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Mostrando las entradas de septiembre, 2021

La secuencia perfecta

No lo dije antes, pero bien se habrán dado cuenta, estoy poco por el blog y es debido a que tengo un trabajito extra hasta fin de año. Ese trabajo adicional me implica 12 hs de trabajo por día que consigo superar gracias a la paciencia de B y a una gracia especial que me debe estar enviando el Cielo.

Igual no les escribo para lamentarme, lo hago para alimentar a la impaciente blogoplatea que me llama como los fantasmas de vidas pasadas… Hoy les escribo para contarles acerca de un ciclo, una secuencia perfecta que me tiene anonadado y que -dicho sea de paso- también me abstrae de las diligentes tareas de escribir en este viejo reducto de más de quince años.

La secuencia arranca en marzo, cuando los mandarinos que eran de un verde oscuro penetrante pasan a pintarse primero de amarillo y luego de un vibrante naranja y nos ofrecen deliciosa nectarinas que usamos en jugos, como postre o en budines.

Cuando ya van bajando las existencias aparecen a unos metros de allí unas enormes bergamotas de casi 300gr cada una, con su olor tan particular y su piel rugosa, tanto sirven de postre como sustituto de las fenecidas tangerinas o como jugo acompañadas de Vermout, deliciosas deliciosas.

Cuando ya van bajando las existencias de bergamota se manifiestan festivas las naranjas, unas enormes naranjas de ombligo, rebosantes de dulzura, se las come en todas sus formas y las más decaídas son jugo también.

Cuando ya van bajando las existencias de naranja, los quinotos hacen su aparición. Al principio ácidos y furiosos para luego dulcificarse y ser el alma de mermeladas deliciosas y fragantes, hasta las hormigas parecen disfrutarlas, como a los pocos pomelos que en esa época también se pintan de amarillo.

Cuando ya van bajando las existencias de kumkuat es momento de los nísperos que ahora estamos disfrutando, se comen al natural, pero también en mermelada o como crumble, una fruta maravillosa y noble la cual ha originado una lucha sin cuartel contra palomas y cotorras que también las aprecian.

Cuando ya van bajando las existencias de níspero ya les contaré, pero me parece que va a ser tiempo de duraznos, otro eslabón más en la cadena de la deliciosidad que nos  regalan los frutales de la casa.

 


 

 

 

Mamina Inés Celia Vasena de Van Houtte (+ 12/09/2021)

Ayer nomás volvimos de Buenos Aires, nos llevó allí un viaje relámpago para que los chicos pudiesen despedirse de Mamina en el entierro que se hizo en José María Jáuregui, cerca de Luján. 

Mamina nos dejó la noche del Domingo, en plena fiesta del dulce nombre de María. La tenía internada una situación de salud muy complicada y que debería haber sido final hace unos meses, pero Dios quiso en su generosa Providencia, darnos unos meses más de paz para que Inés (Así se llamaba Mamina, como nuestra Inés) conociese a su última nieta Catalina.

Quiso Dios también darnos muchas señales de un santo final para Mamina, que se va tan jóven y que deja a Damian y sus hijos con un vacío enorme. Eso pasa con los corazones grandes como el de Mamina, el amor ensancha a los corazones que están cerca; y cuando no están más, el hueco es mayor aún.

Yo la recuerdo como la mujer fuerte que fue, con los modos, la piedad, el carácter fuerte y la inteligencia clara que heredó Bárbara. Uno siempre se casa con su Madre sin quererlo y en la transacción recibe a su suegra sin saberlo.


Mamina me hizo regalo de su cariño, inmerecido y exagerado regalo para mí que ingrato solo sabía responder a su atención con mi humor tan irónico. Al principio no lo entendía, pero con los años aprendió a olfatear cuando su yerno era un idiota y su risa sonora tan personal rompía con toda resistencia. Luego se preocupaba por que no faltara pan, agua y servilletas en la mesa (contra toda tradición de mi familia política); esos pequeños gestos y atenciones que tenía para mi son los regalos que atesoro y que le deben haber abierto un poco más aún las puertas del Cielo.

Repito que Mamina nos deja un vacío enorme. Le encomiendo que desde el Cielo que se supo ganar con una vida de entrega y sacrificio, interceda por la santidad de sus nietos, mis hijos; con los cuales siempre estaba en los primeros días de vida y que la acompañaron en el entierro el martes. Que las lágrimas por la despedida hagan de ellos santos que los abuelos y padres podamos presentar ante Dios como herencia.

RIP.