Del falso penitente en L'Espresso
Lo primero es informarse...
Lo segundo es considerar que es lo realmente importante del asunto. No leí la nota (no me interesa) y es probable que el periodista se halla encontrado con absoluciones y consejos escandalosos o contrarios al sentido común y al Magisterio.
Sin embargo el punto es otro.
Lo realmente grave del asunto es el hecho de que los sacramentos requieren de un ministro (con sus fallas) que los oficie, pero son principalmente un camino de la Gracia de Dios y por lo tanto sagrados. Obviamente la prensa, o alguien que no esté al tanto de esto lo va a considerar como un comentario pueril, pero para nosotros si es muy importante y es lo que le da tenor de sacrilegio, más allá del escándalo, del insulto que puede haber en la "investigación" o del buen nombre de los sacerdotes involucrados.
Tiene que ser un motivo de tristeza, oración y reparación, así como hay otras cosas en la Iglesia que justifican alegría, oración y agradecimiento. Por ejemplo, una buena confesión.
- Zenit refleja los datos dados por el Observatore Romano.
- La entrevista original, en italiano.
- PCI - Periodista finge confesarse
Sin embargo el punto es otro.
Lo realmente grave del asunto es el hecho de que los sacramentos requieren de un ministro (con sus fallas) que los oficie, pero son principalmente un camino de la Gracia de Dios y por lo tanto sagrados. Obviamente la prensa, o alguien que no esté al tanto de esto lo va a considerar como un comentario pueril, pero para nosotros si es muy importante y es lo que le da tenor de sacrilegio, más allá del escándalo, del insulto que puede haber en la "investigación" o del buen nombre de los sacerdotes involucrados.
Tiene que ser un motivo de tristeza, oración y reparación, así como hay otras cosas en la Iglesia que justifican alegría, oración y agradecimiento. Por ejemplo, una buena confesión.
