Lucía nos tenía preocupados
Veíamos como avanzaba en peso y meses sin percibir los pasos acelerados que había dado Inés a su edad. En el caso de la primogénita a los 7 meses teníamos que cerrar puertas de todo tipo para evitar accidentes, Lucía en cambio se largó a gatear hace un par de semanas con 8 meses bien cumplidos.
Gatea muy bien y en dos velocidades, sea llorando o entre risas. Empieza además a investigar enchufes y hacer esfuersos denodados para incorporarse contra sillas y otros muebles con el objetivo cercano de poder ponerse de pié y ver al mundo como un bípedo de ley.
Ahora mismo estamos peleando, yo para escribir esto y Lucía para alcanzar un toma corriente o mi cerveza.
Vean las evidencias:
Nota: dedicado a las dos abuelas.
Gatea muy bien y en dos velocidades, sea llorando o entre risas. Empieza además a investigar enchufes y hacer esfuersos denodados para incorporarse contra sillas y otros muebles con el objetivo cercano de poder ponerse de pié y ver al mundo como un bípedo de ley.
Ahora mismo estamos peleando, yo para escribir esto y Lucía para alcanzar un toma corriente o mi cerveza.
Vean las evidencias:
Nota: dedicado a las dos abuelas.