Estupefacto con la elección de Bergoglio como Papa
Es probable que haya pecado de imprudente ayer escribiendo rápido.
Vistos los retos de Juan Ignacio y las admoniciones de B para que explique porque estaba preocupado, me veo en la tarea de volcar mis sensaciones. Ojo, son sensaciones nada mas y tienen el condimento de años de leer acerca de la función de Arzobispo de Jorge Mario Bergoglio, ahora Papa Francisco.
El recorrido lo hice estos años principalmente sobre los comentarios personales de gente con autoridad y sobre lecturas -muchas veces lapidarias- acerca de la persona y sus ideas. Es probable que el diagnóstico no sea justo, pero es el que tengo.
También es probable que me equivoque acerca de lo que el Papa Francisco va a hacer como Vicario de Cristo, pero eso no me quita la preocupación. Como primer medida me prometo no escandalizar y seguir estos días un camino de oración personal pro Summo Pontifice.
Que es lo que todos deberían estar haciendo. ¡Vamos!
Para contar las cosas que me preocupan la primera es la Liturgia. Bergoglio no es amigo de la Forma Extraordinaria del Rito Romano y participó en misas de todos los colores. Esto para muchos es irrelevante pero para mi es un tema vital desde hace unos años, hasta el punto que a veces soy insoportable con el tema.
Para mi es un tema clave y mueve mi vida de Fe, al lado de eso banalidades como si es argentino o hincha de San Lorenzo son eso, nada más.
Muchos marcaron que la presentación en el balcón de San Pedro -despojado de las marcas del papado es un detalle de sencillez y humildad. Ese parece ser el halo que rodea la imagen del Papa Francisco: alguien alejado del fasto y de vida sencilla.
Eso está muy bien, igual hay que acordarse que cuando besamos el anillo de un obispo no es a cuenta de sus virtudes sino en respeto a su investidura, esperemos que no se sienta más grande que los misterios que celebra.
Otro problema que encuentro yo es que nunca se aclararon sus participaciones en los escándalos de Bargalló (su protegido a quien canonizó en la misa de despedida) y Sucunza. La pregunta abierta es actual y la tengo en la cabeza, ¿Qué pasaría con un nuevo Bargalló entre los obispos del mundo?
Y un tema clave es como va a manejar cuestiones donde considero que hizo agua en el gobierno. Recuerden cosas como las Madres profanando la catedral, las marchas de los pro-abortistas, el homomonio, lo del cura Yorio, el vaciamiento de los tomistas en la UCA etc.
Hago desde ayer un ejercicio interior constante para entender si estos son preconceptos míos o si realmente esto es grave y merece una reflexión mayor. No quiero ser el escandalizador de más arriba y me reservo este blog para volcar estas opiniones personales y llamarme en adelante al silencio.
La Iglesia y la Salvación del hombre son mucho más que yo, mi petulancia y la confirmación o no de mis preocupaciones.
Gracias a Dios y bienvenido Papa Francisco.
Vistos los retos de Juan Ignacio y las admoniciones de B para que explique porque estaba preocupado, me veo en la tarea de volcar mis sensaciones. Ojo, son sensaciones nada mas y tienen el condimento de años de leer acerca de la función de Arzobispo de Jorge Mario Bergoglio, ahora Papa Francisco.
El recorrido lo hice estos años principalmente sobre los comentarios personales de gente con autoridad y sobre lecturas -muchas veces lapidarias- acerca de la persona y sus ideas. Es probable que el diagnóstico no sea justo, pero es el que tengo.
También es probable que me equivoque acerca de lo que el Papa Francisco va a hacer como Vicario de Cristo, pero eso no me quita la preocupación. Como primer medida me prometo no escandalizar y seguir estos días un camino de oración personal pro Summo Pontifice.
Que es lo que todos deberían estar haciendo. ¡Vamos!
Para contar las cosas que me preocupan la primera es la Liturgia. Bergoglio no es amigo de la Forma Extraordinaria del Rito Romano y participó en misas de todos los colores. Esto para muchos es irrelevante pero para mi es un tema vital desde hace unos años, hasta el punto que a veces soy insoportable con el tema.
Para mi es un tema clave y mueve mi vida de Fe, al lado de eso banalidades como si es argentino o hincha de San Lorenzo son eso, nada más.
Muchos marcaron que la presentación en el balcón de San Pedro -despojado de las marcas del papado es un detalle de sencillez y humildad. Ese parece ser el halo que rodea la imagen del Papa Francisco: alguien alejado del fasto y de vida sencilla.
Otro problema que encuentro yo es que nunca se aclararon sus participaciones en los escándalos de Bargalló (su protegido a quien canonizó en la misa de despedida) y Sucunza. La pregunta abierta es actual y la tengo en la cabeza, ¿Qué pasaría con un nuevo Bargalló entre los obispos del mundo?
Y un tema clave es como va a manejar cuestiones donde considero que hizo agua en el gobierno. Recuerden cosas como las Madres profanando la catedral, las marchas de los pro-abortistas, el homomonio, lo del cura Yorio, el vaciamiento de los tomistas en la UCA etc.
Hago desde ayer un ejercicio interior constante para entender si estos son preconceptos míos o si realmente esto es grave y merece una reflexión mayor. No quiero ser el escandalizador de más arriba y me reservo este blog para volcar estas opiniones personales y llamarme en adelante al silencio.
La Iglesia y la Salvación del hombre son mucho más que yo, mi petulancia y la confirmación o no de mis preocupaciones.
Gracias a Dios y bienvenido Papa Francisco.