De cómo el círculo y la cruz son analogía del mundo moderno sin raíz.
A ver si me explico en una entrada a desarrollar en el futuro. Estas cosas que escribo me vinieron hace unos días corriendo a la tarde cuando había una temperatura ambiente de 34°, después de una jornada tórrida y apoteósica donde lo único que hubo fue calor… … avernico sunchalense calor y nada más. Fueron 6 km mansos, sin pretensiones y acompañado por el audiolibro de Orthodoxy de Chesterton en sus amenos primeros capítulos, llenos de paradoja, humor y viveza. Y ahí vino la lectura de los primeros párrafos del capítulo 3 con aquella memorable cita de las virtudes cristianas sin freno y el subsiguiente desarrollo de la idea que hace Gilberto. Me quedó también eso de que el hombre abraza la idea del cosmos infinito que no es más que la más pequeña de las representaciones que pudo hacer de su complejidad. O mejor dicho el original de “The cosmos is about the smallest hole that a man can hide his head in” que van a poder encontrar en mejor contexto en: materialism has a sort...