No les conté que el fin de semana pasado esperábamos a Rochi, Cata, Nacho y Mercedes. No se los conté porque al final no llegaron, el auto los dejó a mitad de camino y tuvieron que cancelar un fin de semana de cerveza y asado. Inés entre lágrimas dijo: – ¡Yo quería que Rochi vengaaaaa, era mi única primaaaa! - Con al desazón de la ausencia de los primos y la virulencia de un exacerbado clima interno -debido a energías no consumidas y una lluvia horrible-, decidimos con B salir a las rutas y tomar el fin de semana en La Granja, cerca de Ascochinga y a 320 km de Sunchales. Fue el viaje del optimismo. Salimos con agua, llegamos con agua y los chicos estuvieron a bordo en modo frenético peleándose las casi 4 horas de viaje. Después el resto del fin de semana fue espectacular, pero el viaje de ida va a quedar en los anales de la familia como aquel donde llegué con el hombro dolorido de tanto utilizar el brazo punitivo para traer orden al asiento trasero. Anduvimos a caballo, en ríos, ...