Requetés– De las trincheras al olvido
De su periplo por España viejo tío Coque me trajo un libro espectacular, de esos que te quedan dando vueltas por la cabeza durante un par de meses. Gracias a Dios unas providenciales hemorroides me ayudaron a contar con tiempo suficiente para terminar las 950 páginas.
Se trata del voluminoso libro de testimonios de los requetés, ideal para un neófito como yo. Una introducción impresionante a una de las caras de la guerra del 36 en España, una punta de la historia callada por años que viviendo en Galicia no pudimos percibir.
De más está decir que después de leerlo el Carlismo se me convierte en un tema de sumo interés. Los testimonios son de voluntarios que salieron a la guerra dejando la cosecha sin levantar y que dedicaron 4 años de su vida a defender la religión. No eran tipos de clase social alta o militantes fascistas sedientos de sangre, eran los descendientes de los soldados de las guerras carlistas que frente a la realidad se sintieron llamados.
Resulta increíble leer algunos de los testimonios donde los protagonistas dejan sus cosas de la casa y se van con lo puesto a “la guerra”. Cuando le comentaba esto a CP me´recordaba el resquemor de mi abuelo Roberto para con la guerra donde “los primeros que mueren son los mejores”.
En la lectura de la presentación en sociedad del libro, se resume una de las ideas principales que se repite sin mella a través de mucho de los testimonios (marco en negritas).
Hugh Thomas recapacita
Pero estos datos han llevado también al gran historiador de la Guerra Civil española, Hugh Thomas, a confesar en su epílogo al libro: "Debo reconocer que la lectura de estas líneas que conforman el libro de testimonios me han transmitido otra imagen sobre la nobleza y los ideales de aquellos requetés, ahora nonagenarios, que evocan con nostalgia, pero con igual pureza de convicciones, lo que sentían y lo que vivían en aquellos años cruciales. Verlo ahora, me ha hecho valorar y apreciar de otra manera ese contingente de fuerzas voluntarias del bando nacional que tan importante fue por lo que representaba y por lo que supuso militarmente durante la Guerra Civil Española. Me afeaba (se refiere a Ignacio Larramendi) que en mi libro no se reconociera el carácter voluntario, idealista, y en gran medida decisivo, que el carlismo tuvo dentro del bando de lo que se llamó los nacionales. Me ha dado ahora por pensar que la victoria a la que contribuyó Ignacio Hernando de Larramendi resultó ser usurpadora de los ideales de los que, como él, lucharon bajo las banderas de España y de la Cruz de San Andrés"
Lo expresó muy bien, al borde de las lágrimas, el nonagenario requeté José Alvarez Limia durante la presentación del acto, cuando dijo: "Nosotros luchamos con Franco. No luchamos por Franco", y la gente le apoyó con un cerrado aplauso.
Atraído por la mala costumbre de leer blogs me detuve en un comentario la mar gracioso –como dicen en España-:
Los requetés o carlistas, como queramos llamarlos, han sido una lacra para España desde el siglo XIX. Desde que Carlos de Borbón se mosqueó con su hermano Fernando VII (otro pájaro), por darle la corona de España a su hija Isabel II (otra que tal baila), los carlistas han ensangrentado España en tres guerras civiles en el XIX. la primera tuvo como consecuencia la pérdida de Navarra como Reino (el mantra de los nacionalistas, no olvidemos que Sabino Arana era de familia carlista, y aquellos polvos trajeron estos lodos). En la guerra civil del 36 apoyaron a Franco a ganar guerra. Se distinguieron por su ferocidad y crueldad. Franco les traicionó, jeje, al igual que a los falangistas. Qué tropa. Y ahora vienen con museos, libros, conmemorando ¿exactamente qué?
Lástima que el afable comentarista no tiene en cuenta a la religión en su resumen de un siglo de historia, lo dejamos con sus cavilaciones y nos quedamos con el trabajo de archivo que hicieron los autores para que lo tengan muy en cuenta. Dejé el libro en casa de los abuelos para que CP se divierta y navegue un poco esas aguas.