La piedad cristiana de los primeros siglos se siente como un ejército escogido, seguro de su triunfo y de su victoria futura
Era el cumpleaños de Agus (14 años ya) y fuimos a Misa para celebrarlo como Dios manda. Tocó el Evangelio del Padrenuestro donde Cristo enseña a rezar a sus Apóstoles y donde el Padre Miguel Colino hizo un foco especial en la oración.
Este décimo séptimo Domingo del tiempo ordinario siempre es oportunidad de hacer foco en la oración, tanto para la santidad como para saber cómo volver los ojos a Dios. Mientras el Pater hablaba yo volaba en esto de la tensión esjatológica del Reino de Dios, expresada como mirada espiritual en el texto tan interesante de La Venida del Señor en la Liturgia, por J. Pinsk (III de X).
Lean toda la serie, que tiene un subrayado especial en:
la piedad cristiana de los primeros siglos se siente como un ejército escogido, seguro de su triunfo y de su victoria futura; la piedad moderna, por el contrario, se parece más bien a un monarca viejo y destronado que vive del recuerdo del pasado.
Cuando Cristo nos enseña a rezar "venga tu Reino" no es el reino como lo entiende la catolicidad actual. Las homilías parroquiales y casi todos los palabreríos episcopales hacen referencia a una pseudo sociedad llena de amor y fraternidad donde todos podamos ser buenos y felices. Hay mil ejemplos, ustedes los conocen bien y creo que en este blog hemos referido algunos cuando nos lamentábamos de las oraciones de los fieles pintadas de comunismo, o cuando referíamos textos episcopales de dudosa catolicidad como el del Tedeum de Monseñor García Cuerva. No hace falta buscar mucho.
Tenemos que mantener la mirada en la venida de Cristo a reinar sobre la creación, de otro modo la creación pierde su sentido, hasta la Encarnación es una flecha que apunta al momento en que Cristo reine finalmente. Y no nos podemos conformar con menos.
Le cabe lo mismo al Padrenuestro, donde el "venga tu Reino" es anterior a todo, apenas viene después del santo nombre de Dios. Vean como el Padrenuestro ordena todo, es una jerarquía de realidades con un orden ordenador de todo.
Al Reino de Dios le tenemos que poner todos los valores justos, sino terminamos en el meme de los Simpson.
