Leyendo "Adrien Candiard. La cuenta siempre está pendiente"
Un deber de caridad me empuja a leer la carta Adrien Candiard. La cuenta siempre está pendiente, pensaba hacerlo y responder por privado, pero como voy a hacer una lectura pausada y con preguntas, mejor lo dejo por aquí.
Todo arranca con este párrafo que no deja lugar a dudas y nos pone ante un optimismo unívoco difícil de rodear; en particular para alguien con tantas preguntas u objeciones como yo con Fratelli Tutti.Un papelito escrito a mano, una carta de pocas líneas. Pero lleva dentro un mundo entero, una revolución que cambiará la historia aunque, como diría Emmanuel Mounier, suceda «por casualidad», como «efecto colateral» de un gesto de fraternidad verdadera. También será luminoso para comprender mejor la última encíclica del Papa, Fratelli tutti, un texto que va penetrando con el tiempo en la vida del pueblo de Dios, dejando sin grandes aspavientos la señal de una conciencia nuevaLa fraternidad y el pueblo de Dios llevados a realidad teológica, la gran piedra de la novedad que este progresismo de la "nueva conicencia", construida, humana y fraternal quiere regalarnos.
Qué difícil de asimilar para los que leemos el Evangelio con el llamado de Cristo a la conversión, en Fratelli Tutti solo hay buenas noticias y una fraternidad inmanente inevitable y que se mueve como un "efecto colateral" que modifica la realidad (si entendí bien a los que la citan, yo no la leí).
Luego, el dominico Candiard, entrevistado por Alessandro Banfi le hecha la culpa al terrorismo y "la amenaza del islam radical" como los impedimentos clave para el diálogo con el Islam, pero percibo que del mismo modo que el Papa Francisco, el dominico no frecuenta la lectura del discurso de Ratisbona de Benedicto XVI. Ahí está mi diferencia, mi distinción, soy del club pro-Ratisbona.
A su vez Candiard le quita la sed de conversión del Sultán al loco epidosdio de San Francisco de Asis. Punto negativo ahí, San francisco va a ver al Sultán para llevarle la Salvación.
La Iglesia debe sustraerse de una carrera identitaria, ideológica…
Sí, esa es la cuestión.
En esto si, vamos a coincidir con esta pregunta y con su respuesta, aunque no como objetivo sino como consecuencia, No es que la Iglesia debe hacer el esfuerzo de no ser ideología u ONG, lo que hace la Esposa de Cristo es anunciar activamente el Evangelio al mundo y allí termina toda ideología.
Luego de esta pregunta viene un párrafo excelente acerca del poder de la caridad cristiana, que termina con "Eso es lo que puede cambiar el mundo. Y eso es lo que dice el Papa de la política, algo tan viejo como el cristianismo". Muy bien, aunque de la lectura que había hecho Alejandro Bonet yo entendí que la opción política propuesta en Fratelli Tutti era más una opción global de diálogo entre los pueblos, sin incidencia de la Fe y sin estados nacionales, un barniz cristiano no católico, no proselitista sobre un "globalismo bueno".
Sigue la entrevista ya sobre cuestiones más concretas y menos Fratelli Tutti, me llama la atención de que a pesar de que se menciona varias veces que Candiard está en el Cairo, no habla de acciones concretas de diálogo con el Islam, habrá que ver los webinar que menciona al pié de la nota:
Webinar con Adrien Candiard el 18 de febrero a las 20.30 dedicado a la figura del obispo Pierre Claverie, mártir en Argelia en 1996, en este enlace.
El webinar es gratuito y abierto a todo el mundo pero será en italiano.
El webinar forma parte de la serie “Los testigos nos plantean una pregunta”, dedicado a las figuras de los mártires de nuestro tiempo, entre ellos –el 4 de marzo– Thomas Georgeon, postulador de la causa de beatificación de los mártires de Argelia. Este es el programa completo
¿Mis conclusiones? Que la nota arranca muy arriba ensalsando la inicitiva del Papa Francisco como novedosa y revolucionaria, luego un par de párrafos más abajo la tensión y la excitación disminuyen y se transforman en la vieja y consabida "caridad cristiana", la misma que Cristo ordenó al joven rico y que la Iglesia viene enseñando desde San Pablo.
