Nunca se operen hemorroides
Acabo de ir al baño y después de eso estuve sufriendo por el dolor resultante 10 minutos.
Entiendo que a partir de acá este post no le interesa a nadie, pero la verdad es que son las noticias de estos días y no sólo están marcando mi agenda trasnochada sino que revolucionan toda la casa.
-Papá… – pregunta Santi – ¿por qué ves tanta televisión? -
Todo empezó hace unos 10 días, tuve un ataque fuerte de hemorroides que devino en una trombosis que hubo que operar. Fue bastante molesto y además en el contexto de unos cambios en el trabajo, que para mi eran esperados hacía unos 5 años. De alguna manera la sobreexigencia de estos días la canalicé por ese lado.
Lleno de resignación cristiana me acerqué al quirófano y dejé mi mancillada anatomía en manos del toubib. Hizo su trabajo y dio una serie de recomendaciones muy estrictas acerca de la dieta.
Ahí está el chiste.
Las hemorroides en si son algo bastante común y pueril, se tratan con paciencia, limpieza y algunas cremas. Pero cuando el cuadro deviene en trombosis como en mi caso no queda otra alternativa que operar y la recuperación es superdolorosa.
Pero dolorosa en serio,imaginen nada mas.
Ahora tengo por delante unas 4 a 6 semanas de intenso trabajo tratando de comer blando y ofreciendo el dolor a todas las causas que el Cielo quiera encomendar. No me está siendo nada fácil y este post es para dejarles fuerte el mensaje del título, sabiendo que salvé a uno sólo de ustedes de esto me considero retribuido.
Los días pasan largos en la cama a la espera de otro evento como el de hace un rato.
Otro dato de la realidad: son muchos los pacientes de hemorroides que no llegan a la operación. Otro dato: no soy un buen paciente para el dolor. ¡Hasta lo escribo en mi blog¡

