Democracia líquida y la tiranía de los mass media
Hay un sueño adolescente de pensar que la guerra cultural en la que estamos metidos tiene batallas ganables a solo impulso de buenas ideas, un celular y algunos pesitos en la billetera.
A los inocentes los invito a leer La ideología de género y la democracia líquida. Por Javier Portella que tiene ríos de verdad cuando dice que:
Las demás ideas, las demás concepciones del mundo, las de los rebeldes y díscolos, también tienen, es cierto, el mismo derecho a la palabra y a su encarnación política. Pero ese derecho, para ellos —para nosotros, en fin…— es sólo formal, es sólo jurídico. Ese derecho no sirve de nada (o de tan poco…) si no se ejerce desde los grandes medios de comunicación que, dominando al mundo y a las gentes, modulan los sentimientos y el pensamiento (o lo que tiene lugar de éste).
Existen, es cierto, las Redes Sociales, esa gran alternativa…, se ha dicho y repetido mil veces. Son importantes, desde luego, y no hay que desdeñarlas. Pero ya hemos visto recientemente en España, en el caso de Vox y de las últimas elecciones, cuál es su verdadera fuerza y su verdadero papel cuando tienen que competir frente a los medios del Sistema.
Lo pensaba a cuenta de que la izquierda en Latinoamérica sigue ganando elecciones. ¿Cómo es posible que pasen cosas como la elección de Boric en Chile o las chances grandes de Lula en Brasil? Sin ir muy lejos, la misma elección de Fernandez en Argentina no podía terminar de otra manera, ni mirarse desde fuera de esta realidad.
Es insondable la capacidad de la masa de ser aborregable.
Lo vimos también con cosas poco creíbles en torno a la epidemia pasada, donde -contra toda evidencia- personas de formación intelectual y cultura aristocrática se abrazaron como fanáticos al pañal facial.
Lo podríamos interpretar como una buena noticia para periodistas y dueños de televisiones, a pesar de todo lo hablado acerca del nuevo periodismo, los blogs, y Twitter que le comen parte de la torta, la realidad real es que los mass media siguen moviendo la realidad a golpe de "the current thing" y las emociones.
