Que los fondos administrados por las
AFJP eran un
botín demasiado suculento para sobrevivir muchos años, me parece que es algo que todos, y en especial los dueños de dichas administradoras, sabían.
El voto soberano quiso que Cretina Fernadez de K asumiera el timón de la República y con la suerte de un contexto internacional pandemónico, que se suma a una ecuación de soborno político y vencimientos de deuda que aceleran los requerimientos de efectivo. No le den mucho crédito a mi análisis, debe haber por ahí opiniones más valiosas que la mía, conservemos el hecho de que
Cristi quiere guita y la va a tener.
Previsora, nuestra timonel garantizó que los empleados de las liquidadas AFJP van a ser reubicados en el
ANSES para no impactar en los sólidos indicadores de desempleo. Cuenta la anécdota que azorados responsables de las AFJP se reunieron al día siguiente de anunciada la medida, con directivos de la
SRT (También azorados) y que cuando alguien preguntó
-"¿Qué pasa con las AFJP del interior?"- sólo obtuvo como respuesta miradas perdidas y levantamientos de hombros.
En Sunchales se encuentra la casa central de
Unidos AFJP, que acaba de reunirse con Prorenta y que representa fuente de trabajo para muchas familias de la ciudad,
unas 300 según me comentan. Sobra contarles que muchos son conocidos y amigos y que en no pocos casos
marido y mujer trabajan en dicha empresa.
Podemos discutir acerca de la oportunidad de la medida, de la maldad intrínseca de las administradoras, del mejor manejo que seguramente va a hacer el Estado (Michel Creuzet se contorsiona en mi biblioteca), pero todos estos pormenores vistos desde la óptica de Sunchales no son nada. Se vienen días oscuros para la ciudad, el Grupo unidos tiene otros negocios en los cuales esperan reubicar algunos empleados, pero la perspectiva de cientos de despidos en una ciudad de 20000 habitantes tiene un
impacto muy grande.
Ya veremos como termina el asunto, los actuales empleados se consideran
casi despedidos y están a la espera de ver como avanza el tema.