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La guerra es la paz en "The Theory and Practice of Oligarchical Collectivism" y el Papa Francisco

Estos días, al correr, estoy con el audiolibro de 1984 de George Orwell. Una lectura/oída muy triste, porque los primeros capítulos del libro -inclusive en los capítulos dedicados al encuentro con Julia - son profundamente tristes.

No sé si es así el resto de la historia, recién entro en los capítulos donde el protagonista se encuentra con la resistencia y se abre una luz de esperanza.

El tema es que después de unos minutos de odio, de un cambio en la guerra contra Asia Oriental y de días agotadores de trabajo editando cinco años de historia, el protagonista vuelve a su refugio y empieza a leer el libro de Goldstein, "The Theory and Practice of Oligarchical Collectivism" y alcanza a leer "Ignorancia es poder" y "La guerra es la paz".

Yo a esa altura estaba llegando a casa luego de 5 km y no pude seguir, pero me quedó la fuerte impresión de que los principios enunciados por Goldstein en su libro son como los que había argumentado este documento vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html

¿No les parece? tienen distinto peso y unos se pesan en negativo, mientras los otros son positivos, sin embargo tienen un estilo de enunciados universales rectores.

¿Habrá el Papa Francisco pensado en Goldstein cuando escribía Evangelii Gaudium?

Leo Evangelium Gaudii ¿Y Ustedes? V y Felíz Cuaresma a todos

Bueno, después de escribir la última entrada pensé que me faltaba más, pero luego de Leo Evangelium Gaudii ¿Y Ustedes? IV solo quedaban unos puntos más sobre el estilo evangelizador de la Virgen María.

En un tono muy personal al estilo de nuestros catecismos católicos argentinos, la Virgen María es llevada al coloquial María. A secas, sin advocaciones. Esa es una nota que repito es muy común en Argentina y que puede chocar.

A mi particularmente no me gusta. Dentro de mis oraciones María es "María" solo en el salve, el resto del día es la Madre de Dios, la Virgen María o la Sante Vierge.

Tema de gustos.


Pero así -como un buen sermón- la Virgen María cierra la Evangelium Gaudii de Francisco. Yo me despido así de un largo año de leer sus documentos y con la convicción de haber hecho mi mejor esfuerzo.

Me queda una última nota que investigar: la redefinición de la palabra Contemplación que queda pendiente luego de leer la encíclica... perdón, ¡La exhortación!. El Papa Francisco (o Francisco, a secas) valora la actitud de evangelización de la Virgen María; a mi siempre me pareció que los años de espera hasta su Asunción habían sido años de contemplación al estilo de los ermitaños, no lo tengo claro.

¿Qué queda de la vida contemplativa luego de un año del Papa Francisco? Fué algo que me llamó la atención de su tensión constante a resolver los problemas de la sociedad o de las almas a través de un testimonio directo, nada que pueda hacer un alma aislada buscando el extasis o en el claustro.

Hay algo de eso en el 281 cuando "Así descubrimos que interceder no nos aparta de la verdadera contemplación,porque la contemplación que deja fuera a los demás es un engaño".

Y el verbo contemplar aparece a lo largo de todo el documento, con acepciones distintas, me reconozco confundido y con el compromiso de entenderlo más a fondo. Pero no los voy a torturar más acerca de estos temas, mañana empieza la Cuaresma.

¡Felíz Cuaresma a todos!

Leo Evangelium Gaudii ¿Y Ustedes? IV

Sigo leyendo, con sumo interés y con dos conceptos que me parecen importantes de este documento: la idea de Pueblo y las realidades terrenas de la evangelización.

Lo de pueblo ya lo iba detallando en la entrada anterior. Hay que desarmar la idea de pueblo del Papa Francisco, y hay que hacerlo a fondo para encontrar el argumento de la verdad a la hora de hablar con la prensa o con un francisquista ultramontano. La apologética incorpora de ahora en más la frase “Eso no lo dice el Papa Francisco cuando habla de pueblo”.

Vean sino el punto 207 donde condena a la desaparición a todas nuestras parroquias, marcando un vicio muy común de aquellos que nos escudamos en nuestra “vida parroquial” para acallar la voz de la conciencia que nos llama a evangelizar. Eso no es ser pueblo.

Pero no adelantemos la película, hay otros puntos interesantes:

Por ejemplo en 211 donde el Papa nos lleva realidades de Buenos Aires a transformarse en problemas de la humanidad, o el 214 donde deja a salvo  a la dignidad humana pero a la vez abraza al progresismo como algo positivo. Y en un modo particular en 230 donde redefine la diversidad como otro valor positivo, de la misma manera que el Humanismo más adelante.

También el 232 donde lo importante es convocar y tener ideas que no estén fuera de la racionalidad de la gente. Y después viene 240 y 241 que son una gentil referencia a la Doctrina Social de la Iglesia, pero esperaba mucho más.

Luego de este esfuerzo uno entra de lleno en el capítulo quinto donde está el disonante 267 y un montón de referencias a la idea de pueblo que quedó inconclusa más arriba y que creo que a esta altura todos deberían hacerse leyendo el documento. Yo como guía les diría que lean 264 y 265, todos los párrafos de “El gusto espiritual de ser pueblo”

A mi lo que me ocupa de la palabra pueblo es que entiendo que es algo más complejo de la Comunidad de los Santos y creo que no queda claro si es un concepto en el cual la Salvación deja de ser personal y solo es comunitaria. Lo estoy pensando estos días, pero no tengo precisiones de la sola lectura de Evangelium Gaudii.

Sigo adelante

Raro el punto 208 con eso de “estilo de vida”, como si el documento no aspirara a la salvación del hombre que tan bien describe en 267 con la necesidad de alcanzar la Gloria de Dios. A esta altura de la lectura, cuando sólo acabo de leer el punto 275, el 267 parece traído de otro lado. En este momento Francisco se despoja de toda la preocupación por el bienestar del pueblo, por ese estilo de vida, por la paz que promueve el ecumenismo, la política, el diálogo, etc. y decide orientar todo el esfuerzo misionero a la Gloria de Dios.
267. Unidos a Jesús, buscamos lo que Él busca, amamos lo que Él ama. En definitiva, lo que buscamos es la gloria del Padre, vivimos y actuamos «para alabanza de la gloria de su gracia» (Ef 1,6). Si queremos entregarnos a fondo y con constancia, tenemos que ir más allá de cualquier otra motivación. Éste es el móvil definitivo, el más profundo, el más grande, la razón y el sentido final de todo lo demás. Se trata de la gloria del Padre que Jesús buscó durante toda su existencia. Él es el Hijo eternamente feliz con todo su ser «hacia el seno del Padre» (Jn 1,18). Si somos misioneros, es ante todo porque Jesús nos ha dicho: «La gloria de mi Padre consiste en que deis fruto abundante» (Jn 15,8). Más allá de que nos convenga o no, nos interese o no, nos sirva o no, más allá de los límites pequeños de nuestros deseos, nuestra comprensión y nuestras motivaciones, evangelizamos para la mayor gloria del Padre que nos ama.
Pero a su vez aparecen menciones en los 266,269, 271, 272, 274 donde las realidades sobrenaturales quedan a un lado e importa mejorar la calidad de vida y construir un mundo mejor (¡Como en la canción!), esto es lo que ponía caput cuando citaba las realidades terrenas de la evangelización. Y es desconcertante porque no se si el Papa orienta esos comentarios a abrir la lectura de su Exhortación para que lo lea cualquiera, o es parte de su capacidad de comunicar o es un nuevo rumbo para la nueva evangelización.


Y creo que no son temas menores, me voy a leer los últimos puntos y la oración final.

Leo Evangelium Gaudii ¿Y Ustedes? III

Como verán no voy haciendo una lectura estructurada y metódica, me parece que al Papa le gustaría que sea así.

Lo que crece en mi es la sensación de que soy de las pocas personas que todavía está leyendo, a pesar de que crece la cantidad de gente que se arma de “así lo pide el Papa Francisco”.Son lectores más rápidos que yo.

No, chiste.

Acuño la idea fuerte de que el estilo de comunicación del Papa está generando una peligrosa nube meliflua de agoreros y charlatanes. Y espero poder desarrollar anticuerpos o preconceptos que me mantengan alerta (“¡Qué negativo y alarmista!” suena en el fondo de la sala).

Comentaba en la entrada anterior que paso por el tercer capítulo, avanzo a pasos lentos con una sensación fuerte que el documento está para volcar el corazón del Papa y sus ideas acerca de la sociedad. Lo hace más desde la fibra sensible y las posibilidades de mejorar la sociedad de una manera práctica, que desde las realidades sobrenaturales; no creo haber encontrado el llamado a la Santidad, la Gracias, la Salvación o el pecado en Evangelii Gaudium.

Lo más sagrado está en cosas como 169 donde importa la tierra sagrada del otro y “el ritmo sanador de projimidad” para luego pasar a “madurar en la vida cristiana” donde entiendo que vida cristiana es una realidad mucho más social que espiritual.

De todos modos el capítulo tercero tiene una marca fuerte acerca del anuncio del Evangelio –en particular en la homilía- y la necesidad de adaptarse a las realidades actuales, que entiendo que el Papa considera olvidadas por la Iglesia desde hace tiempo y donde hace falta despertarse.

Pasado esto llegué al capítulo cuarto donde este documento que Francisco dijo que no era social (vean 180), encara decididamente la dimensión social de la evangelización. Y acá llegamos a un punto que providencialmente coincidió para mí con la visión de la película The Pervert's Guide to Ideology (2012) - IMDb donde aprendí que una de las ideas fuerza que ayudan a armar la realidad está en la construcción de la palabra pueblo. 

Y en esto Evangelii Gaudium tiene cosas como el punto 220 donde “Pero convertirse en pueblo es todavía más, y requiere un proceso constante…” donde pueblo es una realidad superior a construir y dar identidad. 

No es que diga que el Papa Francisco está queriendo hacer de su pontificado una ideología. Lo que diría es que tenemos que comprometernos en entender claramente que significa el Papa cuando dice "hacerse pueblo" y que diferencia tiene ese hacerse pueblo con el conocido Pueblo de Dios, la Asamblea Santa o la Iglesia Militante que está de paso en este valle de lágrimas. 

Más allá de todas estas interpretaciones mías vale la pena leer 189 que arranca con un copy paste excelente de la DSIC (Doctrina Social de la Iglesia Católica) y también tomar en manos los puntos que llegan a su cúspide en el cierre de 194 extraido de Libertatis Nuntius: 
No nos preocupemos sólo por no caer en errores doctrinales, sino también por ser fieles a este camino luminoso de vida y de sabiduría. Porque «a los defensores de «la ortodoxia» se dirige a veces el reproche de pasividad, de indulgencia o de complicidad culpables respecto a situaciones de injusticia intolerables y a los regímenes políticos que las mantienen» 

Lean con atención también el 200 y esto del 201 : “Temo que también estas palabras sólo sean objeto de algunos comentarios sin una verdadera incidencia práctica.” Ahora me inmerso en los párrafos siguientes donde hay cosas como “el tiempo es superior al espacio” son los últimos 60 puntos del documento. 

Les dejo una simpática infografía como corolario.

 

Leo Evangelium Gaudii ¿Y Ustedes? II

Sigamos con la exhortación encíclica dek Papa Francisco. El único que está haciendo una lectura detallada es José Alberto Fernandez, pero no lo estoy siguiendo. ¿Conocen a alguien más?

Leí 63 y avanzo como tomando una pastilla diaria, de a poco.


De este punto me llama la atención de que parte del diagnóstico acerca de la tibieza de algunos cristianos no es propio de la falta de Fe sino que es fruto directo “…de unas estructuras y a un clima poco acogedores”. Este es un planteo nuevo, para pensarlo ¿La falta de Fe no suele ser el camino para nuestra tibieza? Yo detrás de cada excusa de alguien para no asistir a misa veo señales de tibieza y excusas que son anteriores al problema. "No voy a misa porque  ahí van muchos que se la dan de buenos y son unos crápulas bárbaros..."

Bien por el 66, yo le sumaría la visión sacramental ¿No?

Muy lindo 68 al 70, a pesar de que eso final de “y nuestra dificultad para recrear la adhesión mística de la fe a un escenario religioso plural” que lo cierra, escapa a mis capacidades.

Y después salta a lo urbano y a mí lo urbano me llama al estudio del fenómeno en sí, y también a esdo de que es muy deprimente. Lo urbano es triste.. No me gusta cuando hay que pensar en “urbano” en contra de lo “rural”, me parece que hay realidades intermedias o que serían materia para sociólogos. De todos modos el análisis del Papa es super interesante y yo sé que le va a gustar a muchos.

Nota aparte para un guiño a toda la clerecía circundante argentina, el Papa pone –por primera vez en su pontificado, creo- el mantra total de los sermones y textos inspirados: nos trae el verbo suscitar.

¡Suscitaaaaaar!

Es como una de esas palabras clave que lo destraban todo, suscitar el la llave de la Acción del Espíritu Santo, también de la Nueva Evangelización, también de todo aquello que no podemos controlar en la mente del otro y que queremos comunicar, es la comunicación en sí, ¡Es la bomba!. ¡Suscitemos a mano llena!

Bien por 77, super necesario –clave, diría- y lo reflejaba mi párroco este fin de semana en un comentario Facebook.

CUANTO MÁS LEJOS TE LLEVE EL CAMINO EXTERIOR, MÁS PROFUNDO DEBE SER TU CAMINO INTERIOR.

Muy bien por “Si al desafío de una espiritualidad misionera” y “No a la acedia egoísta” muy parroquiales. En general diría que esta exhortación es un documento bien parroquial, bien de tu Iglesia, llena de referencias para que tu párroco amigo sea activo evangelizador. En eso Francisco enfoca su experiencia de obispo preocupado por sus ovejas.

El Papa hace su diagnóstico de la realidad eclesial y va largando exhortaciones del tipo ¡no nos dejemos robar…!  Y entre ellas una exhortación “No a la mundanidad espiritual” que me parece escrito para este blog. Vean sinó, es el único párrafo que creo que les voy a pedir expresamente que lean.

Palo duro para este gallinero, quienes nos dejamos tentar por lo que allí describe el Papa Francisco, no solo somos egoístas sino que nos transformamos en un obstáculo.

Luego de esto pasamos al capítulo tercero que voy a comentar más luego.

Leo Evangelii Gaudium ¿Y Ustedes? I

A duras penas voy leyendo la exhortación apostólica del Papa Francisco, lo complican el tiempo de estos días de fin de año tan agitados. A pesar de eso avanzo y lo hago movido por tres condimentos especiales que surgen de mi lectura atenta, y que en mi caso son las cosas que me cuestan a la hora de entender el mensaje.

  1. El primer condimento es el relacionado a que el papa Francisco es porteño. Es probable que fuera de estas orillas del Río de la Plata nadie entienda lo que eso significa, tanto a la hora de entender el modo de hablar como lo modismos y el rechazo que eso provoca en quienes nos fuimos la ciudad del puerto y sufrimos desde el interior ese suave yugo de las diferencias. Es un preconcepto regional poco caritativo y lo estamos asimilando con el tiempo.
  2. El segundo condimento viene como consecuencia de ese ser porteño. Surge en la necesidad constante que tiene el papa Francisco de llamar a la alegría y de liberar los preceptos de la iglesia del yugo que representan para lo que fue la generación que vivió su infancia. Buenos Aires es una ciudad grande fría y llena de dolor, vivir en el corazón de Buenos Aires debe haber enfrentado al Papa francisco con muchas situaciones insolubles donde la fe es la única esperanza de alegría. Pero vivo una realidad distinta, una realidad diametralmente opuesta donde mi tentación no es el desánimo y la marginalidad sino que lo que puede afectar mi camino de santidad es la liviandad y la tibieza espiritual.
  3. El tercer condimento es eso de estar en salida y otros palabros nuevos. Hace un tiempo en misa una persona micrófono en mano dijo una burrada valorando a una iglesia llena de fieles orantes como una falta de compromiso con los demás, y lo hizo con un contundente "es lo que nos pide Francisco". Los neologismos que vienen con la lectura de Francisco -él mismo los denomina así- requieren un análisis completo y a veces son tantos que se acumulan y se transforman en más importantes que lo que quieren comunicar.
De todos modos hasta ahora - en la página 33- encontré una serie de cosas muy interesantes

Primero la evidencia de que el Papa es un comunicador nato, maneja con habilidad esos neologismos que acuña y sabe causar efecto. Vean sino el 45 con un resumen del programa de pontificado.

Segundo eso de que hay pasajes muy difíciles de entender como el 39, vean lo que marco en negrita:
39. Así como la organicidad entre las virtudes impide excluir alguna de
ellas del ideal cristiano, ninguna verdad es negada.
No hay que mutilar la
integralidad del mensaje del Evangelio. Es más, cada verdad se comprende
mejor si se la pone en relación con la armoniosa totalidad del mensaje
cristiano, y en ese contexto todas las verdades tienen su importancia y se
iluminan unas a otras. Cuando la predicación es fiel al Evangelio, se
manifiesta con claridad la centralidad de algunas verdades y queda claro
que la predicación moral cristiana no es una ética estoica, es más que una
ascesis, no es una mera filosofía práctica ni un catálogo de pecados y
errores. El Evangelio invita ante todo a responder al Dios amante que nos
salva, reconociéndolo en los demás y saliendo de nosotros mismos para
buscar el bien de todos. ¡Esa invitación en ninguna circunstancia se debe
ensombrecer! Todas las virtudes están al servicio de esta respuesta de
amor. Si esa invitación no brilla con fuerza y atractivo, el edificio moral de
la Iglesia corre el riesgo de convertirse en un castillo de naipes, y allí está
nuestro peor peligro
. Porque no será propiamente el Evangelio lo que se
anuncie, sino algunos acentos doctrinales o morales que proceden de
determinadas opciones ideológicas. El mensaje correrá el riesgo de perder
su frescura y dejará de tener «olor a Evangelio».
El 39 me despista.

Tercero es de destacar que en la exhortación hay cosas realmente buenas, como 34.

Cuarto me llamó la atención el cierre de 32, léanlo y me cuentan ¿atribuciones de autoridad doctrinal? Creo que en un mundo relativista eso es tirar una bomba.

Quinto y último es la evidencia que más que una exhortación Francisco no está dando en este documento una encíclica, aunque no lo quiera decir.

Bueno, sigo leyendo y voy por el 63 buscando con avidez el reflejo de la DSIC en el entendimiento que tiene nuestro Papa argentino de la economía y sus problemas. ¡Avanti!

PS1: No encontré mucho análisis como este, ¿la gente está vaga para leer? ¿Cómo hacen después para hablar de "lo que dice Francisco"? Tsk Tsk (con mirada inquisidora).
PS2: Genial la caricatura hecha por DonkeyHotey que uso par ilustrar esta nota, buen trabajo en la posición de las manos y en el mentón.