exveteranova no mira con ojos de realidad y empuja su opinión
En "El katejón revisitado: mal menor, bien posible y la nueva derecha internacional" de Wanderer, exveteranova dice lo siguiente:
Personalmente, esta clase de ejercicio siempre me ha parecido algo bastante fútil. En cuanto a la nueva derecha… «Asiria no nos salvará» (Oseas, 14, 3). Me parece que muchos pusieron y aún ponen demasiada esperanza y demasiado peso en estos partidos y movimientos políticos, y eso los lleva a cegarse frente a la realidad. Véase por ejemplo, el caso de Trump. La gente en su mayoría no lo votó por «antiwokismo», sino porque les prometió trabajo y vida barata y les dio un chivo expiatorio (más o menos real, no me meto a discutir eso en particular) en los inmigrantes ilegales (vergonzoso por otra parte me parece la gente que ha querido pretender que la inmigración latinoamericana en EEUU es en modo alguno comparable por su impacto cultural y de orden público a los producidos por la inmigración islámica en Europa). Ahora bien, el movimiento provida se abrazó a esta culebra, y ¿cuál es el resultado? La desarticulación y desprestigio del movimiento provida en su asociación con un hombre extremadamente inmoral, y el recrudecimiento ya de las leyes de aborto en los estados que las tienen, mientras que se envían por correo pastillas abortivas a los estados que lo prohíben. Este fue el precio que se pagó por la derogación de Roe vs. Wade: compraron carísimo un espejito de color.
La nueva derecha no es un movimiento conservador o restauracionista: es un desborde de otros vicios que no son la lascivia (la ira, la avaricia y la soberbia). Nuestra asociación con ella nos producirá grandes males, con los que pagaremos las míseras migajas que hayamos obtenido por la alianza, y a mi modo de ver el movimiento del péndulo en la dirección opuesta va a tardar menos de un quinquenio, si el Señor no vuelve antes. Y allí veremos peores leyes de aborto y de eutanasia y de degeneración. Quizá aún se cumpla aquello que decía el cardenal George, que él moriría en su cama, su sucesor en la cárcel, y el sucesor de su sucesor linchado en la plaza pública; pero el sucesor de este juntará los pedazos de una sociedad destruida, y ayudará a la lenta reconstrucción de la civilización, como lo ha hecho la Iglesia más de una vez en su Historia.
En ese sentido, tiene más vigencia para mí aquello de Ratzinger sobre la Iglesia del año 2000: el futuro de la Iglesia lo marcarán los santos, y la Iglesia no tendrá gran influencia en los poderes del mundo: ella irá por un lado, y él por otro. Y eso no es necesariamente un mal en términos absolutos. Pero también es cierto que mi tendencia en el catolicismo ha sido siempre más hacia el comunitarismo que hacia el monarquismo. El vínculo de trono y altar no me hace vibrar ninguna cuerda.
Irremediablemente me es quitada toda posibilidad de diálogo con exveteranova y con muchos analistas de este estilo con los cuales es imposible construir. La experiencia Gomez Centurión nos enseñó que las herramientas de la política con toda su mugre y su porquería, tienen también un horror vacui que los católicos no podemos ignorar. No coincido con el apetito de dejar esos lugares al enemigo, abrazar estas soluciones temporales como Trump que nos acerca Dios, es un deber de evangelización. Es demasiado cómoda la alternativa de decir "es todo demoníaco" en una mezcla de pereza intelectual, salida fácil y posibilidad de denunciar la inocencia de los no iniciados.
El problema con el comentario de exveteranova es también que primero dice "esta clase de ejercicio siempre me ha parecido algo bastante fútil" y al siguiente párrafo hace exactamente eso, ensaya un ejercicio fútil de profecía en la cual en cinco años vamos a estar en manos de la izquierda asesina de niños nuevamente.
Yo soy más de tratar de entender lo que nos manda Dios, inclusive en realidades aparentes o con olor a bien posible, tan peligroso él. ¿Lo que viene dentro de un quinquenio? es imposible aseverarlo, lo único que podemos saber es como se pueden mover algunas realidades más o menos aparentes y la segunda venida de Cristo, que esperamos con Esperanza.
Foto de hace unos años, domando un león, una tarea más sencilla que lidiar con algunos comentarios y augures profetas modernos.


