Sigo leyendo, con sumo interés y con dos conceptos que me
parecen importantes de este documento: la idea de Pueblo y las realidades
terrenas de la evangelización.
Lo de pueblo ya lo iba detallando en la entrada anterior.
Hay que desarmar la idea de pueblo del Papa Francisco, y hay que hacerlo a fondo
para encontrar el argumento de la verdad a la hora de hablar con la prensa o
con un francisquista ultramontano. La apologética incorpora de ahora en más la
frase “Eso no lo dice el Papa Francisco cuando habla de pueblo”.
Vean sino el punto 207 donde condena a la desaparición a
todas nuestras parroquias, marcando un vicio muy común de aquellos que nos
escudamos en nuestra “vida parroquial” para acallar la voz de la conciencia que
nos llama a evangelizar. Eso no es ser pueblo.
Pero no adelantemos la película, hay otros puntos
interesantes:
Por ejemplo en 211 donde el Papa nos lleva realidades de
Buenos Aires a transformarse en problemas de la humanidad, o el 214 donde deja
a salvo a la dignidad humana pero a la
vez abraza al progresismo como algo positivo. Y en un modo particular en 230
donde redefine la diversidad como otro valor positivo, de la misma manera que
el Humanismo más adelante.
También el 232 donde lo importante es convocar y tener ideas
que no estén fuera de la racionalidad de la gente. Y después viene 240 y 241
que son una gentil referencia a la Doctrina Social de la Iglesia, pero esperaba
mucho más.
Luego de este esfuerzo uno entra de lleno en el capítulo
quinto donde está el disonante 267 y un montón de referencias a la idea de
pueblo que quedó inconclusa más arriba y que creo que a esta altura todos
deberían hacerse leyendo el documento. Yo como guía les diría que lean 264 y
265, todos los párrafos de “El gusto espiritual de ser pueblo”
A mi lo que me ocupa de la palabra pueblo es que entiendo
que es algo más complejo de la Comunidad de los Santos y creo que no queda
claro si es un concepto en el cual la Salvación deja de ser personal y solo es
comunitaria. Lo estoy pensando estos días, pero no tengo precisiones de la sola
lectura de Evangelium Gaudii.
Sigo adelante
Raro el punto 208 con eso de “estilo de vida”, como si el
documento no aspirara a la salvación del hombre que tan bien describe en 267
con la necesidad de alcanzar la Gloria de Dios. A esta altura de la lectura,
cuando sólo acabo de leer el punto 275, el 267 parece traído de otro lado. En
este momento Francisco se despoja de toda la preocupación por el bienestar del
pueblo, por ese estilo de vida, por la paz que promueve el ecumenismo, la
política, el diálogo, etc. y decide orientar todo el esfuerzo misionero a la
Gloria de Dios.
267. Unidos a Jesús, buscamos lo que Él busca, amamos lo que
Él ama. En definitiva, lo que buscamos es la gloria del Padre, vivimos y
actuamos «para alabanza de la gloria de su gracia» (Ef 1,6). Si queremos
entregarnos a fondo y con constancia, tenemos que ir más allá de cualquier otra
motivación. Éste es el móvil definitivo, el más profundo, el más grande, la razón
y el sentido final de todo lo demás. Se trata de la gloria del Padre que Jesús
buscó durante toda su existencia. Él es el Hijo eternamente feliz con todo su
ser «hacia el seno del Padre» (Jn 1,18). Si somos misioneros, es ante todo
porque Jesús nos ha dicho: «La gloria de mi Padre consiste en que deis fruto
abundante» (Jn 15,8). Más allá de que nos convenga o no, nos interese o no, nos
sirva o no, más allá de los límites pequeños de nuestros deseos, nuestra
comprensión y nuestras motivaciones, evangelizamos para la mayor gloria del
Padre que nos ama.
Pero a su vez aparecen menciones en los 266,269, 271, 272, 274
donde las realidades sobrenaturales quedan a un lado e importa mejorar la
calidad de vida y construir un mundo mejor (¡Como en la canción!), esto es lo
que ponía caput cuando citaba las realidades terrenas de la evangelización. Y
es desconcertante porque no se si el Papa orienta esos comentarios a abrir la
lectura de su Exhortación para que lo lea cualquiera, o es parte de su
capacidad de comunicar o es un nuevo rumbo para la nueva evangelización.
Y creo que no son temas menores, me voy a leer los últimos
puntos y la oración final.