Matrimoño
Leo asiduamente a Fabio, el otro día apareció una linda noticia: se casó MaxD y emprende una nueva vida junto a su amada luego de 4 años de novio. Los dejamos disfrutar del momento sin meternos en la vida de los demás.
Lo que me importa es otra cosa, MaxD, con bastante criterio lleva, algo que para los cristianos es sagrado a una visión mucho más (no se como llamarlo)... de nuestros días. Lo hace porque tiene que ser coherente (y lo es) frente a una realidad que no les es propia o que por lo menos no considera necesaria.
Sin querer sonar soberbio me pregunto ¿Se estarán perdiendo el tren de la felicidad? ¿Cómo van a estar dentro de 15 años?
Lo que me importa es otra cosa, MaxD, con bastante criterio lleva, algo que para los cristianos es sagrado a una visión mucho más (no se como llamarlo)... de nuestros días. Lo hace porque tiene que ser coherente (y lo es) frente a una realidad que no les es propia o que por lo menos no considera necesaria.
En lo personal, la institución matrimonio no constituye en sí algo sustancial que pueda resultar significativamente distinto a una sana convivencia. Esa sigue siendo mi postura aún ahora que porto el anillo. No creo que esto nos haga mejor o más sólidos como pareja que otros. Es una elección particular de cada pareja y no necesariamente toda relación debe tener su epílogo con un casamiento.Pienso sobre este y sobre miles de matrimonios más que solo son un adorno, una formalidad, un sello, un moño al fin (de ahí el título) y que carecen de la fuerza del sacramento y lo sagrado. Me siento frente a estas uniones como el que sabe cocinar la torta y tiene al lado a miles que comen la masa cruda. ¡Pero ojo!, no en el sentido de "¡Horror, estos paganos!" sino con la impotencia de saber que el matrimonio es mucho más que eso y que estamos perdiendo? todo.
Sin querer sonar soberbio me pregunto ¿Se estarán perdiendo el tren de la felicidad? ¿Cómo van a estar dentro de 15 años?