A pesar de lo que piensa
anónimo, que se declara con poder suficiente para ordenar mis lecturas –que es como entrar a mi habitación y mezclar los libros en la mesa de luz, ¡un ultraje!- yo mantengo firme este esfuerzo de leer cada número de la revista Empresa de una manera obcecada y tozuda; inclusive por sobre cosas más motivadoras e interesantes. Puede ser una manía, pero es una manía que van a tener que soportar cuando navegan este blog, junto a los dibujos y otras cosas pueriles.
En fin, a los bifes.
Empecé a leer primero la editorial y busqué el objetivo de tantas preocupaciones y esfuerzos. Se encuentra en uno de los últimos párrafos con el fin de “incorporación a la liga de los países ganadores, los innovadores y modernamente desarrollados”. ¿es ese el objetivo de todo? No me gusta.
Estuvo bien el resumen que hizo Ernesto Castagnet del
www.encuentroanualacde.com.ar porque te permite hacer una selección y elegir lo notable para explorarlo en profundidad. Yo fui impactado por el cierre del Encuentro donde Mons. Taussig dijo “una fe que no se hace empleo no es verdadera fe” y además navegando las breves palabras del rector de la UCA me encontré con que el mismo Papa Francisco hizo su aporte.
Verán que no cité las notas de Ghidini y Gonzalez Fraga, etc., lo hice específicamente porque no me gustaron. La que si me gustó y es cortita –prueben leerla- es la de “La importancia de evaluar las políticas públicas…” de Sebastian Galiani que vista la kirchnería actual, difícilmente vayamos a aplicar en esta tierra.
También recorrí “Dos modelos de país en pugna” que atesoro por el título del libro de Stéfano Zamagni: “Economía civil. Eficiencia, Equidad, Felicidad Pública”, gracias al autor F Brom que abre una ventana por donde explorar más.
No pude con la nota de Llach que me parece que tiene mal los datos de cantidades y directamente habría que saltar a la Roger Kerr que de por si sola –y si entendemos el uso de “we” como un latiguillo dialéctico anglosajón- permite disfrutar una nota muy buena y corona la revista toda.
La revista cierra con un breve excursus del Papa hablando de repensar la solidaridad. Y me la reservo para repensarla y analizarla post aparte, porque tiene muchos de los condimentos francisquistas.
¡Al repensador repensado!