Primera Misa en la Catedral de Reconquista
Vengo de mi primera misa en Reconquista. En realidad, no es la primera Misa por la zona porque la semana pasada pude ir a Misa de domingo en la ciudad de Avellaneda, que queda muy cerca. En la Misa en Avellaneda el sacerdote era muy anciano y tenía un diácono que le servía de asistente y que nos dio una homilía bastante buena. A pesar de que todo el mundo recibe la comunión en la mano en ninguna de las dos misas me negaron recibir la comunión en la boca.
Quedamos muy pocos que comulgamos en la boca. La batalla está perdida.
La catedral de reconquista es una Iglesia muy linda, por lo menos a mí me gusta mucho; tiene un estilo neogótico moderno y por fuera está muy bien iluminada. En el interior alguno de sus párrocos debe haber sacado el retablo original, que debería buscar en fotos históricas, y puso en su lugar un altar moderno con una mampara separadora donde hay pegada una frase que pueden ver en la foto de arriba, y además un Cristo desproporcionado. No está mal.
Habría que hacerle algunas mejoras a la Iglesia Catedral: por ejemplo recuperar el lugar central del Sagrario para saber a quién estamos rezando luego de recibir la Sagrada Comunión; también estaría bueno alejar a los sacerdotes y gente de la diócesis de todo tipo de impresora, para que se abstengan de pegar carteles altisonantes y llenos de amenazas Covid en bancos y columnas. Yo también le agregaría una recua de monaguillos para asistir al sacerdote, aunque eso es siempre difícil cuando se trata de una Misa de semana cómo fue la Misa de hoy, 25 de mayo.
La celebración no estuvo para nada mal, un sacerdote joven se abstuvo de modificar las rúbricas y pudimos celebrar el Santo sacrificio sin demasiadas distracciones, a pesar de que yo estaba muy atento para registrar toda esta información que les estoy volcando en la entrada; deben haber sido tentaciones que ahora transforma en servicios por si alguno de ustedes les toca algún día venir a Misa a reconquista.
De la homilía recuerdo que yo hubiese hecho una definición un poco más osada de la patria, pero no estuvo mal. Entre nosotros, tengo que decir que me resulta un poco chocante el uso que hacía el sacerdote de la expresión "hermanos y hermanas", pero es un vicio muy mío, recen por los sacerdotes que la tienen tan difícil con fieles puntillistas como yo.

