En este blog hay muchas cosas mal escritas, por su estilo, por su claridad y por los errores de un neófito literario como yo. También hay muchas cosas escritas que son erróneas o superficiales.
Juan Manuel De Prada también lo expresa mejor que yo, vean más abajo. Mientras tanto abrazamos estos nuevos momentos de la Iglesia como un nuevo amanecer, después de 12 años de tiranía.
Bueno XavMP, tranquilo, a vos no te tocó nada de lo que le endilgan a Francisco. En cierto modo directo y carnal no, pero de un modo espiritual.... directa y crudamente.
Me causó mucha gracia lo de Abel Della Costa, finalmente somos todos sedvacantistas, ese horrible epíteto del que solemos ser oriflamados los católicos tradicionales y que ejercen los progresistas sin inmutarse cuando no les gusta la Tradición.
Aprovechemos que somos todos sedevacantes para hacer un ejercicio diferente; en lugar de tirar una quiniela y arriesgar quién de los papabile va a ser el elegido, armemos un papa a nuestra medida. Un papa como nos gustaría tener, un papa aspirina a la medida de nuestros caprichos.
Estos son los únicos momentos donde podemos hacerlo, luego de la elección pasamos a oración pro sumo pontífice y poco más.
Puesto a armar mi papa aspirina el que yo quiero es un papa mártir, santo, acelerador de los tiempos de Cristo, silencioso, confirmador de sus fieles en la fe y profundamente piadoso, en particular para con la liturgia.
Me parece importante que sea silencioso, nos hacen falta menos documentos, menos sínodos y reuniones, menos viajes y alocuciones, menos entrevistas, queremos un papa monje.
¿Se acuerdan de Estupefacto | XavMP? Bueno, en la madrugada del lunes se cerró el ciclo de 12 años con la muerte del Papa Francisco.
Los 21 años de este blog lo vieron pasar en su pontificado de punta a punta y la premonición mía de aquel marzo 2013 se confirmó en gran medida. Vamos a recordar su papado como apocalíptico, disruptivo y humano; cuando en realidad debería haber sido evangelizador, martirial y espiritual.
Mis primeros recuerdos de Bergoglio son de cuando hacía sus telemensajes breves de arzobispo de Buenos Aires que me parecían demasiado progresistas y la vez que hicimos una protesta los estudiantes de la Universidad del Salvador, cortando Córdoba y Callao porque nos iba a hacer un aumento salvaje de la cuota. Fue mi primera y última protesta callejera.
Por mi parte, en forma de homenaje, creo que hice la tarea. Leí mucho acerca del Papa Francisco y recorrí muchos de sus documentos bien a fondo, ustedes lectores son testigos. Me tocó sufrirlo mucho y hay en este blog mil testimonios de su impacto. En un momento, luego de Laudato Si, decidí dejar de leer sus entrevistas y documentos porque la grieta era insuperable, me dediqué a rezar por sus intenciones y no mucho más; me alejé de su apostolado y solo volví brevemente para aquello de la hermandad universal. Soy de los que piensan como Ludovicus en https://elwanderer.com/2025/04/22/494/ aunque no puedo escribir como él.
Le pido al Bon Dieu que lo reciba con misericordia y que a nosotros nos dé un sucesor santo, también que nos de una santa resignación para nos exasperarnos con todos los que van a hacer panegíricos laudatorios del estilo "...la vez que me encontré con Francisco...".
Estoy haciendo un ejercicio increíble, me había prometido no leer la última encíclica del Papa Francisco, aduciendo una cuota de pereza y otra de descanso.
Pero la Providencia me tiró a las tres conferencias que la ex Comisión de Justicia y Paz de la Diócesis de Rafaela organizó con la ayuda de Alejandro Bonet. El querido Alejandro tuvo la paciencia de leer la encíclica y la resume en tres intevenciones que les voy a dejar en esta entrada junto a los comentarios que me surgieron al escucharlas, comentarios que fui dejando también en Youtube.
Voy escuchando a minutos, y me permito algunas observaciones:
Primero acerca de la introducción del P. Alejandro: no me cae bien que la lectura política que propone sea la del progresismo donde no hay lugar para conservar, restaurar o resisti y todo es construir, me parece que choca con "Mi reino no es de este mundo" y nuestra soberbia de pensar que como hijos de Dios tenemos misión de adelantarnos a Él. Es un preconcepto fuerte que tengo contra el verbo "construir" lo usan para todo, en especial para romper.
Avancé hasta el minuto 12 ayer y tomé algunas notas. En particular el comentario de Alejandro en torno a la introducción en el punto 4 donde noto la ausencia de la vida de la Gracia, como que para el Papa Francisco el mandato es de caridad, misercordia pero al margen de Cristo.
Hago dos aclaraciones que hablan mal de mi para los comentarios futuros: no leí la encíclica (le dejo esa tarea a Alejandro) y trato de entender al Papa a la luz de la Teología del Pueblo.
Sigo con mis comentarios aburridos :-)
Disclaimer: soy un vago que no leyó la Fratelli Tutti y aprovecho el trabajo arduo de Alejandro Bonet.
En el minuto 24 Alejandro se da cuenta de que la encíclica es autorreferencial para el Papa y que toda la experiencia que Francisco hace no es a cuenta directa de la conversión de nuestras almas, no es para descubrir la acción de Dios y de su Gracia y menos todavía para elevar nuestros corazones a la adoración; el objetivo es vivir juntos como hermanos. Para mi esto es un punto muy dificil del apostolado de Francisco.
Luego Alejandro habla de escuchar, ver y tocar para adquirir un conocimiento nuevo de la realidad. Si entiendo bien, el Papa circunscribe esa mirada a las realidades temporales de la periferia. Menos mal que Alejandro rápidamente identifica a la parábola del Buen Samaritano, que no solo tiene el movimiento de la caridad, sino que restituye la dignidad y es modélico.
Cierra con algo que le escucho a Alejandro desde el años 2009 (si mal no recuerdo): se hace necesaria una lectura más completa de la realidad, que solo puede ser por la acción del Espiritu Santo, pero que en el caso del Papa suele ser un movimiento autónomo, natural y no-reflexivo del hombre, sin asistencia de los sacramentos o de la vida de Gracia.
Esto lo resume con las tres acciones: mirar reconocer y secundar, para mi son Contemplar, Adorar y Actuar. ¿Por qué se hace necesario reformular 2000 años de catecismo? Alejandro dice que de este con estas tres herramientas el cristianismo cambió la realidad, pero yo no sería tan optimista, los resultados no están siendo los mejores y por otra parte ¿Qué es el cristianismo sin la acción de Dios? ¿Hay un lugar para una versión exclusivamente horizontal de la acción del hombre? Una acción sin Fe.
Corto este lago comentario y me voy a reflexionar acerca del islam.
Comentario extra acerca de las iniciativas en torno al Islam. Iniciativas en las cuales toda Europa invierte desde hace 30 años grandes esfuerzos intelectuales, políticos, humanitarios y económicos; y donde han sido claramente infructuosos. El Papa se suma a la corriente con un voluntarismo que a veces parece inocente.
San Francisco quería la conversión del Sultán, los intentos actuales de Europa, el progresismo y el Papa consisten en intentar una combinación viable del islam en la cultura occidental. El problema está en que esta es una lucha de códigos civiles y el Islam es un ordenamiento jurídico que conquista y no acepta sustitutos. Vale releer Ratisbona.
No creo que llegue a buen puerto, debería buscar la periferia en China, por ejemlo, o en Armenia y no tanto entre los musulmanes de Italia. Me voy a escuchar el segundo video, hay muchas preguntas abiertas.Espero que resuelva el tema del Islam.
Este segundo video arranca con 5 minutos de introducción PowerPoint musical con los abjetivos de la paz social. A mi no me mueve y me deja preguntas abiertas que espero que Alejandro y el Papa hayan encarado:
¿Paz social o paz de Cristo? ¿Necesidad de salvación del hombre o poder mágico de la fraternidad? ¿Hay fraternidad sin no es en la paternidad de Dios a través del bautismo? ¿Puede el Islam encarar un proceso donde se corte con siglos de lectura literal? ¿Como puede cristianizarse el fenómeno de los migrantes, llevado a Europa por el globalismo para bajar los costos del empleo? ¿Qué dice el Papa acerca de las mafias de pateras para migrantes?¿Y de las ONG que promueven ese tráfico de esclavos?
Me temo que no soy el mejor público. Demasiados preconceptos :-)
Sigo escuchando y me detengo a hacer un comentario del minuto 28:43. Si mal no entendi entonces una lectura apresurada de Benedicto XVI y Francisco puede permitirse el suponer que los ideales de la revolución francesa (revolución burguesa contra la Iglesia) en realidad no concretó la paz universal porque no tomó valores humanos de fraternidad... ¿es así? Sigo escuchando para develarlo.
Ojo con el minuto 30, a mi me parece que no existe esa continuidad entre BXVI y FRA. BXVI tiene puesto el foco en el encuentro personal con Cristo y en el deafío de la razón (Hay que leer siempre Ratisbona, por lo menos una vez por mes); en cambio el papa Francisco es un hombre de la praxis al estilo de la Teología del Pueblo, bien lo expresó en las encíclicas anteriores.
Llama la atención de que el diagnóstico de la realidad sea ideológico y no espiritual, es como que la necesidad de fraternidad es más importante que la necesidad de salvación, ojalá el Papa Francisco haya explorado Caín y Abel como le tipo de la profesía del Mesías y la necesidad de adorar a Dios para entender la realidad en su mirada más completa.
Minuto 36:23 entramos a full en la Teología del Pueblo, no hay que cansarse nunca con este tema, es incríble lo alineado que está el Papa Francisco en ese sentido. Vean en los minutos siguientes como el pueblo y su esencia (superior en jerarquía a la Tradición, al magisterio, a la educación, a la Patri, a casi Todo) son la clave de la realidad como la ve el Papa. Buena pregunta del minuto 44, la respuesta está clara, el objetivo del Papa es claro: transformar la humanidad. ¿No hay otro objetivo más alto?
En el minuto 22 se pudre todo, luego de una larga introducción con
música de Perales, Alejandro Bonet refiere a que la nueva política del
Papa Francisco en Fratelli Tutti surge de una lectura antagónica entre
populismo y liberalismo, donde este último es malo para el auténtico
Estado de Derecho, que para mi es intrinsecamente anticristiano y malo.
Vamos a ver como lo desarrolla.
Dice que el poder dominante actual nos circunscribe a alguna de esas dos categorías: populismo o liberalismo, pero yo no estoy del todo de acuerdo. ¿Qué pasa con el binomio progresismo vs tradición? ¿Por que los estados nacionales siguen siendo la última defensa contra el globalismo? ¿Hay lugar para un soberanismo liberal? .
Me parece que no hay solución a estas preguntas porque el Poder Dominante (¿le atribuye el Papa una categoría espiritual, una entidad?) nos determina y la solución parece venir por la definición de Pueblo que Alejandro encara en el minuto 23.
Bueno, llegados al minuto 30 nos reencontramos con "el todo es superior a las partes" que don A había expresado como "esperemos que ese todo sea la el Camino, la Verdad y la Vida, que si no..."
En estos momentos es donde pongo pausa para pensar y me doy cuenta de que seguimos sin hablar de la conciencia, de la santidad y de la necesidad de salvación. Eso es algo que siempre me llamó la atención de la teología del Pueblo, tiene esa manera de concebir a la persona como una entidad que no requiere de su creador si se encarna en un pueblo y a su vez "pueblo" se transforma en un concepto ideológico con tanto peso como raza, razon, ciudadano o clase.
Asi llegamos al minuto 38 donde Alejandro se enoja por las referencias a la masonería que le hacen al Papa Francisco. Lo que pasa es que la respuesta de Alejandro no es completa, cuando habla parece que lo hace como un mason jajajaj!!!. Fraternidad, referencia un creador, diversidad, llamamiento conjunto, etc. Jajaja.
La verdad es que no pondría a Fratelli Tutti como documento contra masones. Y así, en el minuto 41 pasan a las preguntas.
Muy buena la respuesta a la pregunta del aborto, pero no se si es un
brillo especial de Fratelli Tutti o una inteligencia especial del ser
católico. El Papa, con un criterio completo, debería reclamar recuperar
el verdadero ser crisitiano tradicional de los países, porque estas
cosas son nuevas, hijas del globalismo y el progresismo y quieren
destruir algo que ya estaba. Volver a evangelizar como lo hizo la
Iglesia en esos primeros siglos, oración, martirio y catacumbas.
Lo que no contesta tan bien es la pregunta acerca del peligro de caer en una ideología, en el pragmatismo del encuentro piensa evitar la idologia, pero más de 100 años de marxismo nos informan diferente y el movimiento inicial de la teología del Pueblo, es una propuesta ideológica.
Y una metida de pata al final: la fe es camino de encuentro con Cristo y el encuentro con Cristo mueve a la caridad en la conversión; pero no hay una Fe inherente al encuentro con el otro.
Bueno con esto corto y me voy feliz, me queda mucho por aprender de la Teología del Pueblo, pero sin duda tenemos que estudiarla para entender a este Papa.
Avanzo en más lecturas para compartirles luego. En este caso me sumergí a la mañana en unas conspiraciones y luchas de poder terribles entre el Observatore Romano y la curia vaticana. Andaban el año pasado peleando por la comunicación, un área donde al Papa Francisco le gusta poner el cuchillo a fondo.
No les recomiendo leer la nota, que no tiene más valor que estar informado acerca de esas rencillas.
Lo que si les quiero hacer notar es que en algún momento de la nota hay una mención a la "Fraternidad"
Para comenzar, el diario oficial de la Santa Sede lanzó la que en el 2019 deberá ser en la Iglesia “la palabra del año”, la palabra “fraternidad”, retomada del último mensaje natalicio “urbi et orbi” del papa Francisco, donde en efecto aparece doce veces, tres veces más que la suma de las palabras “Dios” y “Jesús”.
Notable hallazgo, no sabía que había una "Palabra del año" y desconozco cual es la de este año 2020. Pero la elección de Fraternidad es todo una declaración de intenciones, todo un llamado a orientar las intenciones y oraciones.
Ahora si, estoy curioso acerca de cual es la "Palabra del año"...¿Como se determina?
Escuchaba con alguna dificultad y un gran interés lo de C.S. Lewis on Mere Liberty and the Evils of Statism, en particular aquello notable de que la belleza no es democrática y de cómo la conciencia propia y el individuo son clave del mundo occidental, antídoto contra todo colectivismo.
Pensando también de un modo profundo en todos estos problemas y recordando a la vez con nostalgia aquello que vivimos en Abril después de comer un lechón a la parrilla (3hs de calor, un manjar) rodeados de sierras, gritos de loros y afecto. El paraíso mismo.
Discutíamos allá en las sierras acerca del voto y mi contraparte mantenía la conversación en un análisis de superficie y práctico, donde lo dictado era el acuerdo social y el aceptar vivir en comunidad. Yo por mi parte –desesperadamente- trataba de traerlo al análisis de las causas, al fallo pretérito de la democracia y a otras cavilaciones que me son queridas.
La discusión cerró con un llamado de atención que hago mío, porque es el mismo que me hace B con insistencia: “no puede ser que haya que pensarlo todo hasta el final, en sus razones teóricas, hay cosas que son porque son y punto!”.
Igual no desistan ustedes, los dos videos enlazados en lenguas foráneas, son excelentes. Y hagan el ejercicio que estoy haciendo yo, de tratar de reconocer si el colectivismo concebido en el palabro “pueblo” no es una trampa contra la identidad cristiana, una refuncionalización de la piedad popular en clave comunista.
Recibí la revista huellas en su número 3 de 2018 justo, justo, justo, providencialmente mientras escuchaba uno de los sermones del Padre Rodrigo Aguilar en Algo del Evangelio (4 de Mayo, creo) en el cual nos llamaba a estar atento a la voz de la Providencia, percibiendo sus llamados y con sed de escuchar.
Me puse en obligación el leerla completa con ojos benevolentes, atento a que los vientos de la Providencia hay que escucharlos soplar y levantar en ellas el barrilete espiritual.
Esta revista se centra en el papado de Francisco I. La primera reflexión que hago es que los autores y entrevistados se esfuerzan realmente en entender al Papa, lo entienden como algo nuevo para la Iglesia, se ajustan a su forma de gobierno y tratan de orientarse a la caridad movidos por el “en salida” de Francisco I.
Eso los configura de tres modos diferentes:
Los vuelca a la caridad con nuevos ojos, mirando al que más sufre, como si nunca lo hubiesen hecho antes. Es a la vez esperanzador y preocupante (¿qué hacían antes del PPFrancisco?).
Los hace inmune a las críticas, quedando los objetores dentro de estructuras vetustas que no hay que tratar de entender y que el Papa fustiga duramente. A veces me parece que esas estructuras van a ser la nueva periferia que van a tener que atender dentro de unos años.
No analizan a fondo las razones y tratan de alinearse con amor filial. Me llamó la atención esa manera de ver en Monseñor Tagle. Yo sin saber mucho pido obispos que vayan a fondo, que confirmen a sus hermanos en la Fe y creo que eso hoy requiere formacion y catecismo.
La lectura es sencilla, es para pasar una tarde de reflexión y conmueven los testimonios de santidad con los cuales van haciendo pausas entre entrevista y artículo.
Con verdadero interés me sumergí en la nota “Un afecto lleno de razones” en el cual esperaba ver algo más de lo que estudiamos en Kusch , sin embargo su autor Giovanni Paccosi no logra llegar al punto de necesitar la definición de “Pueblo” del Papa y permanece en la evaluación inicial de la espiritualidad popular.
Me quedó sabor a poco.
Luego leí muchos testimonios de miembros de CL en sus experiencias personales, aunque me cuesta identificar su carisma, aquello que los hace especiales y camino de santidad. Espero haber sacado santo provecho.
Estaba viendo estos videos I love Fr. Barron’s takes on pop culture con un comentario muy bueno de Fr Barron acerca de como World War Z es analogía del problema del pecado.¿Vieron la película? ¿Recuerdan la escena del muro de Jerusalem? Vean el video del enlace (en inglés) y después vuelven al párrafo siguiente.
A mi me gustó mucho el análisis del video y el reproche que hace a la capacidad de la Iglesia de transmitir de ese modo algo tan importante, es como que estamos faltos de medios didácticos y a mi entender eso nos pasa porque la cultura en la cual vivimos es pagana. Bueno, que están los zombis escalando el muro de Jerusalen ¿y qué?
Pasa que ese muro yo lo identifiqué casi de inmediato con aquellas soluciones que proponemos en el mundo de la Fe para "conseguir un mundo mejor"; tal cual las que se expresan en el mensaje de "Con ganas de reencontrarse" el mensaje de Navidad de nuestro obispoo en el último Urbi et Orbi del Papa Francisco.
La necesidad de volcar la caridad a esfuerzos de mejora del Valle de Lágrimas y no a la santidad y a la salvación del alma.
¡Es increíble! ¡Es notable! tiene mil aplicaciones y enseñanzas. Yo me lo quedo pensando y se los dejo como una regla de reinterpretación de documentos episcopaloides. Eso y la regla de reconocer si el texto va de "realidaddes sobrenaturales" a "mejora del mundo actual" o a la inversa, que me parece que ahí también hay algo para marcar.
Addenda:Uno de mis ángeles de la guardia me avisa que es probable que haya entendido todo mal, que la lectura que hice del saludo de Navidad de mi obispo y también la lectura del Urbui et Orbi, esté viciada y nublada por preconceptos y soberbia. Pero dejemoslo ahí, que sirva para escarmiento de mi yo futuro.
Hace unos días salí a correr: cuando lo hago llevo mi celular con Runtastic y algo de música, o a veces un audio con alguna charla o conferencia. Así fue el caso esta vez, salí a correr escuchando el programa 32 de El Compromiso del Laico que les dejo a continuación.
Ojo, el programa de El Compromiso del Laico tiene una serie de defectos, no lo pondría como la referencia final acerca de este asunto u otros, pero en este caso tiene la virtud del análisis; me permite aislar un tema del cual les quiero hablar hoy.
Se trata del primero de cinco puntos que analiza en el video de más arriba, sobre aquello del texto del documento del Papa Francisco al Cardenal Ouellet con el rol de los laicos y que Verdera detalla a partir del minuto 18 (pueden ir directamente ahí).
Muchas veces hemos caído en la tentación de pensar que el laico comprometido es aquel que trabaja en las obras de la Iglesia y/o en las cosas de la parroquia o de la diócesis y poco hemos reflexionado como acompañar a un bautizado en su vida pública y cotidiana; cómo él, en su quehacer cotidiano, con las responsabilidades que tiene se compromete como cristiano en la vida pública. Sin darnos cuenta, hemos generado una elite laical creyendo que son laicos comprometidos solo aquellos que trabajan en cosas “de los curas” y hemos olvidado, descuidado al creyente que muchas veces quema su esperanza en la lucha cotidiana por vivir la fe.
Para mí, esto que menciona el Papa es un fino estratagema clericalista, donde dice "Ojo, no por estar en la parroquia activamente, ya salvaste tu alma" para mi es justamente al revés. Entiendo que la tentación del fariseo que todos llevamos dentro es exactamente esa y que los pequeños entre mis hermanos del Evangelio de este domingo pasado de Cristo Rey tiene como diana a los olvidados del mundo, pero lo importante en la Iglesia actual me parece que pasa por madurar que el compromiso que implica la fe se hace vital cuando sale de la excusa intelectual y se transforma en caridad; y no hay caridad mayor que llevar a Dios a los pequeños de este mundo.
Me queda claro que estamos en la bruma de la semántica y que no tengo como argumentar que la dicotomía de más arriba es definitiva, a pesar de eso la sostengo porque me parece que ayuda a pensar dos cosas:
Que ese clericalismo aleja a los cristianos de los sacramentos, en especial de la Eucaristía.
Que las parroquias necesitan santos y no excusas para no involucrarse.
Encuentro en mi recorrido espiritual fieles que experimentan las primeras frustraciones de tratar de entender al Papa Francisco; les cuesta entender el revuelo que genera el Papa y se sienten confundidos.
En particular las charlas con B discurren con la mecánica de la pregunta "¿¡Por qué hace eso...?!", e indefectiblemente mi respuesta va por el lado de "Si entendieras la idea política del Pueblo que tiene el Papa Francisco, verías que esto es posible y esperable".
La idea de Kusch es muy peculiar, por lo que entendí de la lectura de Perez hay tres o cuatro ideas fuertes que voy a tratar de resumir y ustedes me dicen si estoy tan fuera de foco, una vez que hayan leído el artículo.
Primero está el miedo, miedo del pueblo indígena americano a interpretar la racionalidad occidental; miedo motor desde el cual debe devenir una nueva cultura americana. La "negación"
Después está la dicotomía filosófica del "ser" y el "estar" como ejemplo de la contraposición entre la definición de bien y esencia, versus la creación y la búsqueda de sentido.
La otra idea, repetida a lo largo del ensayo, es que en el arte americano Kusch cree que puede estar el camino de la construcción de esa nueva cultura, pero el arte lejos de la belleza, como arte per se.
De todos modos hay que aclarar que se me hace difícil distinguir en el ensayo, en que momentos Perez es Perez, o Perez entiende a Kusch. Me parece que es una limitación mía y me obliga a buscar otros interpretes de Kusch, o leer al propio autor en sus obras
Para mi la conclusión es que Kusch sostenía un marxismo donde el nuevo proletariado es el pueblo americano de origen indígena pero con inmigrantes incorporados. Ese nuevo Pueblo, regando amplias dosis de autodeterminación (en el sentido filosófico, no por el lado de la soberanía) debería armar una nueva cultura donde las ideas de la Fe y la racionalidad cristiana no tienen lugar, donde lo que importa es ser parte del camino de construir.
Hay dos cosas que no me gustan de todo esto, la primera es que de una manera artera (no se si Perez o Kusch) tratan de sacarse el yugo del marxismo en uno de los últimos párrafos.
El marxismo, racionalista y materialista, da prioridad a la economía. Kusch, en cambio, era existencialista, creía en la vida cotidiana del hombre y en la existencia espiritual de la cultura. Lo que llamaba pueblo era una fuerza de tipo espiritual. Quería crear una sociedad homogénea, uniendo al pueblo. Sólo así se podría aspirar a crear una cultura argentina. Su pensamiento, en este sentido, no estaba lejos del de Perón, con el que tenía muchos puntos en común (Pérez, 2003).
La segunda es que la entidad Pueblo se torna omnipotente, muy por encima de la familia, de la dignidad del individuo, de la Nación o los cuerpos intermedios. Me parece además de que esto es un problema para cerrar este concepto con dignidad de la persona humana, subsidiariedad y solidaridad, con la DSIC en sus valores fundamentales.
Leo estos días viejas notas de Magister, creo que son anteriores al cambio de visión que tuvo después y que volcaron en una opinión desfavorable acerca del Papa Francisco. Refleja en cierto punto el tema este del proselitismo, que el Papa identifica como algo a evitar.
No tengo manera de discutir con el Papa acerca de su experiencia de pastor, no tengo ni los pergaminos ni la edad. Lo que si descubro es que pensamos distinto en que para mí el proselitismo es una opción de humildad, es la primera reacción a reconocer mi pecado y mi incapacidad, mi realidad de instrumento de una voluntad superior siempre presente. Ante el que pregunta sólo me queda contarle la alegría de la Fe a través de las enseñanzas de la Iglesia.
En ese sentido, hace unos minutos, tuve un ejemplo excelente y esclarecedor. Providencial digamos, ya que tuve que llevar a alguien que proclamaba no entender “lo de la misa, los preceptos y todo eso…” a una visión donde el crecimiento espiritual es un camino a recorrer. ¡Y pude hacerlo sin la espada de fuego de decapitar herejes!.
Es difícil de explicar esta dicotomía de visiones. Donde el Papa nos llama a tocar la realidad del otro, yo veo que no hay manera de no hablar de Evangelio y Sacramentos. Sin duda, para mí, el camino de la Fe que lleva a la Salvación se inicia en estas realidades, mientras que para el Papa terminan ahí.
Ojo, entiendo al Papa en su objetivo de sacar a la Iglesia de su letargo evangelizador y terminar de cocinar una apertura al mundo que no terminamos de digerir. Lo veo cuando dice:
"Digo esto pensando también en la predicación y en los contenidos de nuestra predicación. Una buena homilía, una verdadera homilía, debe comenzar con el primer anuncio, con el anuncio de la salvación. No hay nada más sólido, profundo y seguro que este anuncio. Después vendrá una catequesis. Después se podrá extraer alguna consecuencia moral. Pero el anuncio del amor salvífico de Dios es previo a la obligación moral y religiosa. Hoy parece a veces que prevalece el orden inverso…”
Pero le diría, mate de por medio: -“No te preocupes George, el problema hoy yo lo veo más en nuestra incapacidad de católicos de hablar con la verdad al mundo actual, por ejemplo extraño hablar de Dictadura del Relativismo, que tanto escándalo causaba y que tanto bien hizo. Y no te preocupes con las homilías, en los últimos 40 años evitan hablar de Salvación, Catequesis y Moral…; no son un peligro”-
Cuando hablé bien de Denzinger Bergoglio era con el afán de que en su camino, los autores descubrieran el centro del pensamiento del actual pontífice, y que los lectores –durante ese camino- aprendiéramos a entenderlo. Meses después sólo tengo en la mano algunos artículos indignados, que tratan de interpretar el pensamiento del Papa a fuerza de citas incendiarias.
No leo más ese blog, si bien tengo en mi lista revisar algunas de las cuestiones que compilaron como base de su estudio.Por otro lado tenemos un Papa que tiene un sentido práctico político muy argentino, y la intención de revolucionar la Iglesia para orientarnos a la Misericordia.
Yo empecé a leer el artículo justo en medio de mi investigación de ITIL y en particular me encontré cogitando en el tercer principio y su impacto en….¡los modelos de calidad y la gestión de sistemas!.Aunque usted no lo crea, me parece que estos postulados pueden aplicarse a la dirección de áreas de sistemas.
¿Por qué intentar aplicar los postulados del Papa a la gestión de Sistemas? Porque tengo un blog y porque me gusta, son libres de leer o no.
Vamos lá¡
Voy separando por postulado, recomiendo en cada caso leer el resumen que hace Giovanni Scalese, si bien él mismo reconoce que hay que ampliar el estudio.
El tiempo es superior al espacio:
Viendo este postulado en particular, el Papa no podría ser un buen gerente de Sistemas. La gestión de TI es justamente un tema de espacios, el tiempo es limitado y los procesos de cambio muy cortos, de modo que los gerentes de sistemas ven sus logros concretarse en períodos de 4 a 6 años. Frente a esta evidencia lo importante de la gestión de Sistemas está justamente en lograr que sea parte de las decisiones de negocio, transformando el grado de madurez de las necesidades, llevándolas de “hablo con un área de servicios…” a una relación de intercambio mutuo.
A todo esto se suma el hecho de que los procesos que van a durar en el tiempo son parte del comodity de TI, pero la vida del gerente viene de su capacidad de gestionar los proyectos; y los proyectos son una realidad de espacio. El gerente va a trabajar esos años de proyecto y renovación tecnológica, para llegar al final de su período y haber logrado el espacio para que su remplazo no sea traumático y pueda continuar ligado (¿Cómo consultor?¿Cómo director?¿En funciones de controller?).
La unidad prevalece sobre el conflicto
En este caso la coincidencia es total y donde hay conflicto…"…, algunos simplemente lo miran y siguen adelante como si nada pasara, se lavan las manos para poder continuar con su vida. Otros entran de tal manera en el conflicto que quedan prisioneros, pierden horizontes, proyectan en las instituciones las propias confusiones e insatisfacciones y así la unidad se vuelve imposible. Pero hay una tercera manera, la más adecuada, de situarse ante el conflicto. Es aceptar sufrir el conflicto, resolverlo y transformarlo en el eslabón de un nuevo proceso" (n. 227).”
Salvando al tema de la unidad, que no es un principio tan importante en TI y hay que definir mejor, la visión del conflicto es la que hay que tener. Suena un consejo muy difícil de encarar, sobre todo cuando el conflicto no es técnico, no entiendo tampoco como lo hace trabajar el Papa en su gobierno de la Iglesia.
La realidad es más importante que la idea
100% De acuerdo en el enunciado (si bien no tengo elementos ni capacidad, para juzgar la elucubración en torno a idea y realidad que hace Scalese) y especialmente clave para aquellos que disfrutan los procesos operacionales, desafíos técnicos, o procesos de mejora continua. Normas como la ISO o ITIL pueden ser mortales para un gerente miope o sin contacto con la realidad. Enfocar en tener informaciones de estado del usuario por medio de la Mesa de Ayuda o romper el molde de las ideas propias con un área de Procesos muy conectada con el usuario puede transformarse en la clave del éxito, en particular cuando el Portfolio de Proyectos es muy exigente.
El todo es superior a la parte
“El todo es más que la parte, y también es más que la mera suma de ellas. Entonces, no hay que obsesionarse demasiado por cuestiones limitadas y particulares. Siempre hay que ampliar la mirada para reconocer un bien mayor que nos beneficiará a todos.”
Llegados a este cuarto postulado hay que hacer una distinción importante: una cosa es el mensaje y la otra la realidad técnica. En el diagnóstico y plan de ataque de los procesos y problemas técnicos, también el las capacidades de innovación del área, lo que prima son las partes y la capacidad de aislar. Muchas veces la respuesta suele venir de una disociación del problema, de una visión atómica como la de SOA. Pero cuando se trata de comunicar (que es donde el Papa tiene experiencia), entonces ahí este postulado es rey, y es donde muchas veces los gerentes de sistemas fallamos miserablemente.
Bueno, ahí tienen, los postulados del Papa Francisco asociados a la gestión de Sistemas. ¡Qué idea loca!
¿Terminaron de leer la nota anterior con toooodas sus lecturas? Entonces tienen derecho a 10 más.
Hoy en el onomástico de mi sobrino Francisco, porque recordamos a San Francisco de Asís.
¿Nos vamos a cansar alguna vez de leer "El Nuevo Gobierno de Sancho"? 14. Lenguas Vivas
El fideismo en Del lado de Dios | Esperando nacer, yo lñe agregaría ahora la pregunta de ¿Qué hacer? como clave de interpretación del ambiente tradi argentino.
Increíble de bueno lo de Roldán, logró que los chicos en casa mantuvieran silencio por lo menos por 30 minutos.
No es una lectura propiamente dicha, pero escuché a mi tío Pedro en la radio, vayan a http://radiomaria.org.ar/programacion/programas/la-alegria-vivir-familia/ y buscan el audio del 3 de Agosto a las 21:00 en el archivo. Sirve como convocatoria. En particular en el momento en el cual el conductor le pregunta a Monseñor Laxague, que les diría a aquellos que están alejados de la Iglesia por todos estos temas que toca Amoris Laetitia.
Hace un año, el temor del cardenal era que "la comunión eucarística de los divorciados que se han vuelto a casar y de los convivientes se convierta rápidamente en un hecho generalizado", con la consecuencia que "ya no tendrá mucho sentido hablar de indisolubilidad del matrimonio y perderá relevancia práctica la celebración misma del sacramento del matrimonio".
Yo participo de esa idea no por el lado del miedo o el temor, sino por la curiosidad de reconocer lo que va a ocurrir realmente en la práctica. En especial ante la evidencia actual de sacerdotes que en su ministerio son mucho más laxos que la propia Amoris Laetita. La preocupación de minar los sacramentos en el camino.
¿Debería ocuparnos eso a nosotros, laicos de a pie? ¿Puede la Iglesia minar los sacramentos y hacerlos vacíos? ¿Minar?
Bueno, la nota de marras lo resuelve con una hipótesis práctica, una guía para confesores que me parece que va a aplicarse como regla.
El sacerdote confesor puede encontrar un divorciado que se ha vuelto a casar que cree sincera e intensamente en Jesucristo, lleva un estilo de vida comprometido, generoso, capaz de sacrificio, que reconoce que su vida de pareja no se corresponde con la norma evangélica, pero considera que no comete pecado a causa de las dificultades que le impiden observar la continencia sexual. Por su parte, el confesor lo acoge con cordialidad y respeto; lo escucha con benévola atención, buscando considerar los múltiples aspectos de su personalidad. Además, lo ayuda a hacer mejores sus disposiciones, de tal modo que pueda recibir el perdón: respeta su conciencia, pero le recuerda su responsabilidad frente a Dios, el único que ve el corazón de las personas; le advierte que su relación sexual está en contradicción con el Evangelio y la doctrina de la Iglesia; lo exhorta a rezar y a comprometerse para arribar gradualmente a la continencia sexual, con la gracia del Espíritu Santo. Por último, si el penitente, aunque prevea nuevas caídas, muestra una cierta disponibilidad a dar pasos en la justa dirección, le da la absolución y lo autoriza a acceder a la comunión eucarística pero sin provocar escándalo (comúnmente en un lugar donde no es conocido, como ya hacen los divorciados que se han vuelto a casar y que se comprometen a practicar la continencia). En todo caso el sacerdote debe atenerse a las indicaciones dadas por su obispo.
Regla práctica que quisieron aplicar los obispos argentinos en una ida y vuelta de notas aclaratorias avaladas o no avalados. Dios sabe mejor.
Y con esto cierro mis lecturas de Amoris Laetitia, salvo que ustedes tengan un as bajo la manga. Me vuelvo a ITIL y a Sainte Thérese.
Primero me asombró leer la entrevista a Christof Schönborn. Porque a pesar de ser el intérprete oficial en el apoyo a la exhortación, no se pone a delirar, es bien práctico. Arriesga con el argumento de que la exhortación está en un camino de interpretación y cambio de época; también sostiene que es Magisterio y como tal debe considerarse.
No hay que bañarse en entrevistas. Ya vimos como la de la nota anterior de Spaeman dejaba sabor a poco, pero repito que en este caso me resultó interesante la lectura. Por eso fui a Sale Müller entra… que es una lectura un poco más larga y con mucho jugo.
En algo voy a disentir con él, se manifiesta súper feliz de leer la exhortación, pero yo no lo diría así. Me pareció un documento largo y a veces monótono, él está encantado.
En el caso de Amoris Laetitia : la requête des 45 théologiens vemos un documento muy técnico, que no debería haberse publicado, un documento que no es virulento pero que estimo que no habrá tenido respuesta. La exhortación tiene un sentido totalmente distinto, tanto se acomoda a abrir nuevos juegos interpretativos sobre los temas que los 45 teólogos piden concretar, como a permitir que los sacerdotes y obispos, acompañen con algo más que condenas los problemas de las familias.
Me parece que no vimos el final de toda esta historia, La discusión parece estar entre “definan con claridad” vs “analicemos cada caso con misericordia” y nadie pudo hacer todavía la síntesis porque la propia Amoris Laetitia, queriendo diluir la idealización del matrimonio cristiano, se llevó por delante el ideal del matrimonio sacramental.
Yo sigo en desacuerdo con que la ambigüedad sea el camino -a pesar de los retos recibidos en los comentarios-; para mí Amoris Laetitia podría haber sido un documento de 20 hojas haciendo hincapié en los temas aun abiertos y en la disciplina de acompañamiento pastoral definida (Nota: este es un comentario injusto, yo no escribí la exhortación).
Y otro tema: resulta a veces cansador el uso de Espíritu en textos eclesiales hodiernos y en sermones que me tocó escuchar por ahí. Cuando hablan de Espíritu ¿Es el Espíritu Santo? ¿La tercera persona de la Trinidad? ¿O el espíritu como expresión de esencia?, estaría bueno que se hable del “Espíritu Santo” cuando es el Espíritu Santo, nos ayudaría a los de mente obtusa.
Podemos descubrir desde aquí la gran esperanza de la familia: esta esperanza consiste en el gran don que cada familia ha recibido en el sacramento del matrimonio, por el que los cónyuges se hacen signo eficaz del amor de Jesús y su Iglesia. Si la familia tiene esperanza es por este don recibido de Dios, que genera a su vez múltiples relaciones. Es verdad que cada esposo, por sí solo, y ambos juntos, entienden que el himno a la caridad les sobrepasa. Pero ellos entienden también que el sacramento asume y transforma su amor; la misión de la Iglesia es recordarles y enseñarles a decir juntos: “con Jesús, realmente presente en nuestro amor, somos pacientes, somos benignos; con Jesús, realmente presente en nuestro amor, no tenemos envidia, no presumimos ni nos engreímos; con Jesús, realmente presente en nuestro amor, no somos indecorosos ni egoístas...”
Y también otros comentarios, uno de los cuales ataca directamente lo que puse más arriba acerca del ideal de matrimonio cristiano. De todos modos no recomendaría la lectura, creo que fuera de la analogía del Arca de Noé, no aporta mucho más.
Bueno, los dejo, solo me quedan unos 5 artículos más para leer en torno a Amoris Laetitia, espero que sean el final del cuento y que pueda dejar una conclusión personal.
Bueno, sigo leyendo apuntes en torno a Amoris Laetitia. Ninguno de ellos es especialmente profundo, son todas lecturas rápidas a pesar de títulos grandilocuentes. Me parece que la exhortación va a ser entendida en sus consecuencias dentro de un par de años.
Pasa que transcurridos unos días, Amoris Laetitia descansa en el lector y quedan solo una serie de ideas generales como las que ya detallamos: el ideal de matrimonio, la necesidad de acompañar, la fatídica nota 351, etc.
Yo no me quedé en esto y me sumergí en alguna de las notas que surgieron y que tenía almacenadas en mi ayudante Instapaper. Las hay aduladoras, de las cuales no marcaría ninguna como notable y suelen arrancar con aquello de “defender al Papa ante los ataques de los conservadores...”. Y las hay críticas y escandalizadas que van todas en el mismo tono, pero pasados los primeros argumentos remanidos, hacen algún esfuerzo en argumentar. Ahí es donde encontré algunas cosas que ayudan a entender o ponen en duda al desprevenido.
¿Les cuento algunas?
Primero la de Spaeman, que no me gustó. Es una entrevista en caliente que no dice nada. No la lean, por más que haya sido la más reproducida; lo mejor que hay para hacer es esperar de este señor un texto mejor trabajado, porque no parece un improvisado (no lo conozco).
La mayoría de las detalladas por Magister son prescindibles, pero me interesó –debido a mi ignorancia- la respuesta de Merecki contra Guerra López , parece ser una charla apenas iniciada y que va a requerir años de trabajo lejos del ruido del huracán Amoris Laetitia.
At this point all should stop reading, as we look to a Pope for definite moral clarity not “aids to reflection.” Popes should have already “reflected” and be ready to guide their flock.
Por que en el fondo estoy de acuerdo, lamentablemente no pude seguir con el artículo porque está tan cargado de indignación que deja de ser objetivo, e integra a Amoris Laetitia en el plan maestro del Papa Francisco para destruir la Iglesia. Enough of this sh….. Ilegible.
En el caso de Ferrara tenemos que reconocer que se anima a hacer una crítica palpable sobre la cual habría que trabajar especialmente (más allá de los párrafos iniciales y finales, cargado ellos de indignación). Argumenta que Amoris Laetitia es un lugar donde las fuentes son propias de documentos anteriores del propio Papa, o han sido sacadas de otros autores fuera de contexto para apoyar innovaciones pastorales creativas, lejos del sentido original de los textos citados. Creo recordar que en algún lugar pide tener un tomista cerca para dilucidar algunas de estas deficiencias, habría que ver como termina el experimento de Ferrara en este sentido. Vaya un ejemplo:
En la siguiente manipulación de fuentes, Francisco cita nuevamente el Familiaris consortio (84) de Juan Pablo II, esta vez proponiendo que “la Iglesia reconoce situaciones en que ‘cuando el hombre y la mujer, por motivos serios, —como, por ejemplo, la educación de los hijos— no pueden cumplir la obligación de la separación.’” (298) No hay elipses para indicar que falta texto antes y después, texto que Francisco claramente quiere ocultar. El texto completo [en Familiaris consortio] dice: “Esto lleva consigo concretamente que cuando el hombre y la mujer, por motivos serios, —como, por ejemplo, la educación de los hijos— no pueden cumplir la obligación de la separación, «asumen el compromiso de vivir en plena continencia, o sea de abstenerse de los actos propios de los esposos».”
Sumé de un modo increíble Los dueños del bien , parte de la lectura de
AmorisLaetitia, el video de Voris acerca de los malos obispos, con esto de Espiritu
del tiempo y con lo que decía una nota flamígera y mala contra la misma
Amoris Laetitia.
Comentaba la nota acerca de que los fariseos “eran, de
alguna manera, los modernistas del judaísmo, los amos de diez mil matices y,
más oportunamente, los que apoyaban con tenacidad la práctica del divorcio y
del nuevo matrimonio”. Curioso.
Realmente me cuesta reproducir para ustedes cual es el hilo
conductor de todos estos matices, reproducir en definitiva que es lo que me
ayudó a enlazarlos. Pero creo que todos ellos tienen una clara tensión interior
para lograr identificar de la mejor manera la realidad de la Realidad. Eso de
la Doctrina Social de la Iglesia, que nos llama a tener un mejor conocimiento
de la realidad.
Conocer lo REAL.
Y empecinarse denodadamente en ese camino.
En fin, una entrada totalmente vacía para este blog, soy consciente que no digo nada nuevo, del mismo modo que la mayoría
de los comentarios de Amoris Laetitia que vengo leyendo. Nadie trae nada y
extrañamente el único que hace algún aporte que podría abrir una discusión es Análisis.
Creo que esta es una entrada que ni siquiera debería titular como lo hago...
Bueno, ya veremos un poco más durante la semana que viene. Nos vamos en familia para Buenos Aires con los chicos para pasar unos días de bautismos, cumpleaños y alguna visita al bosque gris, me llevo estas cosas y un libro de biografía de Santa Teresa.
Finalmente encaré el capítulo de acompañar, discernir e integrar. Sin dudas, este es el capítulo de la polémica.
Primero porque instala lo de gradualidad (concepto de San Juan Pablo II) y también lo del ideal del matrimonio. A mí la gradualidad no me gusta, por lo menos como acercamiento pastoral. Entiendo lo que los obispos sinodados quisieron expresar: buscaron la manera de explicarle al mundo como funciona la misericordia y el acompañamiento pastoral en los casos irregulares.
El problema es que al mundo no le interesa que le expliquen nada, y en el camino estamos los fieles como rehenes de estos nuevos conceptos, tratando de entender si estamos en camino al ideal o perdidos en una gradualidad recursiva sin esperanza.
Tampoco me parece que el ideal cristiano del matrimonio sea una institución, hay matrimonios y hay sacramento, lo demás es biri biri. Plantear que hay un ideal rápidamente resuelve la ecuación por dos lados: por uno el de que posiblemente sea inalcanzable, y por el otro que no hay que esforzarse por alcanzarlo. Y al terminar de leer Amoris Laetitia me quedó fuerte la sensación de que, tan enfocados en los problemas, nuestros pastores olvidaron que hay familias que son santas y encarnan ese ideal, y no están en los libros de las vidas de los santos, están viviendo acá a dos cuadras.
Eso es a grandes rasgos lo que entendí del capítulo 8, y tengo que reconocer que en este punto me contaminaron algunas lecturas previas que hice y que tuve que cortar a tiempo. Igual voy a marcarles puntos que me parecieron notables, en particular el 292, que debería zanjar todo el diluvio, pero que no funciona como tal porque abre la discusión en lugar de cerrarla.
De todos modos es dado considerar que Amoris Laetitia no es un documento que llama a la confusión. Para mí resultó bastante claro y resuelve bien los problemas que encara, el problema ahora son los obispos y sacerdotes que la tienen en mano para usarla de piedra libre en la Eucaristía, la Confesión y el Matrimonio. ¿Cuantos fieles vamos a leer Amoris Laetitia para ayudarlos a no irse al pasto? ¿Es realmente nuestra misión? ¿Qué le decimos a aquel feligrés de la anécdota del segundo post?
Marqué –ya metido en el cierre del documento – el 319 que me gustó y el concepto de “Hospital más cercano” del 321, aunque en ese mismo 321 no entiendo lo de “y cada uno es para el otro una provocación permanente del Espíritu”.
Adicional para las notas de todo el capítulo 8, es el primer capítulo de la Exhortación que se toma el trabajo de explayarse en las notas, a veces tocando cuestiones sensibles.
El 322 también es confuso, sin embargo el 324 me pareció muy bueno, es especial para fundamentar porqué los estados deberían legislar para la familia. ¿Hay algún estudio legal hecho a este respecto?
Y con esto termino mi viaje por Amoris Laetitia, de la cual debería releer el capítulo 8 con mayor tranquilidad a medida que avanzo en las lecturas complementarias y voy completando el análisis. Mi recomendación es para ustedes, para que hagan su lectura y mejoren su vida de matrimonio con una lectura pausada como la que están haciendo en algunas parroquias. Yo creo que le puse demasiado vértigo.
PS: Ilustro con una foto de estos días de fin de semana largo que pasamos en Córdoba entre hermanos varones y cuñados. Me fui solo a rezar y caminar por las sierras.
Se hace fácil la lectura, pero igual no deja de ser largo. Les escribo esta entrada en las páginas previas antes del tan comentado capítulo 8, "Acompañar, discernir e integrar la fragilidad.". Capítulo que por lo que pude ver tiene muchas notas con comentarios ampliadores. Uno de los cuales trajo tanta tinta.
En estos capítulos 6 y 7 se despliega la sabiduría del Papa y de la Iglesia acerca de la familia. Me hacía pensar fuerte acerca del comentario anticlerical de siempre, ese de que los curas no pueden hablar de matrimonio, familia y sexo por que no están casados. Recorran estos capítulos llenos de consejos y se van a dar cuenta de que más de 2000 años de observación y estudio dieron algún resultado.
De todos modos, un poco más lejos de esa visión general, hay algunos puntos a considerar.
El punto 222 no tiene nada nuevo, si quieren entender la fecundidad del matrimonio cristiano, solo hay que ir y leer con atención Humanae Vitae y Familiaris Consortio. Nihil novum sub sole.
Detalle acerca del 224, en Sunchales el acompañamiento para familias es parte del ministerio del Padre Raúl Massini. Si tu parroquia no tiene, podrías iniciar el tuyo.
En este punto del documento se repite lo que hablábamos hace unos días, la certeza de que está muy lindo, pero que cada uno de estos capítulos da para un libro aparte y un análisis más profundo. Nada que ver, pero me pregunto si el documento de Aparecida será también así.
El 243 esta impecable, no se que le ven algunos. Eso si, en el 245 me parece que el asunto no es tan fácil. Y pienso de manera amplia -sin ser experto- que en los problemas de matrimonio las crisis y separaciones deben entenderse a fondo y la Iglesia debe preservar el sacramento, en especial mediante una administración justa de las nulidades.
Lo de los matrimonios mixtos y eso del "lugar privilegiado para el diálogo interreligioso" del punto 248 me parece que da para más. El diálogo interreligioso tiene que encaminar a la verdad. No? Da para mucho más que lo comentario en #AmorisLaetitia.
Ahora termina capítulo 6, que no era tan central o conflictivo como imaginaba, sino lean 251. Pasamos al capítulo 7 para reforzar la educación de los hijos. Acá fue donde pude percibir que hay dos intenciones de escribir en la exhortación: una es cuando hay que dart alguna clave de vida, recomendación personal u opinión, en esos casos habla el Papa en primera persona. Ese tono cambia al momento de las definiciones, en ese momento habla la voz impersonal del Sínodo o los textos de referencia.
Les marco el 261, pero me lo reservo para un comentario más largo, porque yo lo aplico a la vida del trabajo y este post va a ser inentendible si entro en detalle.
También vean el 265 que marca lo que creo que es el mayor miedo del Papa, y vean también la definición de virtud y libertad y educación moral de los puntos siguientes. En particular la de virtud.
En todo caso todo el capítulo 7 es una muy buena guía para educar a los hijos. Yo por mi parte los dejo en paz y me voy a aplicar un poco de disciplina en el lomo de Tomás que anda revoltado. Pero para no borrar con el codo todo el buen camino recorrido durante esta lectura, voy a hacer un rollo con mi impresión de la exhortación y usarla como elemento de orientación pedagógica.
Ayer, mientras B circulaba por Sunchales gracias a la modalidad "Catapulta" (llego del trabajo a casa, y salé a toda velocidad, para hacer los mil mandados, que requiere mantener esta máquina familia bien aceitada), le di un tirón fuerte a los capítulos 4 y 5 de Amoris Laetitia, seriamente empeñado en seguir con lo iniciado.
Los capítulos 4 y 5 transcurren con tranquilidad, reflejan las ideas del Papa y del Sinodo, acerca de los distintos temas en torno a la familia y los hijos. En estos momentos pensaba que posiblemente estos capítulos no hayan sido muy necesarios. Se hizo fuerte la sensación de que estaba leyendo otro documento más de los obispos, que contiene lo de siempre y de la misma manera.
Ojo, esto aplica para mi en un sentido muy personal, a lo mejor puede ser que otros matrimonios vean como revelador el ideario de la Iglesia acerca del Sacramento, el diálogo, el equilibrio dentro de la familia, la vida de oración, etc: y necesiten conocerlo enunciado de este modo.
De todos modos marqué algunos puntos que me interesaron antes de meterme en el capítulo 6 con sus perspectivas pastorales.
En el punto 159 y siguientes ataca el tema de la vida consagrada vs la vida matrimonial y aquella discusión clericalista de que si es más la una que la otra. Es una discusión que me interesa mucho y que imagino que en la Suma algo debe tener. Ya me dedicaré a verlo en otro momento.
Curioso lo de 161 y eso de que la virginidad es símbolo escatologico de Cristo... Otra ventana que vamos a tener que abrir y conocer.
En el 167 está el párrafo que citaron en los comentarios acerca de la familia numerosa, pero no hay mucho más que eso.
En el 168 empieza a hablar del embarazo y - oh sorpresa!- no habla de aborto. Desde mi punto de vista esto está muy bien, hace incapié en el momento del embarazo como un don y una alegría, me parece que a veces esa es la estrategia a aplicar.Otro momento llegará para hablar del aborto como ataque a la familia, las consecuencias psicológicas y las consecuencias sociales.
Ídem acerca de los anticonceptivos, no los menciona y trata de no innovar en estos capítulos. Si bien encara comentarios acerca de las familias pequeñas y el hijo único.
Mucho me divirtió encontrar en el 176 un acercamiento palpable con las tesis de Eric Zemmour acerca de la feminización de la sociedad.
Atentos al 177 donde el padre es el lugar donde volver después de los errores. Eviten la poesía de De Benedetti en el 182 y vean el 186 con la Eucaristía como integración en comunidad.
Y finalmente bienvenidos al capítulo 6, presiento que es importante y arranca de esta manera:
199. El diálogo del camino sinodal llevaron a plantear la necesidad de desarrollar nuevos caminos pastorales, que procuraré recoger ahora de manera general. Serán las distintas comunidades quienes deberán elaborar propuestas más prácticas y eficaces, que tengan en cuenta tanto las enseñanzas de la Iglesia como las necesidades y los desafíos locales. Sin pretender presentar aquí una pastoral de la familia, quiero detenerme sólo a recoger algunos de los grandes desafíos pastorales.
Habla de normas y valores, le la formación de seminaristas (en contacto con el genio femenino y las familias), del aporte de los sacerdotes casados, de la formación de los novios y de la liturgia del sacramento. Llegué hasta el punto 217 y estoy completamente inmerso, más les contaré en una proxima entrada.
PS: Ilustro con una foto de Lucía bien concentrada y dibujando, fiel a la herencia artística inculcada por el padre y en clara contravención con el uso no permitido de una de mis Pilot G2