Dice Eduardo: en “La cabeza y el cuerpo” que pueden encontrar en Apuntes sobre la Fe /II Más allá de cualquier explanación y comentario, los textos están en los Evangelios; especial pero no únicamente, en los discursos de despedida que Jesús dice en torno a la Última Cena. Lo dicho a partir del capítulo 12 y hasta el 17 del Evangelio de san Juan, el amado, es una sucesión de analogías, similitudes, casi identidades, propiedades transitivas entre -digámoslo así- la Cabeza y el Cuerpo y, por cierto, entre el Cuerpo y el Padre. Todo ello fundado, como lo hace allí Jesús, en las relaciones que Él tiene con el Padre por ser Jesús quien es y en su carácter de Mediador y hasta de signo o icono del Padre, como se ve en sus respuestas a los apóstoles en esos capítulos. Lo que ahora me importa subrayar, sin embargo, es lo que allí se me figura como un punto central: Lo harán con ustedes, porque lo han hecho Conmigo. Tal será la vida del Cuerpo, como ha sido la vida de la Cabeza. Es un principio ...