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Mostrando las entradas con la etiqueta revista empresa

15 lecturas en el día de San Roberto de Newminster

Son días con frío en un otoño que vino super rápido para este año 2017 del Señor, vamos a condimentarlo con lecturas que me fueron y les serán de provecho. Pueden darle a cada enlace de más abajo y pedirle a San Roberto de Newminster asistencia en la tarea.

  1. A CGI Master Made a New Artwork Every Day for 10 Years. Here Are The Results - creators.vice.com
  2. La cobardía pbroleonardocastellani.wordpress.com  en el Nuevo gobierno de Sancho
  3. "La banalidad del bien o el ‘Breaking Bad’ estilo local" en empresa.org.ary gracias a María Marta, dejen sus series un rato (siempre sin tomárselas muy en serio) y lean .
  4. Creo que nunca les hablé de que de tanto en tanto escucho El hexágono - Ici (aquí) - 11/01/14, no es para leer, pero bien vale el esfuerzo y suma a la buena música de Marenostrum, por ejemplo Les amours d'antan.También, de un modo inconstante,escucho 183. Beethoven’s Fond Farewells
  5. Helena y el fin 
  6. MAKING ADVERTISING ART IN THE 1950s y ONE LOVELY DRAWING, part 50 
  7. Tanda de Rayos y Truenos, entradas cortas que te dejan pensando. Autorretratos, Más More, Snobismo obliga y Camino a Roma 
  8. 40 años del asesinato de Juan María Araluce
  9. ¿Hasta cuándo? para ir a leer algo de Newman
  10. ¿Cuántas abejas pueden espantar a un elefante? 
  11. Resumen de cosas varias 
  12. Algo medio sucio en Cómo convertirse en root en un GNU/Linux explotando el bug de DirtyCOW, pero es información importante, también el interesante análisis de Winter is Comming: Algunas reflexiones sobre el DDOS que tumbó Twitter, WhatsApp y alertó al mundo 
  13. Gracias ARP por Waugh sobre México 
  14. Genial lo que le pasó a TorrentFreak Gets Its First YouTube Copyright Claim, And It’s Bull…. 
  15. El infinito respeto de Dios 
Lo ilustramos con The Risen Christ Consoling His Mother
Y les traigo el video del proceso de Construyen réplica robot de Wall-E me pareció brillante.

 

Las intenciones todas por las cuales les voy a pedir que recen son para la salud de HVJ y en especial por sus padres, para que Dios les de coraje. También por una intención de conversión que llegó a este blog de un modo bien providencial.

Leí completa la Revista Empresa 217

En pocos días pude ponerme al día con uno de los que llamaría “Mejor revista empresa que leí en los últimos tres años”. Porque es eso, el 217 de la Revista Empresa es  uno de los mejores números.

Empieza errática la editorial acerca de la muerte de Nisman (es de esos días, LINK a Wikipedia) y con una entrevista a Jorge Mejía ya difunto y que hablaba de la necesidad de evangelizar en la globalización.

Pero después hay una serie de notas muy buenas, y también una nota de color cuando le preguntan a Samuel Gregg en “La defensa moral de la libertad económica debe ser fortalecida y profundizada” acerca de la corrupción. La respuesta es la de alguien que no sufrió las consecuencias y me causó gracia su inocencia.

Bien por las notas de biotecnología y por “Bajo fuego” que da ganas de leer en un libro.

En fin, muchas notas disparadoras de ideas nuevas y con contenido para explorar más allá de la brevedad de lo expuesto.

¡Bien ahiii!

Leí entera la revista Empresa 219

No solo la leí, sino que se la presté a un abogado que tengo cerca. Ustedes pueden hojearla gratis en https://issuu.com/acde.org.ar/docs/revista_empresa_219 .

La editorial la pasé rápido porque está bañada de electoralismo, y no me trago dicha solución mágica. Eso si, salté raudo al primer artículo acerca del Islam, y si bien aprendí algo, me parece que le falta tomar el toro por las astas. No arremete contra ISIS como expresión del Islam que este mismo debe explicar.

Bien por Ferreres en su análisis de pobreza estructural, no apto para kerneristas.

Después sigue el raconto de un encuentro por la Justicia y unas notas sin mucha mella hasta llegar a la nota del Padre Ruben Revello sobre el aborto.

Esa nota no me gustó, porque me parece que hoy en torno al aborto las especulaciones ya terminaron, hay que olvidarse del inicio de la vida o de la normativa legal contraria. Son argumentos que aquellos que apoyan el aborto no tienen en cuenta, pienso que es como hablarle del mejor marinado de la liebre al Presidente de la Asociación de Veganos de Venado Tuerto. No le interesa.

Y después de saltar la cuota de mujer de la revista pasa a la nota que me gustó, aquella de hace 50 años sobre "El hábito del diálogo". Muy recomendable, véanla.


Leí , hace un tiempo ya, la Revista Empresa 215

Leí hace mucho la revista Empresa 215, ahora que me estoy poniendo al día bueno sería que trate de recordar aquello que era notable.

A priori recuerdo una buena editorial, vacía de contenido espiritual, pero con un cierre para destacar. Un cierre de editorial que justifica ayudar y participar en ACDE.


La revista es reflejo, en particular, de lo acontecido en un Encuentro Anual de Acde de 2014 y repasa las charlas contra la "viveza criolla" y la "cultura del atajo" que Argentina tiene que curar después de 12 años K. Aunque en ese momento no podían predecir el tohu bohu en el cual estamos ahora.

Recuerdo la nota siguiente, dedicada a la siembra directa y sus beneficios, en clara respuesta a los dichos del Gobierno por aquellas memorables inundaciones de San Antonio de Areco. Una respuesta altisonante del oligopolio gorilo-sojero.

También recuerdo de aquel número el sabor a poco de la lectura de "El próximo tsunami tecnológico" , donde la Argentina tiene tanto para dar y donde la falta de infraestructura es letal para las aspiraciones que tenemos de tomar ese tren.

Del resto de las notas, alguna memoria vaga tengo de haber leído con interés eso de Treinta años de elecciones..., pero con el tiempo que pasó perdí el olfato inicial.

En fin, para eso tienen el link más arriba, que al final rendir cuentas para ustedes es también un modo de no sentir la amenaza de lo pendiente.

Leí completa la revista Empresa 220

Algo desordenado en la frecuencia de las lecturas, tomé elnúmero 220 de la revista Empresa y le di lectura en los 15 minutos de ida y vuelta del colectivo al trabajo. 15 Minutos donde el 3G paupérrimo del tercer mundo me obliga a dejar la pantalla del celular, que usualmente utilizo para acortar la lista de 1000 días de lecturas pendientes de Feedly.

La editorial de “¿Un cambio de época? (síntesis, no ruptura)” es una editorial bien Pro, lo asumo y lo entiendo. El timing político actual tiene más que ver con ACDE que lo que era el kirchnerismo, no hay manera de negarlo.

Lo que preocupa a veces es la deriva liberal de las ideas, algo que era aceptable durante el Kirchnerato, pero que no tiene sentido ahora que Macreeeee está intentando reducir el Estado estrafalario e intervencionista heredado.

Después saltamos a una nota de Eduardo Otsubo hablando con F. Ramiro de la Serna. Los dos me son desconocidos y si bien Eduardo expresa una admiración por de la Serna, a mi no llegó a moverme.

Yo leí con interés las notas de Luis Alberto Romero y Lucio Gonzalez Bonorino. En ambos casos avanzaba con ansias hacia el final de cada nota para encontrar la justificativa para el empresario no pagar impuestos moralmente abusivos. No llegué en ninguno, pero “El pacto fiscal es posible” lo deja entrever.

Me gustaron las dos notas de China y La seguridad alimentaria, van rápido al grano y te obligan a pensar. No así las dos referidas al management femenino, se ve que tengo un filtro de género.

No me interesó mucho la nota de archivo, pero rescato de un modo especial el último extracto. Es una hoja de ruta y la repiten del número 208.

20 revistas Empresa de ACDE de regalo

Estoy empezando a ver que cosas me llevo a Brasil y cuales quedan. Una de las cosas que me gustaría dejar como legado son 20 revistas Empresa de ACDE.

Son 20 números, del 214 para atrás y algunos de ellos llevan notas al margen. Quien los posea va a poder comparar en papel contra cada una de las entradas que hay bajo la reseña Revista EMPRESA en este blog. Es un bien invalorable.

Si a alguien le interesa la semana que viene las llevo para Buenos Aires, ya que el fin de semana es de fiesta porque se casa Tío Negro, vamos a estar unos días.


Leí completa la Revista Empresa 212

No puedo con mi genio, venía haciendo una lectura interesante y cayó en mis manos la nueva revista Empresa. Me hice un lapso de la lectura en curso para darle algo de bolilla a Empresa que se anunciaba con algunos títulos interesantes.

Para seguir el foco puesto en mi lectura anterior me puse a anotar furiosamente mis comentarios sobre la editorial. Adivinen que...

No me gustó.

A esta altura se preguntarán porque insisto. Es por un claro afán de encontrar en las diferencias, lo que escribiría yo si tuviese energía y tiempo. Y eso - en una cabeza inmersa 14 sobre 24 horas en el mundo de la empresa - es algo muy importante.

No me gustó en particular por el párrafo clave de todas las editoriales que es el párrafo del fin ultimo para el cual ACDE trabaja, que no es más que poner en práctica la DSIC. En cambio, editorial tras editorial, la revista Empresa insiste en eso de "un nuevo orden proempresa sustentado en valores" o algún sinónimo biensonante.

A pesar de ello si hay dos ideas que marqué como buenas y que traigo como cita:

Necesitamos volver a los ‘fundamentos’ del desarrollo económico con equidad y progreso social y, para ello, se requieren más y mejores empresas que puedan generar no sólo negocios sino principalmente más y mejor empleo genuino, que puedan capacitar y formar permitiendo que las personas se desarrollen y progresen con dignidad, sin subsidios ni clientelismo.

Desde el lado empresario, necesitamos mejores empresas que arriesguen capitales, propios y ajenos (inversores) aceptando la sana competencia, local y extranjera, para compatibilizar rentabilidad con que los consumidores sean beneficiarios finales de la actividad empresarial; empresarios que paguen impuestos, sean transparentes, trabajadores y que, con su ejemplo y capacidad personal sean un modelo para los ciudadanos y los potenciales nuevos emprendedores.
Después salté a la nota del presidente saliente, que nos ayuda a entender su tarea y que me gustó mucho.Luego a una nota entrevista con Landrú que ocupa varias hojas pero que no disfruté especialmente y una nota de panorama económico argentino que leo con atraso a los tiempos que corren.

Ahí salté a una nota corta pero que me pareció excelente y que encontré en el blog del autor.

El resto de la revista lo recorrí rápidamente y destacaría "Vivir en borrador" como lo más interesante, los invito a leerlo en el número completo. Mientras yo sigo con mi otra lectura y dejo en la mesa de luz el número 213 que ya me llegó y el documento de Aparecida, que sigue esperando su hora.

Leí completa la revista Empresa 211

A pesar de lo que piensa anónimo, que se declara con poder suficiente para ordenar mis lecturas –que es como entrar a mi habitación y mezclar los libros en la mesa de luz, ¡un ultraje!- yo mantengo firme este esfuerzo de leer cada número de la revista Empresa de una manera obcecada y tozuda; inclusive por sobre cosas más motivadoras e interesantes. Puede ser una manía, pero es una manía que van a tener que soportar cuando navegan este blog, junto a los dibujos y otras cosas pueriles.

En fin, a los bifes.
Empecé a leer primero la editorial y busqué el objetivo de tantas preocupaciones y esfuerzos. Se encuentra en uno de los últimos párrafos con el fin de “incorporación a la liga de los países ganadores, los innovadores y modernamente desarrollados”. ¿es ese el objetivo de todo? No me gusta.

Estuvo bien el resumen que hizo Ernesto Castagnet del www.encuentroanualacde.com.ar porque te permite hacer una selección y elegir lo notable para explorarlo en profundidad. Yo fui impactado por el cierre del Encuentro donde Mons. Taussig dijo “una fe que no se hace empleo no es verdadera fe” y además navegando las breves palabras del rector de la UCA me encontré con que el mismo Papa Francisco hizo su aporte.

Verán que no cité las notas de Ghidini y Gonzalez Fraga, etc., lo hice específicamente porque no me gustaron. La que si me gustó y es cortita –prueben leerla- es la de “La importancia de evaluar las políticas públicas…” de Sebastian Galiani que vista la kirchnería actual, difícilmente vayamos a aplicar en esta tierra.

También recorrí “Dos modelos de país en pugna” que atesoro por el título del libro de Stéfano Zamagni: “Economía civil. Eficiencia, Equidad, Felicidad Pública”, gracias al autor F Brom que abre una ventana por donde explorar más.

No pude con la nota de Llach que me parece que tiene mal los datos de cantidades y directamente habría que saltar a la Roger Kerr que de por si sola –y si entendemos el uso de “we” como un latiguillo dialéctico anglosajón- permite disfrutar una nota muy buena y corona la revista toda.

La revista cierra con un breve excursus del Papa hablando de repensar la solidaridad. Y me la reservo para repensarla y analizarla post aparte, porque tiene muchos de los condimentos francisquistas.

¡Al repensador repensado!

La subsidiariedad en la empresa, "La vocación del lider empresarial, una reflexión"

Sigo los pasos que me propone María Marta Preziosa a cada una de mis preguntas, leí entero el documento La vocación del lider empresarial, una reflexión de la comisión de Justicia y Paz en torno al liderazgo moral.

Al principio el documento es algo pesado por su insistencia en detallar las motivaciones del documento y sus fuentes. Pasa esto en general con los documentos surgidos de profesionales de la DSIC (¿existe esa gente?), les sale la veta docente y se ven obligados a machacar nuevamente con los valores fundamentales de la DSIC .
Yo lo leí con un dejo de ligereza y con moderada velocidad, estos primeros conceptos que me son totalmente familiares. Ver, juzgar, actuar, dignidad de la persona, bien común, justicia y sabiduría del líder, vida dividida, etc.

Por la mitad del documento llegué a lo que me interesaba: la creación de estructuras subsidiarias.
Como es relativamente corto, lo pego directamenente.

47. Creación de estructuras subsidiarias : El principio de subsidiariedad está arraigado en
la convicción que, como imágenes de Dios, el desarrollo de los seres humanos implica el mejor uso posible de su inteligencia y libertad. Nunca es respeto a la dignidad humana la aplicación de limitaciones innecesarias o de supresiones de la inteligencia o de la libertad. El principio de subsidiariedad reconoce que en las sociedades humanas, existen comunidades más pequeñas dentro de otras más grandes. Por ejemplo, una familia, como una comunidad, es parte de un pueblo o una ciudad y ésta, a su vez, forma parte de un país, estado o provincia, y luego una nación, y así sucesivamente. El principio sostiene que no debe ignorarse arbitrariamente la libertad y las aportaciones de aquellos que son más cercanos a los efectos. Como señaló el Beato Juan Pablo II “Una 22 estructura social de orden superior no debe interferir en la vida interna de un grupo social de orden inferior, privándola de sus competencias, sino que más bien debe sostenerla en caso de necesidad y ayudarla a coordinar su acción con la de los demás componentes sociales, con miras al bien común”. xxxiv (CA 48)
48. El principio de subsidiariedad se aplica tanto a las estructuras estatales como a las empresas. Desarrollamos mejor nuestro trabajo cuando utilizamos nuestra inteligencia y libertad para alcanzar objetivos compartidos y para crear y mantener relaciones adecuadas entre los trabajadores y con aquellos que son atendidos por la empresa. En otras palabras, cuanto más participativo sea el lugar de trabajo, mayor es la probabilidad de desarrollo de los trabajadores. Los empleados deben tener voz en su trabajo, especialmente en el trabajo del día a día. Esto fomenta la iniciativa, la innovación, la creatividad, y un sentido d e responsabilidad compartida.
49. El principio de subsidiariedad presenta importantes planteamientos para los empresarios. Los alienta para que utilicen su poder al servicio de sus colaboradores, incitándolos a que cuestionen si su autoridad atiende el desarrollo de todos sus empleados. Específicamente, la subsidiariedad proporciona tres medidas prácticas para los empresarios:
• Definir claramente la esfera de la autonomía y los derechos de decisión de cada nivel de la empresa, de la forma más amplia posible. Deben establecerse límites que no excedan las habilidades de las personas o de los grupos para acceder a la información necesaria para tomar la decisión, y por lo tanto, las consecuencias de la decisión no excederán la esfera de la responsabilidad.
• Enseñar y equipar a los trabajadores, asegurándose que tienen las herramientas, la formación y la experiencia adecuadas para desempeñar sus tareas.
• Aceptar que las personas a quienes se ha asignado tareas y responsabilidades tomarán sus decisiones con libertad y después confiar plenamente en ellos y asumir el riesgo de sus decisiones. Las estructuras empresariales subsidiarias deberían, por tanto, fomentar respeto mutuo y responsabilidad, permitiendo que los empleados atribuyan los buenos resultados a su sincero compromiso.
Este último punto, asumir el riesgo de sus decisiones, es lo que diferencia la subsidiariedad de la de legación. Quien delega confiere poder, pero puede recuperarlo en cualquier momento. En dichas situaciones no se insta a los empleados al mismo nivel de excelencia y participación que en contextos gobernados por el principio de subsidiariedad, y es menos probable que aumenten y acepten su completa responsabilidad.
50. Siguiendo el principio de subsidiariedad se confía, entrena y proporciona experiencia a empleados de un nivel más bajo respecto de la extensión precisa de sus responsabilidades, y su libertad de tomar decisiones. De este modo pueden utilizar toda su libertad e inteligencia, y se les permite desarrollarse como personas; convirtiéndose en “co-empresarios”. Para los líderes de cada nivel de la empresa, desde el líder de equipo al director ejecutivo, esto es muy demandante pero también resulta gratificante. Trabajar bajo el principio de subsidiariedad es un llamamiento a limitarse, y a aceptar con humildad el papel de líder servidor
Conciso y detallado, pero con sabor a poco para mi que creo estar recibiendo los desafíos y beneficios de trabajar así, con esta visión.

De esta lectura -que sigue con otros temas- me quedó en la cabeza la necesidad de poner los ejemplos que conozco de un líder o una estructura subsidiarista, María Marta siempre levanta la vara un poco más y hace más complicada la tarea.

En particular me toca actualmente ser el jefe de alguien que se va a retiro voluntario y espero haber actuado como un lider subsidiarista o subsidiario, pero ¿Como habría actuado Enrique Shaw en una situación como esta? ¿Como lo hice yo? ¿Mejor?.

Seguimos con las preguntas.

Nota: Ilustro la nota con el rostro de uno de los coordinadores del documento citado

La subsidiariedad en la empresa, "Líderes que no obligan al heroísmo"

Gracias a la magia de Linkedin, o de alguna vos chismosa que le contó a María Marta Preziosa mi comentario sobre su nota en la Revista Empresa, establecimos con esta autora contacto e intercambiamos comentarios.

María Marta levantó el guante de mi pedido de entender la subsidiariedad como una deuda pendiente dentro de la visión de la empresa. Se ve que tenía a mano algún artículo y me lo pasó raudamente.

Yo lo leí y se los dejo para que hagan lectura. A su vez asumo el compromiso de completar la tarea emprendida por María Marta buscando un ejemplo de subsidiariedad en mi experiencia de trabajo.


Se puede ser un líder inteligente si uno sabe delegar, pero la subsidiariedad es algo distinto y más completo, bien lo pone la autora en el título. Vean sino el Capítulo IV del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia.
Conforme a este principio, todas las sociedades de orden superior deben ponerse en una actitud de ayuda (« subsidium ») —por tanto de apoyo, promoción, desarrollo— respecto a las menores. De este modo, los cuerpos sociales intermedios pueden desarrollar adecuadamente las funciones que les competen, sin deber cederlas injustamente a otras agregaciones sociales de nivel superior, de las que terminarían por ser absorbidos y sustituidos y por ver negada, en definitiva, su dignidad propia y su espacio vital.
Aplicar estos conceptos a las relaciones de trabajo en una empresa grande requiere entender los roles de las personas como ámbitos que tienen que desarrollarse con su libertad y autonomía, promoviendo la confianza y las conciencia de los procesos de maduración.

Hablando en criollo es: "no hacer lo que debería hacer tu gente a cargo, y pensar con una mentalidad de servicio hacia ellos"

Me pasa continuamente en el trabajo con esas cosas que tienen un cariz técnico que a mi me gustaría poder activar metiendo mano. Pensemos por ejemplo en esa consola donde se ven todos los equipos y su estado, si fuera por mi me encantaría sentarme y ordenarlo todo para ver después como funciona y tomar acciones correctivas.

Súper tentador.

Pero quiero se un líder subsidiario y tengo que imponerme la tarea de estar al servicio del responsable de esa tarea -que tengo a cargo directamente- para que el tome esa visión como propia y empiece a trabajar.

¿Lo logro siempre? Casi nunca.

Y es en ese casi nunca que origina los retos, los chirlos  y los momentos en los cuales hay que defender al susodicho.

Súper tentador.

Leí entera la revista Empresa 210

Este número debe ser el que más rápido leí, lo hice así porque me propuse terminar un artículo por cada viaje al trabajo y terminarlo a pesar de haber llegado a mi escritorio. Así pasó que maté los primeros minutos de muchos de estos días leyendo los últimos párrafos de alguna nota.

A pesar de que tiene la misma cantidad de páginas que números anteriores me pareció una lectura rápida, no me costó llegar hasta el último artículo.

Antes de marcarles que me gustó y que no, voy a hacer dos comentarios estéticos. El primero correspondiente al papel. El papel es satinado de excelente calidad y suave al tacto, además se deja escribir sin problemas por cualquier bolígrafo, a la vez es tan bueno que tiene algo de brillo y en situaciones de lectura con sol cambiante a veces las letras no se ven. Así me encuentro a veces inclinando peligrosamente  mi espigada humanidad para poder dar lectura. Es un punto a resolver.

El segundo es la publicidad horrible de Despegar en la contra tapa, un horror estético.

Por el lado de las notas me parece claro que hay muchas de ellas que asumen el objetivo de ACDE de generar ideas para el empleo, eso está muy bien y creo que es el tono general de la revista. Me pareció notable que la editorial no hable de valores en el aire y si lo haga de Subsidiariedad, son cosas que pedí yo hace tiempo. ¿Estará leyendo el director Eduardo Otsubo este blog?.

Lo que si pondría en prudente paréntesis es la afirmación de la editorial acerca de que "...del Estado, principal garante del bien común..." ¿Es tan así? ¿Garante nada más? ¿Solo custodio? ¿debería decir bien común con mayúscula?.

Después de la editorial viene una nota a José María Simone al cual le pediría que nos diga cuales son los valores y me sentaría con el a pensar si la política de paciencia que propone es la mejor para estos tiempos. De todos modos José María se hace eco de la dignidad del hombre como objetivo de negocio.

Después leí enajenado la nota de Cuando la sofística llega al poder, pero me dejó sabor a poco. Tampoco me impactó mucho la nota de Vincent Nichols y me parece incompleta su visión de subsidiariedad, de todos modos está bueno eso de:
El mercado no puede construir por si solo los valores morales que las empresas necesitan para su supervivencia a largo plazo.
Bien por Rodriguez y Benegas Lynch, recomendables los dos junto co la insuficiente nota de Aberastain (daba para 6 hojas más). De ahí saltamos a dos carillas de La solidaridad de los cíclopes que en menos extensión que en la nota de Aberastain nos deja mucho más para pensar. Esta nota es la mejor de la revista, seguro, y me descubro recomendando por segunda vez a su autora.

Y con esto los dejo en paz, que seguro que tienen mejores ocupaciones.

Leí entera la revista Empresa 209

Terminé de leer la revista Empresa número 209, cuando pienso en la dedicación que conlleva este esfuerzo me asombro a mi mismo.

En particular me interesaba este número por un morbo muy especial que les voy a contar cuando la veda que me impuse termine; una veda con sus 100 días de silencio acerca del nuevo papa.

Pasé entonces la editorial y el primer artículos decepcionantes, también el artículo del director de Criterio (tampoco me entusiasmó mucho) para dedicarme al artículo de Carlos María Galli que me pareció bueno.

Al artículo de Galli le cabe muy bien el sabor del afecto para el con Benedicto XVI, se lo ve cercano y mide mucho sus adjetivos -algo que siempre vamos a agradecer ¿No?-. Le faltaría la sal de saber que es lo que piensa realmente de la renuncia.

La renuncia de Benedicto XVI merece un trabajo de estudio profundo, yo tengo la esperanza de que en algún momento él mismo nos enseñe más, también el tiempo nos va a ayudar a entender.

Después salté a la nota de Stéfano Zamagni, El llamado a la responsabilidad civil del empresario.

¡Stéfano Zamagni! ¡Qué bueno que es! Se van ya a descubrir la Subsidiariedad Circular, el artículo de Zamagni vale el precio de la revista.
Después sigue un artículo interesante acerca de la filosofía política de Borges, muy bueno pero con sabor a poco, me parece que el tema da para un libro.
Saltaría después las demás notas, inclusive la de las 6C de las tecnologías sociales y pasaría a leer la breve reseña acerca del reconocimiento a Eduardo R Alsina que es un prohombre de la revista pero que se da el lujo de escribir e ilustrar sus obras para niños.

Disfruté esta revista, buen trabajo.

Leí entera la revista Empresa 208

Sigo con esta cruzada inopinada de leer la revista de ACDE y marcar aquellas cuestiones que me interesaron. Con el paso de los números me pasa como en la vida, olvido los malos momentos y conservo una visión optimista de lo leído.

Este número 208 que terminé de leer hace un rato en el colectivo, es el conmemorativo de los 60 años de ACDE. Tiene algunas cosas interesantes que me gustaría anotar en esta entrada.

 
Lo primero que destaca la revista son los artículos conmemorativos, entre ellos marqué el de "los desafíos de la Asociación" que marcaría como muy buena para aquel que quiere conocer a donde va la Asociación. También es de destacar la nota resumen de la historia, donde se ve como ACDE pasó de ser católica a cristiana.

Sin anestesia los temas saltan a algo como "Desde Estados Unidos ¿Son inflacionarios los programas de relajación monetaria cuantitativa de la Reserva Federal?" y contra todo pronóstico es una nota muy interesante. Léanla.

Después, con el afán de hacer de este número uno de los más completos, la revista salta a unos análisis breves de la reforma del código civil. Uno se vería tentado a pasar por arriba cada participación (de dos páginas cada una), pero no hay que evitarlas ya que los autores atacan los distintos aspectos de la reforma con afán docente y con caridad.

Dejo el resto de los artículos en un marco de respetuoso silencio (no me gustaron) y salto directamente al de "Construcción de capital civil para el progreso de la sociedad" y agradezco una nota tan buena donde la subsidiariedad es reina. ACDE alinea su corpus doctrinal a la Doctrina Social de la Iglesia -está muy bien- pero debería ser más específica como Asociación y tomar las banderas de Solidaridad y Subsidiariedad para cuando menta los dichosos "valores".

Le pasaría una macro de procesador de texto a los editores de la revista para que cada vez que aparezca "valores" el texto se autocorrija como "Solidaridad y Subsidiariedad".

Cierro con un Testimonio de Enrique Shaw que también cierra la revista y que me pareció muy bueno, le dan clic para leer.


Leí entera la revista Empresa 207

Y me encontré con dos artículos que me gustaron. El primero es "La Santidad, misión del empresario cristiano" que voy a rescatar como un título que de por si ya tiene mucho jugo. Es verdad que después se orienta a hablar del proceso de canonización de Enrique Shaw, pero de todos modos aplica.

El otro artículo es el de Pablo Bevilaqua que titula "La Verdad se funda en la verdad" que de por si trae un juego de mayúsculas muy claro y que en su desarrollo te deja pensando. Bien por Pablo.

Como artículos interesantes están los de Roberto Murchison de la vinculación de las empresas con los municipios como visión a largo plazo. Uno lo termina de leer y dice "¡Menos mal que no estoy en estos bailes!".


Leí entera la revista Empresa N°206

Pum, otra más y van…

En esta revista leí varias notas interesantes, me gustó la de “Gasto público sustentable” y la de “La generación Y en el mundo del trabajo” donde Juan Uribe tira un primer pase para entender a la gente joven trabajando.

Pum para arriba de nuevo con el artículo de Martín Krause sobre “Derechos de propiedad para todos” que yo le agregaría “y todas” para no ser menos que su Majestad Cristina.

Vean también la distinción entre tecnología, ciencia pura y ciencia aplicada y logren así aclarar algunas ideas y luego de eso no caigan el la trampa del artículo de Samuel Gregg acerca de la izquierda y los progresistas tratando de ser la brújula moral de la historia.

Me parece que Samuel Gregg se equivoca en la receta, la receta no es más historia sino que se basa en desarmar las incoherencias desde su definición y no en sus consecuencias. Es verdad que para hacerlo hay que se un apologeta fino y agudo, pero para eso está justamente la apología.

Al final de la revista un artículo de una idea para pensar de mano de Enrique Shaw: La productividad es la vocación del cristiano en el trabajo. Habría que definir bien productividad en el contexto de Enrique Shaw, pero tiene tela como idea.

Leí completa la revista Empresa 205 de ACDE

Se hizo de lectura rápida este número, no se si por falta de interés mío o por que el contenido era más “liviano” (¡que difícil conseguirle un adjetivo!).

Lean primero la editorial, yo puse un montón de notas al margen con improperios y uno en particular que decía “¿Cuantas editoriales como estas ya se han escrito antes?”, a pesar de ello rescato una cita de Etienne Gilson que no está mal, véanla en la página 4.

A la nota del presidente le pediría que agregue a los “principios que iluminan nuestra DSI (Verdad, Libertad,Justicia y solidaridad)” una dosis de Subsidiariedad, ese valor clave de la DSI que nadie quiere citar y que le pega un cachetazo al Modelo –si, el modelo K de Argentina-.

Muy lindo el artículo de María Marta Preziosa para fotocopiarlo y dejarlo debajo de la puerta del departamento de RSE de tu empresa y amena la nota sobre Sudáfrica, aunque molesta que el destino final “Democracia” sea inamovible.

No me gustó la nota sobre Juan Pablo II y los sindicatos,ni la nota de Gabriel Berger sobre colaboración con ONG, pero como en otras oportunidades lo que les digo es que lo mejor es hacerse un propio juicio y no dejarlo en mis manos. Adelante.