Los cielos de otoño en Sunchales
a pesar del frío ceniciento,
pintando en sangre y esperanza.
Este es el blog de Inés, Santiago, Tomás, Lucía, Agustín, Bárbara y Javier Pincemin
Les debía la foto del cartel que recibía a los transeúntes que se llegaban a casa pidiendo golosinas durante el Halloween de este año. Ahora que estamos con Inés eligiendo las fotos de la Primera Comunión me puse al día con flickr.
El cartel era este:
Vean todas las demás fotos ya que están.
El asunto es así: La Canon 5sIs tiene el flash que no responde y tengo alternativas para superar un escollo tan importante.
La primer alternativa es arreglar el flash que por el modo en que dejó de funcionar presumo que no debe ser un problema muy grave, sobre todo considerando que la cámara recibió en estos años un uso diligente y cuidadoso.
La segunda alternativa es comprar un flash externo compatible, pero me parece que estaríamos gastando dinero extra en una solución no del todo correcta y que me acerca mucho a la tercer alternativa. Casi que descarté esta alternativa.
La tercer alternativa sería vender a Coque el equipo actual – se va a Europa y quiere costear la reparación del flash –. La suma propuesta es de 150U$S y me parece justa. Yo por mi parte depositaría 150U$S más para llegar a 300U$S. El problema es conseguir el restante dinero de la transacción que asume a cerca de 600U$S porque el objetivo (que me está deparando un sesudo análisis) es pasarme a una Nikon D3100 o a una Canon EOS Rebel T1s que son equipos reflex pero que un neófito puede alcanzar.
Vamos a ver que es lo que logramos
Dos de mis fotos alcanzaron la fama en el mundo real: una fue aquella que pusieron en Cristo Hoy sin consultarme -les hubiese mandado una mejor-. La otra es la que pongo más abajo y que en la vida real surgió de una sesión de fotos de la estatua de San Carlos Borromeo que hay en la Parroquia.
L estaba encaminada en servir el diseño para la estampa misionera de las fiestas patronales de este año y logró secuestrar al santo para exponerlo a una sesión de fotos en el techo de su casa. Sacamos unas 20 fotos y al final quedó esta que extrañamente resultó la última, la estatua en si es difícil de fotografiar porque según el ángulo en que uno apunta San Carlos parece triste, enojado, feliz o benévolo.
En el mundo de la virtualidad cuentan como galardonadas las fotografías marcadas como favoritas en flickr.com de las cuales soy tan orgulloso como de las otras.