#AmorisLaetitia Entrando al capítulo 6
Ayer, mientras B circulaba por Sunchales gracias a la modalidad "Catapulta" (llego del trabajo a casa, y salé a toda velocidad, para hacer los mil mandados, que requiere mantener esta máquina familia bien aceitada), le di un tirón fuerte a los capítulos 4 y 5 de Amoris Laetitia, seriamente empeñado en seguir con lo iniciado.
Los capítulos 4 y 5 transcurren con tranquilidad, reflejan las ideas del Papa y del Sinodo, acerca de los distintos temas en torno a la familia y los hijos. En estos momentos pensaba que posiblemente estos capítulos no hayan sido muy necesarios. Se hizo fuerte la sensación de que estaba leyendo otro documento más de los obispos, que contiene lo de siempre y de la misma manera.
Ojo, esto aplica para mi en un sentido muy personal, a lo mejor puede ser que otros matrimonios vean como revelador el ideario de la Iglesia acerca del Sacramento, el diálogo, el equilibrio dentro de la familia, la vida de oración, etc: y necesiten conocerlo enunciado de este modo.
De todos modos marqué algunos puntos que me interesaron antes de meterme en el capítulo 6 con sus perspectivas pastorales.
En el punto 159 y siguientes ataca el tema de la vida consagrada vs la vida matrimonial y aquella discusión clericalista de que si es más la una que la otra. Es una discusión que me interesa mucho y que imagino que en la Suma algo debe tener. Ya me dedicaré a verlo en otro momento.
Curioso lo de 161 y eso de que la virginidad es símbolo escatologico de Cristo... Otra ventana que vamos a tener que abrir y conocer.
En el 167 está el párrafo que citaron en los comentarios acerca de la familia numerosa, pero no hay mucho más que eso.
En el 168 empieza a hablar del embarazo y - oh sorpresa!- no habla de aborto. Desde mi punto de vista esto está muy bien, hace incapié en el momento del embarazo como un don y una alegría, me parece que a veces esa es la estrategia a aplicar.Otro momento llegará para hablar del aborto como ataque a la familia, las consecuencias psicológicas y las consecuencias sociales.
Ídem acerca de los anticonceptivos, no los menciona y trata de no innovar en estos capítulos. Si bien encara comentarios acerca de las familias pequeñas y el hijo único.
Mucho me divirtió encontrar en el 176 un acercamiento palpable con las tesis de Eric Zemmour acerca de la feminización de la sociedad.
Atentos al 177 donde el padre es el lugar donde volver después de los errores. Eviten la poesía de De Benedetti en el 182 y vean el 186 con la Eucaristía como integración en comunidad.
Y finalmente bienvenidos al capítulo 6, presiento que es importante y arranca de esta manera:
PS: Ilustro con una foto de Lucía bien concentrada y dibujando, fiel a la herencia artística inculcada por el padre y en clara contravención con el uso no permitido de una de mis Pilot G2
Los capítulos 4 y 5 transcurren con tranquilidad, reflejan las ideas del Papa y del Sinodo, acerca de los distintos temas en torno a la familia y los hijos. En estos momentos pensaba que posiblemente estos capítulos no hayan sido muy necesarios. Se hizo fuerte la sensación de que estaba leyendo otro documento más de los obispos, que contiene lo de siempre y de la misma manera.
Ojo, esto aplica para mi en un sentido muy personal, a lo mejor puede ser que otros matrimonios vean como revelador el ideario de la Iglesia acerca del Sacramento, el diálogo, el equilibrio dentro de la familia, la vida de oración, etc: y necesiten conocerlo enunciado de este modo.
De todos modos marqué algunos puntos que me interesaron antes de meterme en el capítulo 6 con sus perspectivas pastorales.
En el punto 159 y siguientes ataca el tema de la vida consagrada vs la vida matrimonial y aquella discusión clericalista de que si es más la una que la otra. Es una discusión que me interesa mucho y que imagino que en la Suma algo debe tener. Ya me dedicaré a verlo en otro momento.
Curioso lo de 161 y eso de que la virginidad es símbolo escatologico de Cristo... Otra ventana que vamos a tener que abrir y conocer.
En el 167 está el párrafo que citaron en los comentarios acerca de la familia numerosa, pero no hay mucho más que eso.
En el 168 empieza a hablar del embarazo y - oh sorpresa!- no habla de aborto. Desde mi punto de vista esto está muy bien, hace incapié en el momento del embarazo como un don y una alegría, me parece que a veces esa es la estrategia a aplicar.Otro momento llegará para hablar del aborto como ataque a la familia, las consecuencias psicológicas y las consecuencias sociales.
Ídem acerca de los anticonceptivos, no los menciona y trata de no innovar en estos capítulos. Si bien encara comentarios acerca de las familias pequeñas y el hijo único.
Mucho me divirtió encontrar en el 176 un acercamiento palpable con las tesis de Eric Zemmour acerca de la feminización de la sociedad.
Atentos al 177 donde el padre es el lugar donde volver después de los errores. Eviten la poesía de De Benedetti en el 182 y vean el 186 con la Eucaristía como integración en comunidad.
Y finalmente bienvenidos al capítulo 6, presiento que es importante y arranca de esta manera:
Habla de normas y valores, le la formación de seminaristas (en contacto con el genio femenino y las familias), del aporte de los sacerdotes casados, de la formación de los novios y de la liturgia del sacramento. Llegué hasta el punto 217 y estoy completamente inmerso, más les contaré en una proxima entrada.
199. El diálogo del camino sinodal llevaron a plantear la necesidad de desarrollar nuevos caminos pastorales, que procuraré recoger ahora de manera general. Serán las distintas comunidades quienes deberán elaborar propuestas más prácticas y eficaces, que tengan en cuenta tanto las enseñanzas de la Iglesia como las necesidades y los desafíos locales. Sin pretender presentar aquí una pastoral de la familia, quiero detenerme sólo a recoger algunos de los grandes desafíos pastorales.
PS: Ilustro con una foto de Lucía bien concentrada y dibujando, fiel a la herencia artística inculcada por el padre y en clara contravención con el uso no permitido de una de mis Pilot G2












