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Puentes y no muros I

Pensaba ayer en este tuit que leí perdido sin leer el enlace:
Es el tipo de expresiones que después hacen que haya alguien que me escriba cosas como:
Quien no entendió el mensaje del Papa Francisco de salir a evangelizar las realidades mundanas, participando de ellas y sus eventos, dialogando con su cultura, encontrándose con el otro distinto a mi espacio de comodidad espiritual e ideológica, aún no pudo comprender nada de la Nueva Evangelización que está en marcha en todo el mundo…
Y -fervientemente- quiero acompañar a la Nueva Evangelización, pero cada vez que rozo el teclado me cae encima un anatema de aquellos que dicen saber entender al Papa Francisco.

Entonces tomé lo de "puentes y no muros" para entender como haría yo para tender un puente a realidades lejanas que no entiendo; realidades donde me cuesta mucho razonar con el otro y donde soy llamado a la caridad, no a la sentencia dogmática.

Descontando de movida que generar un muro es un acto de cobardía y de que construir un puente no puede ser a costa de la salvación del alma.

Repito, armar muros en torno a tu zona de confianza intelectual es de fariseo y siempre hay que tener la "tensión" hacia el otro. Lo hace Jesus a lo largo de todos los evangelios.

Pero volvamos a las realidades difíciles...

Se me ocurre el ejemplo aborto, pero en torno al aborto está todo muy caldeado y a los que vemos ahí un asesinato nos cuesta mucho entender "aboorto para no morir", con lo cual no da para discutir. Vayamos a algo más simple como las marchas del orgullo gay.

Partiendo de que no hay nada malo en ser gay y de que las marchas del orgullo suelen ser un lugar

donde los insultos a todo lo que es Iglesia son moneda corriente. Me parece -voy a conjeturar con ustedes - que es el lugar ideal para construir puentes y no muros. Aunque la expresión de puentes y muros original del Papa se adapta más a un país que sale de la guerra y que tiene su primera generación de tiempos de paz como auditorio.

Entonces, ¿Como hacemos para tender el puente? Lo primero que hago es rezar por esas almas, pero me parece que el Papa pide más. Recuerdo la lectura de Evangelium Gaudium donde nos llama a "tocar" -alegóricamente- la realidad del otro.

¿Cómo harían ustedes en este caso? ¿Cómo "tocar" la marcha del orgullo gay?

El primero de todos - Léanlo


 

"Porque... está bien: fuera catarismos; no despreciaremos ningún intento de ser buen cristiano, por imperfecto o impuro que parezca. Adelante. Hagamos, si quieren, otro nuevo blog católico; pongamos muchos links a páginas edificantes y ortodoxas; citemos textos de los padres de la iglesia; colguemos estampas devotas; vayamos a esa manifestación contra el aborto; escribamos una carta al diario para quejarnos (ay, cómo sufrimos los católicos!); indignémonos y denunciemos la mala liturgia; metámonos en foros para llevar luz a los ignorantes, refutemos, ataquemos y defendamos, discutamos y sopesemos pros y contras del Concilio y el Novus Ordo y el latín y las guitarras y el ecumenismo y el tradicionalismo y la modernidad y los medios y este papa y aquel papa y esos obispos y el FSSPX y el Opus y la TL y los progres y los teólogos heréticos y los católicos mistongos que como mucho van a misa pero no escuchan las enseñanzas del magisterio y se saltean tal y cual mandamiento y ..."

Este es uno de esos post que me gustaría haber escrito yo, por lo claro y por el propósito de explorar mejor el primer mandamiento. Para mi es un mandamiento que me pega en el orgullo, porque está siempre la tentación de creer que en mi omnipotencia puedo hacer de este lugar algo más que lo arriba citado para transformarlo en un lugar donde alabar al creador.

¡Inocente presuntuoso!

Propósito para este medio año que queda: hacer del blog algo que está a disposición de la Providencia para lo que mejor mande, evitando la tentación de considerarlo una obra mía para mayor gloria de Dios.