La degollación
Leo el esfuerzo poético de Bloy (no se si me gusta mucho) y encuentro en Agosto la Degollación Tiemblo cuando veo que una mujer lleva alguna cosa. Aunque sólo fuera un cesto de castañas, en el mes de diciembre imposible me resulta no pensar en la Cabeza de San Juan. Pienso que hubo dos mujeres para lograr que esa Cabeza, inexpresablemente bendita, fuera separada de su cuerpo, y que, posteriormente, muchas otras ha habido para buscarla en una horrible cloaca, llorando de amor. Entonces me pregunto si todas las mujeres no están llamadas a llevar, de una u otra manera, la Cabeza de San Juan, y si esto no es la manifestación de una ley profunda. Más allá de lo interesante de la figura, trato de imaginar lo que en nuestra mentalidad de hoy causa esta analogía o dicotomía de la mujer tentadora y degolladora pero a la vez corredentora y Madre de Dios. A lo mejor el día de mañana alguno de nosotros gana notoriedad pública (Dios no quiera). En ese caso, todas estas figuras y elucubraciones ac...