¿listo?
Bueno, ahora lo llevo a no solo a la filosofía sino a toda ciencia.
Imagino ahora a los cientificos que a conciencia están estudiando como hacer con el próximo virus pandémico en un oscuro laboratorio de una multinacional. Multinacional cuyos accionistas están calculando: "7000 milllones X precio de la nueva vacuna".
En un papel manchado por alguna reacción química desavenida hay un texto que dice:
No entrar al laboratorio sin haber hecho confesión con el padre N.
Mucho se inculpa a la católica obsesión por la dirección espiritural (la disciplina de conseguirse un Director espiritual que te acompañe en el camino) y la confesión sacramental, como artilugios baratos de librarse de la Condenación Eterna al estilo de la venta de Indulgencias. Olvidan sus críticos que son balsamos para caminar y no salvoconductos.
También estas ideas perdidas me llevaron a pensar acerca de tanta conspiración que anda dando vuelta (imresionante impacto de las ideas de Chinda Brandolino en los reportajes de la marcha del último 25 de Mayo en Argentina). Yo recibo todas las ideas y rápidamente me surgen objecciones internas racionales, MUY FUERTES!!!.
Pero lo de más arriba me llama al orden, me exige escucha a pesar de lo trasnochado que parezca. Amerita un cohete a Marte.