Los cielos de otoño en Sunchales
Leía con interés Pájaros y flores de cuneta, una vieja nota de ARP surgida de la lectura de Sol de noviembre (2005) de Miguel D’Ors. Me detuve especialmente en aquella parte de: Después de un mes de cielo enmorriñado por una lluvia parda y sorda y lenta, vuelve la luz como resucitada. Lo hice por el recuerdo de esos días y porque nuestro mes de abril en Sunchales fue compostelano en ese sentido, con apenas unas porciones de sol en medio de semanas de cataclismo y lluvias pardas interminables. Totalmente enmorriñador. La morriña en Galicia es el componente taciturno esencial del gallego, la lluvia es la sal de la morriña. A cuenta de esos cielos de plomo y agua, fue que me encontré con los cielos de Sunchales en otoño. Los veo estos días al salir a correr por los caminos rurales, toda vez que salgo a intentar superar los 10 km que son mi barrera mental/física actual. Los cielos en Sunchales son distintos. Difícil el cielo de otoño de Sunchales Seco y plagad...