Día de la Inmaculada en Sunchales
Fue un día tranquilo con calor y actividades mundanas. A la mañana fuimos todo el grupo familiar a misa de 10:30 (con confesión :-D ). Santi ya está un poco mejor de sus múltiples dolencias (virus + angina + conjuntivitis) e Inés esperaba con ansias el asado en compañía de mis compañeros de trabajo. Fue una tarde agradable entre asado de la mejor carne argentina y fulbito. A la tarde nos volvimos a casa y todo el grupo familiar se dedicó a la siesta (hasta las 7 de la tarde ¡¡¡) mientras yo miraba una película y oteaba de vez en cuando el horizonte en busca de la esperada tromenta que me aliviara de la responsabilidad de regar el jardín (debe ser el mejor ejemplo de ocio metereológico). A la noche, estas manos expertas cocinaron un pollo a la cacerola (con básico arroz) y hubo tiempo para armar el pesebre en un lugar alejado de las extremidades de la prole, que entiende muy bien el mensaje de ¡No toquen! pero que no siempre lo pone en práctica. Siguiendo el ejemplo de Finitud , pondré...