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Volver al voto familiar, solución contra aristócratas

Ya sé que estas cosas no los interesan, pero para cosas entretenidas pueden irse a lobomotizar a Tik Tok que este servidor no los va a estar condenando. El tema es el voto femenino y el video disparador de H. Pearl Davis que inserto desde Rumbe.


Podemos objetar muchas lecturas históricas del análisis de Davis, pero lo tomo como disparador para volver a la discusión de siempre: el problema de la elección de representantes movidos por la masa homogénea.

A los políticos de hoy les amenaza una fuerza ingobernable: son las ideas de Jean Ousset, los cuerpos intermedios, o las guildas como las entendió Chesterton, o los sindicatos al estilo de mi abuelo Roberto. Son los organismos e instituciones horriblemente naturales e imposibles de domesticar, para los cuales necesitan estrictamente acabar con la propiedad privada, el destino universal de los bienes de la DSIC, la subsidiariedad, la familia y la democracia.

Si, la democracia.

Para la solución, nuestra idea de hace años de legislar para el destino jurídico "familia" y dotarlo de leyes propias entre las cuales podría estar la de favorecer elecciones locales de municipios con el patron de una familia - un voto.

A desarrollar



Tres planteos políticos, tres preguntas abiertas

Álgidos días políticos, epifanía para muchos, momento de cristalizar la Fe y la presencia de Cristo en nuestra sociedad tan huérfana de Verdad.

Yo me traje una serie de planteos raros, subsidiarios de estos temas, planteos para pensar y que tienen la virtud de estar aislados y requerir una respuesta universal.

La primera es la de las leyes Heartbit en paises con aborto. Vistos los avances en las ecografías, para bien y para mal del porvenir de los niños por nacer, estas leyes plantean una restricción de las leyes vigentes del aborto en esos países limitando el asesinato a aquellos embarazos donde no se detectan los latidos del corazón. El planteo es el siguiente: ¿Es legítimo para un cristiano el apoyar una ley de este tipo, es legítimo apoyar a sus legisladores?

La segunda es para elegir un compañero de ruta entre neonazis o abortudos. Pasa que comparando a Bolsonaro vs una tropilla de abortudos, un comentario al pasar de mi interloutor fue que le infuundía más miedo una tropilla de neonazis que una de abortudos (fanáticos del aborto). Yo empecé a calibrar el daño que pueden hacer ambos, para ver en que proporción infunden miedo y creo que me quedo con...¿a quién elegirían ustedes? Suponiendo una dicotomía insalvable.

La tercera es el ballotage de la muerte. Puestos a elegir entre dos candidatos volcados a la muerte, ¿Muere el voto moral y se abre una opción para el voto práctico?



PS: linda foto de https://images.app.goo.gl/c5jvifj2KLVRqfW27 

Voto practico vs Voto moral

imageCuando estuvo M de visita en casa tuvimos una charla acerca del voto práctico. M sostenía que el no quiere tirar su voto y hacerlo algo práctico para lograr: “cambiar un poco las cosas, porque no podemos dejar que estos atorrantes se sigan afanando todo…”. En gran parte estoy de acuerdo con él de que uno se ve tentado por hacer de su voto una herramienta para trabajar el sistema político que Dios nos puso en manos.

Pero yo, que hace años aplicaba estos conceptos, me considero un desertor del “voto práctico” hacia lo que llamaría “voto moral”. Mi voto es ante todo una opción moral y no puedo dar mi aval a una corriente política que se declara directamente contraria a valores “no negociables”.

Una decisión de ese tipo hace saltar inmediatamente dos cuestiones de índole práctica que los cultores del voto práctico han llamado en auxilio para fundamentar su decisión de hacer del voto una herramienta.

- ¿Y cuáles son esos valores no negociables?¿Cómo los definís?

- ¡Pero entonces tu voto no vale nada, no tiene sentido votar! -

Bueno, eso es otra historia y excede el tema, si hablo con un cultor del voto práctico entonces debería lograr que la conversación se circunscriba al valor moral del voto. La diferencia no está en el resultado de la votación, en si me anulan el voto o si soy un mediocre que se escuda en oscuros “no negociables”, la diferencia entre un voto practico y uno moral está en la identidad misma de los dos sistemas.

Lo que si no pueden masticar ni el uno ni el otro es el hecho de que votar sea obligatorio, eso si que es indignante.

Bueno, este post debería documentarlo más -leí mucho acerca de lo correcto o no del malminorismo- pero lo dejo así porque expresa el esfuerzo que voy a hacer este año al votar y para que M vea claro donde pongo el punto en la i.

Voto en blanco

En casa estuvo discutido el tema, a mi me duelen las matemáticas del beneficio que recibe el ganador de las elecciones con cada voto en blanco. Bárbara sostiene que lo importante es mantenerse en firmeza y promulgar la convicción de que el desacuerdo se expresa en blanco.

¿Cómo vienen ustedes?

Les dejo además con un artículo que vale la pena y que seguro va a traer comentarios enojados de los que quieren a un Dios aspirina (como decía C-3PO), de hecho ya tuvo su réplica en el mismo blog.