Una nueva síntesis litúrgica...
Para salir del corset de Trento (pre y post Misal 1962), para salir de la anarquía post Vaticano II con sus salsas Bugnini y para terminar con toda esta discusión; algunos laicos trasnochados le pedimos a los liturgistas que arriesguen una Nueva Liturgia bimilenaria sostenible.
...la NLBS por ponerle un nombre.
La idea es devolverle a la liturgia divina la sacralidad, asumiéndola como una herencia preciosa sobre la cual el Espíritu Santo sigue guiando a la barca de Pedro. En la práctica requiere toquetear el Misal Romano y abrirlo a nuevos cambios, preparando la segunda venida de Cristo y la santidad de los fieles.
Tenemos que sacar a la liturgia del corset de Trento y de la protestantización del Novus Ordo. Para eso tengo mi lista de pedidos:
- Consagración con una nueva centralidad, recuperar el lugar central y primero.
- Una sola Oración Universal, el Canon rezado solo en latín y ad orientem.
- La Liturgia de la Palabra puede/debe ser toda desde el púlpito, incluidos los ritos penitenciales.
- Nuevos ritos penitenciales, más duros y con absolución colectiva.
- Un lugar para los tropos y una homilía de 5 minutos máximo, solo los días de precepto o fiestas importantes. Catequesis al terminar la Misa.
- Fuera concelebración, fuera fieles en el altar, sin monaguillos mujeres, sin intenciones y guías, fuera comunión en la mano y sin ministros extraordinarios en la Misa.
- Se preserva la procesión de ofrendas (sin llevar el cepillo, no hemos de procesionar dinero).
- Período de adoración silenciosa luego de la Eucaristía en torno a los 5 minutos, de la misma extensión que la homilía.
- No aplausos en el templo.
- Docencia antes de la Comunión con una oración repetida siempre: "solo pueden comulgar bautizados en estado de Gracia sin pecado mortal".
- Prohibidos los carteles con frases inspiradoras y colores chillones.





