CS Lewis sobre es estatismo
Escuchaba con alguna dificultad y un gran interés lo de C.S. Lewis on Mere Liberty and the Evils of Statism, en particular aquello notable de que la belleza no es democrática y de cómo la conciencia propia y el individuo son clave del mundo occidental, antídoto contra todo colectivismo.
Inmediatamente recordado al escuchar el preclaro análisis de Le sentiment national palestinien a grandi au miroir de son adversaire sioniste, en eso de contraponer la violencia del más fuerte oriental contra el drama de los inocentes, tan occidental y tan vinculado a la dignidad de la persona individual.
Pensando también de un modo profundo en todos estos problemas y recordando a la vez con nostalgia aquello que vivimos en Abril después de comer un lechón a la parrilla (3hs de calor, un manjar) rodeados de sierras, gritos de loros y afecto. El paraíso mismo.
Discutíamos allá en las sierras acerca del voto y mi contraparte mantenía la conversación en un análisis de superficie y práctico, donde lo dictado era el acuerdo social y el aceptar vivir en comunidad. Yo por mi parte –desesperadamente- trataba de traerlo al análisis de las causas, al fallo pretérito de la democracia y a otras cavilaciones que me son queridas.
La discusión cerró con un llamado de atención que hago mío, porque es el mismo que me hace B con insistencia: “no puede ser que haya que pensarlo todo hasta el final, en sus razones teóricas, hay cosas que son porque son y punto!”.
Igual no desistan ustedes, los dos videos enlazados en lenguas foráneas, son excelentes. Y hagan el ejercicio que estoy haciendo yo, de tratar de reconocer si el colectivismo concebido en el palabro “pueblo” no es una trampa contra la identidad cristiana, una refuncionalización de la piedad popular en clave comunista.