Mataron la innovación
Conocí una empresa muy buena, una empresa grande con un negocio muy rentable. Una empresa con muchos años, con una cultura fuerte y con estructura ágil y joven. Una joya. Cierto día sus directores y gerentes se vieron superados por productos y procesos internos más inteligentes, generados en compañías competencia. ¡Horror! Decidieron que ante la evidencia tenían una empresa que había crecido más allá de lo imaginable y que en el camino había perdido frescura y capacidad de innovar. Vamos a innovar Primero hicieron un buzón anónimo de sugerencias de mejora y proyectos de Recursos Humanos para sumar ideas. Surgieron un par de propuestas pero la empresa siguió siendo la misma. Los empleados entendieron mal la consigna y nadie quiere trabajar en algo que no tiene sentido o implementación en la realidad. Después armaron un área ad-hoc fuertemente vinculada a Tecnología, ahí descubrieron proyectos tecnológicos radicales, de alto impacto en inversión, pero poco ligados a la rea...