Católicamente separados, con ideas y discusiones, como siempre fue. Sub Petro
Escuché el largo video de Ravassi y además leí la carta de Pagliarani.
De este modo me acerqué a toda esta polémica sobre la cual tengo viejas ideas porque es una reflexión que data de mis más juveniles años. Mi abuelo Andrés (padre de tres sacerdotes y dos religiosas, todos Novus Ordo) era fiel de la SSPX y un gran benefactor.
Solo voy a decir un par de cosas, no mucho. Corre mucha tinta estos días y para nosotros sigue siendo un tema familiar, incluso hoy.
Muchos fieles de la fraternidad, no quieren ser parte de la Iglesia de Roma y la consideran perdida en manos del modernismo. Eso es un dato y estimo que, en el futuro cuando más cerca estén de Roma, más escisiones van a tener. También hay un derrame sedevacantista propio de la fraternidad.
Reconocer esto ayuda a entender que, de buscar una solución, la misma va a ser como hasta ahora: con un status especialísimo y atendiendo a las objeciones de la FSSPX, que son muchas y profundas. También digamos que es un interlocutor difícil, intransigente, con el cual es difícil dialogar. No se si el actual prefecto Fernandez excomulgador sea el mejor diplomático para el caso.
¿Por qué hay que dialogar y llegar a un acuerdo? Porque la Tradición es vida de la Iglesia y testimonio de la acción del Espíritu Santo, no somos dueños de dejar el don a un costado para unos pocos de “sensibilidades especiales”.
La FSSPX tiene que estar unida a Roma, todas las configuraciones tradicionalistas tienen que dejar de ser atacadas y la aceptación del CVII tiene que ser una discusión. Además, hay que hacerlo porque la propia FSSPX lo pide, reconociendo el primado de Roma.
Yo soy optimista, imagino que a partir del desastre de la semana pasada se abre una larga marcha donde al final vamos a terminar todos separados, pero en la única Iglesia Católica, como buenos católicos. No hay un sueño de comunión de opiniones en el mensaje del Evangelio, el mandato de Cristo es "Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno...", el mandato de unidad es en el amor y no en el largo de las filacterias.
