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Repaso de los niños, como están, en que andan en julio 2026

Retomo aquella entrada de Repaso de los niños, como están, en que andan para actualizarlos, llevamos unos meses muy movidos. Primero una foto vieja, pero muy cómica.


La semana pasada Inés y Lucía se fueron a Las Palmas, participaron de un retiro/pasantía de vida rural de estos en los cuales se vienen sumando desde el año pasado. Buena liturgia, nuevos amigos, formación y vida en el campo sin celular. 


Santiago sigue con Veterinaria en Esperanza, Inés avanza lentamente con Profesorado de Matemáticas en Santa Fe y Tomás está replanteando su estudio, quiere pasar a una tecnicatura y empezar a trabajar fuerte.


Nuestro pequeño Agustín acaba de cumplir 15 años esta semana ¿se acuerdan? Panza Update – Agustín María Pincemin. Por razones de fuerza este aniversario no viene con el primer teléfono celular, pero si con un espectacular teclado gamer de regalo.




Pegándole a Magnifica Humanitas

Tenía algunas lecturas adicionales a Magnifica Humanitas, no hay mucho, se ve que pocos la leimos. En particular el artículo crítico "Magnifica Humanitas:A Long, Confusing Encyclical That Puts the Faith at Risk" en https://open.substack.com/pub/faithandtradition/p/magnifica-humanitas?r=822sqe&utm_campaign=post-expanded-share&utm_medium=web 

Un tema me llamó la atención, este de:

The core idea is Leo XIV’s statement, “I too have reaffirmed that the Church ‘does not claim to possess a monopoly on truth,’3 because truth is not a territory to be defended, but a good to be shared.” (n. 25)

Affirming that the Church does not have a “monopoly on truth” is the same as saying that she is not, by the will of Our Lord, the holder of revealed truth as the Apostolic Church, successor of the Apostles: 

Lo hace haciendo referencia al punto 25 de la encíclica

25. La comprensión de la verdad como un don que hay que compartir y no como una posesión que hay que reclamar, libera a la Iglesia de la tentación de añorar formas de presencia basadas en el poder. San Juan Pablo II invitaba a mirar con sinceridad hacia aquellos tiempos en los que se cedió a «métodos de intolerancia e incluso de violencia en el servicio a la verdad», [16] para reencontrar el camino evangélico del anuncio apacible y de la verdad que no se impone. En la misma línea, he reiterado que la Iglesia «no quiere levantar la bandera de la posesión de la verdad», [17] porque la verdad no es un territorio que hay que defender, sino un bien que hay que compartir. Esta misma perspectiva la resumió el Papa Francisco en sus famosas palabras, según las cuales «el tiempo es superior al espacio»: [18] lo importante no es, ante todo, ocupar puestos de poder o controlar bastiones culturales, sino iniciar procesos de bien y dejar que maduren; así, la verdad del Evangelio no se impone desde lo alto, sino que crece con el tiempo, en el entretejido concreto de las vidas, las comunidades y las culturas. Es una verdad que no teme a la diversidad, sino que la acoge y la ordena; que no elimina los conflictos, sino que los transfigura; que recompone lo que la historia tiende a dispersar. De ahí también la imagen del poliedro, una figura de muchas caras donde se refleja, desde diferentes ángulos, la misma verdad del Evangelio. [19] 

Yo no lo veo como una piedra de conflicto tan grave como para privar a toda la encíclica de validez. Me parece que Luiz hace fuerza sobre el argumento más allá de su verdadero sentido. No voy a negar que es molesto el galimatías de «el tiempo es superior al espacio», sin embargo me parece que lo que quiere decir el Papa Leon XIV en este punto 25 tiene sentido en una encíclica que analiza los fenómenos y que no tiene pretensión de hacer un análisis del sentido ontológico de la AI.

La verdad del Evangelio es un don y no somos dueños de esconderla bajo la cama. 

También habría que hacer el ejercicio de leer MH con un criterio generalista, me parece que hacer el cherry picking de un párrafo para descartar todo el documento como herético, es un poco injusto. Tampoco hace falta salir en defensa de MH, no es oportuno ni necesario, pero los críticos deberíamos tener una mirada más misericorde. 

Cuando tenga un rato leo "Magnifica humanitas": el problema metafísico subyacente - por Roberto de Mattei | Correspondencia romana que tiene una nota final con mucho sentido:

La Magnifica Humanitas es rica en ideas y debe considerarse una expresión autorizada del Magisterio de León XIV, pero algunos puntos de la filosofía y doctrina social de la Iglesia que aborda la encíclica merecen ser debatidos, con el debido amor y respeto por la persona del Pontífice Romano y la institución del Papado.



Mundial 2026. Al final ganó el mal, la maldad y los asesinos de Noelia.

Fue justo porque stricto sensu, sensu sportivo, en el partido Argentina no pudo. No pudo con sus problemas y no pudo con España. Scaloni llevó un equipo con algunas limitaciones graves y azarosamente llegó a la final. Para más pesar, tuvo que hacer cambios por lesiones que lo dejaron sin opciones en el fatídico epilogal partido. Lamentará para siempre no haber llevado a Acuña por un capricho de la bosteridad, lamentará no haber utilizado más sus cartas nuevas (Barco, Paz, Almada, López) y lamentará no haber llevado un remplazo de Montiel.

También verá amargamente como Simeone es espectador responsable en el gol de ellos y malogrador de la posibilidad clara de empate sobre los últimos minutos del partido. A los españoles les llamará la atención el juego violento y la reacción argentina ante la adversidad, tan primitiva y cerril. Ese problema se lo dejo a España, no a una Argentina debatiéndose como un animal herido cercado por fieras.

A nosotros de este lado del mar nos llamará la atención la desproporción de alegrías en los festejos de los jugadores, los neo laureados celebran tranquilamente como si hubiesen ganado una copa menor. Todo es muy medido, tanto en el campo de juego como en los vestuarios -> festejos. No quiero imaginar los desbordes de paroxismo que hubiese desencadenado un triunfo argentino, en New Jersey, en Argentina y en Bangladesh, recuerden lo que fue 2022.

No se dan una idea.

Me dolió si, el comentario de ARP En Santiago de Compostela: Vendavales de emociones, faltó dignidad en la derrota...
Llegué de vuelta para la final. Me alegré de la victoria, tan difícil ante esa Argentina indignante: ¿de verdad así quieren que les recordemos, como una banda de macarras, marrulleros? Nada de señorío, nada de lo mejor que atesoro yo de ellos, Baldomero Fernández Romero, el Adán Buenosayres de Leopoldo Marechal, Les Luthiers. 

A horas de la final del Mundial de Futbol 2026, Noelia Castillo Ramos

Hace un rato publiqué esto en Javier M Pincemin en X


No digo que Argentina no tenga sus pecados horribles para purgar con un escarmiento deportivo, en particular los miles de abortos de cada año que el gobierno actual no puede o no quiere parar. Sin embargo, en mi corazón la causa del alma de Noelia tiene un peso especial.

Si así lo propicia Dios, a nosotros nos tocará evangelizar a los españoles a mano acerca de las causas profundas de tan cruel castigo.

Kant, Pieper y Allegri en "Sobre la causa cristiana del Anticristo"

Heme inmerso estos días de mundial en la lectura de "Sobre la causa «cristiana» del Anticristo" allegri: Sobre la causa "cristiana" del Anticristo, aprovecho para tomar apuntes y completar una planilla de cálculos llena de referencias acerca del Apocalipsis. Es un trabajo que inicié el año pasado y que está creciendo desmesuradamente, tengo que encontrarle otro formato, voy a pasarlo de tabla a documento.

En un párrafo citando a Pieper, Eduardo nos trae lo siguiente:
La profusión de términos que devienen equívocos usados de este modo, bien puede lograr que felicidad, progreso, amabilidad, Evangelio, Reino de Dios y muchos otros se vuelvan tan cristianos como kantianos. Incluso pue de darse el caso de que-aun sin llamarla kantiana bajo ningún aspecto- la inquebrantable fe en el bienestar de la humanidad entendido de este modo se transforme en la 'verdadera' interpretación del cristianismo. Así como la oposición a este planteo kantiano, tanto a sus postulados como a sus corolarios, se transforme en la negación misma del cristianismo, incluso más: en la en carnación misma del Anticristo.

Esto es muy sugestivo, sobre todo cuando el modernismo (explícito o velado, propio de nuestros ministros clericales) lo aplica al Reino de Dios, un Reino de Dios donde no hay rey ni reino, y donde no está Dios. Una comunidad de buena onda y paz humana, donde Dios no manda ni castigo ni salvación.

Sobre la causa cristiana del Anticristo es un libro caótico que ordena los textos para llegar finalmente al X, donde está el meollo.

Se empeña Eduardo en X en hablar del tiempo y del fin, o del fin y del tiempo; como prefieran tan distinguidos lectores como ustedes. También se empeña denodadamente en traer a Kant a la mesa y la concepción kantiana del cristianismo en su papel histórico.

Para decirlo otra vez, en forma quizás en exceso llana: la sucesión y progresión de algo malo, causa el fin; la sucesión y progresión de algo bueno, causa el fin.

Ahora me sumerjo en la lectura de los apéndices de los cuales hay unas 20 páginas más.

Frio domingo a la noche en misa luego de un fin de semana en Córdoba

Quiso el azar de las rutas y los viajes que el domingo llegáremos tarde a Ataliva y sin misa, decidimos ir a la misa del domingo a la tarde en Sunchales. 

Yo hacía meses que no iba, soy fiel del Padre Ricardo en la Brigada Aerea en Reconquista y cuando estoy en Ataliva prefiero ir a la misa de Domingo a la mañana cerca de casa, tan sencilla y pueblerina. Es todo novus ordo, eso sí, estamos en lo profundo de Santa Fe y no hay misa tradicional.

Lo dramático es la frialdad de la liturgia en Sunchales, todo el contexto está marcado por un formalismo y un trató frío para con la Eucaristía. Los cantos desentonan con lo importante que acontece en el altar y la distribución de la Eucaristía la hacen una numerosa troupe de ministros extraordinarios, sin que el sacerdote baje del altar.

Hay población joven escasa, pero yo me fui con la sensación fuerte de que solo Cristo con su misericordia sin fin y su providencia generosa puede sacar frutos de santidad ahí. Me dio mucha tristeza. No ayudó la homilía del diácono que hizo foco en la generosidad del sembrador y luego discurrió largamente sobre cada tipo de semilla de la parábola.

Lo del sacerdote de no distribuir la eucaristía, no lo entiendo.


Una foto del fin de semana en las Palmas, con cacería de viscachas.

Lo que sucede lo manifesté

Hay dos neopalabros progresistas modernos que son intolerables y que nunca han de ser admitidos por gente de bien. El primero de ellos es “manifestar”, utilizado en el sentido de “lo manifesté y se me dio”. Entre los cultores de mantras de autoayuda, entre las tribus modernas de ateos y streamers, existe la fantasía new age de que el universo puede confabular energías positivas para aquel que lo manifiesta, como si haciendo fuerza con lo ojos o apretando los puños con un rostro de energía positiva pudieras recibir el tan añorado aumento de sueldo o un cero kilómetro con papeles a tu nombre.

El otro es “sucede”. Era común al habla castellana en Argentina utilizar las formas de acontecer y suceder con el verbo pasar, “está pasando ahora”, “esto va a pasar mañana”, etc. Ahora los mismos orcos de más arriba se empeñan en utilizar suceder, pero de una forma sibilina, dando a entender que aquello que sucede tiene un condimento adicional, está vinculado a “aquello que fue manifestado”. 

¿Se entiende?

Si sucede que me están por entregar el cero kilómetro con papeles a mi nombre es porque lo manifesté al universo y está sucediendo. “Está sucediendo”

Vayan a su stream preferido de afeminados progres y féminas de moral carenciada y me cuentan si no es así.


¡jajaj ja a! la imagen es de un video de once horas para manifestar lo deseado ✅ Decretos para PEDIR al UNIVERSO | MANIFIESTA aumentando tu VIBRACION cada mañana

Increíble,

Debería agregar a esta lista la importancia de "Desear", del "Deseo" como motor de vida abundante. Pero no perdamos tiempo con estas estupideces.

Católicamente separados, con ideas y discusiones, como siempre fue. Sub Petro

Escuché el largo video de Ravassi y además leí la carta de Pagliarani.

De este modo me acerqué a toda esta polémica sobre la cual tengo viejas ideas porque es una reflexión que data de mis más juveniles años. Mi abuelo Andrés (padre de tres sacerdotes y dos religiosas, todos Novus Ordo) era fiel de la SSPX y un gran benefactor.

Solo voy a decir un par de cosas, no mucho. Corre mucha tinta estos días y para nosotros sigue siendo un tema familiar, incluso hoy.

Muchos fieles de la fraternidad, no quieren ser parte de la Iglesia de Roma y la consideran perdida en manos del modernismo. Eso es un dato y estimo que, en el futuro cuando más cerca estén de Roma, más escisiones van a tener. También hay un derrame sedevacantista propio de la fraternidad.

Reconocer esto ayuda a entender que, de buscar una solución, la misma va a ser como hasta ahora: con un status especialísimo y atendiendo a las objeciones de la FSSPX, que son muchas y profundas. También digamos que es un interlocutor difícil, intransigente, con el cual es difícil dialogar. No se si el actual prefecto Fernandez excomulgador sea el mejor diplomático para el caso.

¿Por qué hay que dialogar y llegar a un acuerdo? Porque la Tradición es vida de la Iglesia y testimonio de la acción del Espíritu Santo, no somos dueños de dejar el don a un costado para unos pocos de “sensibilidades especiales”. 

La FSSPX tiene que estar unida a Roma, todas las configuraciones tradicionalistas tienen que dejar de ser atacadas y la aceptación del CVII tiene que ser una discusión. Además, hay que hacerlo porque la propia FSSPX lo pide, reconociendo el primado de Roma.

Yo soy optimista, imagino que a partir del desastre de la semana pasada se abre una larga marcha donde al final vamos a terminar todos separados, pero en la única Iglesia Católica, como buenos católicos. No hay un sueño de comunión de opiniones en el mensaje del Evangelio, el mandato de Cristo es "Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno...", el mandato de unidad es en el amor y no en el largo de las filacterias.

Este texto de Loretar me parece correcto



Cuevana, conejos y mientras dormimos en una carpa viene la batalla de Cepeda

No pongo muchos videos por acá ¿No?, sin embargo consumo bastante y les hice una selección de cuatro variados, interesantes y de temáticas no espirituales. Para que se instruyan.



 
 

Vamos a leer MH de Leon XIV - El sano realismo y el final del documento

Última entrada de 4 para repasar la encíclica del Papa León XIV, Magnifica Humanitas, venimos de Vamos a leer MH de Leon XIV - ¿Qué es desarmar la AI?. Son los últimos puntos del texto, un texto que no hace foco en los temas menores de la AI, sino que hace foco en el fenómeno como la tecnología nacida del ingenio del hombre y el contenido moral de las decisiones a tomar para proteger la dignidad de las personas.

En estos puntos del documento el Papa ataca con justicia al realismo cínico del cual me parece que en este blog somos cultores enmascarados. No digo que no tengamos algo del punto 218 donde nos llama a cultivar un sano realismo, sin embargo tengo que reconocer ante ustedes que el punto 205 fue un llamado de atención poderoso. Tenemos que hacer un mea-culpa.

205. Detrás de todo esto se esconde un falso “realismo”, basado no sólo en la lógica arraigada de la fuerza, sino también en una convicción cultural y antropológica, como si la guerra fuera inevitablemente parte de la naturaleza humana. Siempre ha sido así —se dice— salvo breves paréntesis, ¡y así será siempre! Por lo tanto, el problema ya no es la paz, perdida como referencia en el horizonte internacional, sino cómo y cuándo actuar militarmente, mientras se sostiene que sería irresponsable no prepararse para el enfrentamiento. En cambio, lo que es verdaderamente irresponsable es la Realpolitik, esta forma de “realismo” político, que siembra en las conciencias y en la cultura la resignación ante una guerra ineludible, y califica la paz y el diálogo como posiciones utópicas o irracionales, que ignoran los riesgos en juego. Por el contrario, la paz no es una esperanza ingenua ni sólo una ausencia de guerra: es fruto, siempre posible, de la justicia y la caridad.

También en estos puntos nos hace reflexionar sobre las armas y la AI que habíamos hablado en Cuatro caballos del Apocalipsis AI, se ve que el Papa lee este blog.

Para cerrar el documento el Papa vuelve a ordenar todos los conceptos en Cristo, en particular en 234, que me parece que es el cierre de toda la encíclica antes del llamado final:

234. La espiritualidad que necesitamos es una espiritualidad eucarística, es decir, una espiritualidad de la unidad eclesial en el amor. La Encarnación y la Pascua revelan a Dios que entra en nuestra condición humana y la transfigura en el don de sí mismo. Este don permanece presente y operante en la Eucaristía, en la cual el Señor se comunica y reúne a la Iglesia, para que su entrega se convierta en principio de unidad y fuente de vida nueva. De esta comunión nace también la solidaridad cristiana, porque la «unión con Cristo es al mismo tiempo unión con todos los demás a los que él se entrega». [213] Como explica san Agustín a los nuevos cristianos de su Iglesia, el pan y el vino sobre el altar son el sacramento de la unidad de los fieles en Cristo: «Lo que vemos tiene aspecto corporal; lo que entendemos, fruto espiritual. Por tanto, si quieres entender el cuerpo de Cristo, escucha al Apóstol que dice a los fieles: Vosotros sois el cuerpo de Cristo y sus miembros ( 1 Co 12,27). En consecuencia, si vosotros sois el cuerpo de Cristo y sus miembros, sobre la mesa del Señor está puesto el misterio que vosotros mismos sois: recibís el misterio que sois vosotros. A eso que sois, respondéis “Amén”, y al responder (así) lo rubricáis. Escuchas, pues: “Cuerpo de Cristo”, y respondes: “Amén”. Sé miembro del cuerpo de Cristo, para que tu “Amén” responda a la verdad». 

¿Ven? La Eucaristía como culmen de la vida de la Iglesia, en el sentido que es el Sacramento de la unión con Cristo, así como lo veíamos al leer Más santos que el lugar del Santo de los Santos.

Bueno, muy linda encíclica. Repito, se lee rápido.

Los dejo que me voy a misa de la Brigada en Reconquista.


 Buena foto en El papa León XIV visitó Lampedusa y reforzó su llamado a proteger a los migrantes | Perfil

Don Elio al 30 06

 “UNRWA comunica que en la madrugada de hoy dos barcos de la flota de la salvación tuvieron problemas en su cruce del meridiano 45. Lamentablemente se perdieron las tripulaciones y el pasaje, 4602 refugiados más no van a poder llegar a las costas de Claromecó.

Se trata del carguero A445-UNWHAR y del barco A466-PSOE que chocaron entre sí en alta mar y provocaron el accidente del cual no se tienen datos todavía. Unwhar y sus socios PSOE, OXFAM y ACNUR están llevando adelante una investigación profunda para determinar las responsabilidades.

El resto de los barcos de la flota sigue su curso y se espera que este primer viaje avance sin problemas, se puede seguir el avance de cada unidad en el sitio web de acnur.org.”

El lacónico comunicado era menos dramático de lo que hubiese podido imaginar cualquiera de los augures ultra derechistas que despotrican contra la inmigración. La realidad siempre es más triste que un cuento. Una flota de múltiples barcos comanditada por socialistas y comunistas de Europa traía multitudes del África septentrional a las costas de Claromecó. El objetivo era alcanzar los 17 millones de inmigrantes de África en Argentina, para resolver una hambruna crudelísima entre los musulmanes de aquel continente y evitar un nuevo flujo de invasores en Europa.

Podríamos contar largo de las distintas peripecias del viaje, un viaje en el cual se perdieron barcos enteros y a lo largo del cual afloró toda la mediocridad del pueblo argentino, que sabía que la invasión era inminente en sus costas, pero prefirió vaciar la ciudad donde iban a encallar los primeros enviados y dedicarse al análisis de los partidos del Mundial de futbol de ese año. El azar de las corrientes marítimas, del viento y del calado de los barcos empujaba fatalmente los primeros barcos de la flota con destino a Claromecó.

Nadie lo estaba viendo, pero en las playas de arena fina, batidas por unas olas discretas con viento del este, un observador avisado podría haber distinguido dos figuras humanas Igualmente oscuras; una más menuda y frágil y la otra escultural imponente y algo venida en peso. Estas dos figuras humanas en la playa tenían los ojos puestos en el mar, en las primeras formas de los barcos que estaban por arribar y encallar allí mismo. Tampoco nadie los iba a ver desde los barcos, dentro de ellos todo era caos, violencia, abusos y una extraña sensación de haber vuelto a la vida primitiva. Miles de almas encerradas en el en latas gigantes, pugnaban por sobrevivir 1 hora más a la espera de llegar a la costa y a la tierra prometida.

Tampoco en Claromecó quedaba nadie para mirar a nuestras dos figuras de la playa, la ciudad había sido abandonada y todo el mundo se había refugiado en casas de parientes o amigos en Bahía Blanca, en Coronel Pringles, o Tres Arroyos; los más afortunados habían logrado escapar hasta Buenos Aires. La ciudad estaba completamente vacía, con puertas abiertas, negocios abandonados, sin energía eléctrica y dispuesta a ser saqueadas por los recién llegados.

La figura menuda y frágil era un hombre de unos 29 años, en su parroquia de Lomas de Zamora lo conocían como Padre Fabián y era hijo de clase media de empleado público. En su formación sacerdotal había pasado por los peores seminarios de la capital, hasta llegar a su ordenación y su asignación como vicario en lo más profundo del conurbano. Como sacerdote era un sacerdote moderno más, no solía utilizar ninguno de los atributos de su posición y movido por algún apetito intelectual y alguna curiosidad caritativa se había despedido de sus feligreses y emprendido el camino a Claromecó aprovechando la caridad que le daban los camioneros al borde de la ruta. Quería llevar la buena noticia a los recién llegados. Una lluvia artera lo había perjudicado el día anterior, y cuando llegó a la parroquia lo único que encontró fue el templo vacío, abandonado por su párroco, y una vieja sotana raída que le iba grande, pero que era lo único vestible y seco del lugar. Movido por el frío y la urgencia se había puesto la sotana y tomó rumbo a la playa.

Se sentía raro en ese atuendo, nunca lo había usado antes, caminar era como hacerlo con un vestido de mujer. A pesar de estas reflexiones interiores, se dirigió a la playa porque las primeras formas de los barcos se empezaban a dibujar en la bruma del horizonte. Caminaba a paso lento, dudando, lleno de cavilaciones, tratando de repasar las reflexiones que lo habían llevado a 700 km de su casa.

La figura corpulenta era también un hombre, Elio Nazar su nombre, era de una naturaleza totalmente distinta a la del Padre Fabian, se trataba de un camionero de Claromecó, padre de tres varones y conductor de una unidad de la empresa Los Faisanes desde hacía unos 22 años. Ya bien entrado en kilos y pasados los 50 años, vestía la ropa negra oscura y sin colores de su oficio, tapaba una prominente barriga con una remera enarbolando un músico nacional del rock profundo. En sus manos llevaba un fusil, era aficionado a la caza del “chancho jabalí” y estaba preparado a todo. Hablaba y fumaba ampulosamente al lado del Padre Fabian.

-          Usted Padre, haga sus cosas, que yo me ocupo de defendernos de estos visitantes…-

          No sé si hace falta, mejor sería que vuelva a su casa –

-          Acá no hay casa, no hay familia, nada, solo quedamos usted y yo y esos que vienen en los barcos. Yo voy a estar al lado de usted hasta el final, me importa una m… que todos los maricones estos de los políticos se hayan borrado. ¡Acá hay que defender a la patria! ¡Acá queda un argentino! –

Don Elio era un torrente de agitación, palabras y humo de cigarrillo, mientras hablaba se encargaba de preparar cargadores y municiones de calibre 30 06 para el rifle. El contraste no podía ser mayor con la frágil figura del Padre Fabian que a su lado parecía una caña movida por el viento, que lo único que, solo atinaba a tomar en su mano izquierda una pequeña cruz sin Cristo y a reflexionar profundamente en lo que estaba pasando.

Los barcos estaban cada vez más cerca, se empezaban a distinguir sobre las cubiertas algunas formas humanas y pinchos con forma de flecha en manos de algunos de los visitantes.

-          Mire Padre, esos hijos de p… están armados, ¡Vienen preparados! ¡Hay que detenerlos a esos maulas, tanto que los mandaba Unicef como refugiados, resultaron un malón de gente mala al grito de “huinca matando”!.. -

La catarata de improperios era interminable, mientras articulaba sus ideas Don Elio tiró un tiro al aire de advertencia. Desde el primer barco, el B642-Unidas, le respondió una pequeña cantidad de flechas de arcos bosquimanos que apenas logró clavar alguna en la arena.

Lo último que hubiese podido testimoniar un observador imparcial hubiese sido la marea de gente bajando de los barcos mal encallados, algunos de ellos escorando y tomando agua entre las olas. Esa marea informe, caótica y voraz se hendía en el medio donde un sacerdote mal vestido con una sotana que no era de su talle, bendecía y bautizaba con palabras dulces a rostros sin expresión que lo miraban un segundo con asombro, para luego perderse en la avalancha. A su lado un energúmeno gigante, profiriendo epítetos de todo color, disparaba un arma sin control abatiendo a aquellos que trataban de matar al sacerdote.

La marea de Claromecó había tocado tierra, nadie recuerda hoy a Don Elio y al Padre Fabian.



La izquierda virgen y las víctimas de la sociedad

Hay algo sutil en el progresismo y la izquierda virgen

Hablan de atacar las raíces de cuestiones como la inseguridad, la educación, la droga, la injusticia, etc. los grandes males de la sociedad. Sin embargo, lo hacen para no afrontar la responsabilidad de atacar sus epifenómenos, que deben ser administrados en el corto plazo y que no son tan angélicos como discutir desde un teclado o tirando temas en una tertulia de la universidad.

Así dicen proteger a los niños para el futuro haciéndolos asertivos, empáticos y personas de bien, pero le niegan a esos niños cosas básicas y necesarias como la lectura de los clásicos, una buena memoria y un ámbito paterno donde la autoridad ordena las voluntades a lo mejor.

Así pregonan las bondades de la justicia social en pancartas, universidades públicas y territorios, para luego cederle la dicha justicia a unos intermediarios oscuros, no elegidos, que levantan beneficios y arman burocracias injustas.

Así dicen querer la reinserción de los delincuentes, pero desconocen el deber primero de justicia: cumplir una condena proporcional al daño ocasionado a la víctima. Este último me parece particularmente malo porque es revoltante, adolescente y buenista. Es el que motivó este corto texto apopléjico.

A la vez, del mismo modo que son deshonestos con los epifenómenos o síntomas a atacar, también se resisten a discutir su propia percepción de lo que es fundamental o causa raíz y de lo que no. Dan por sentada la pureza de sus ideas, la obligación moral de los antagonistas de aceptarlas como verdaderas.

Le es más importante la reinserción que la justicia, más importante la sociedad injusta que las malas decisiones de vida, no quieren el castigo y no quieren ver la necesidad de salvación. Todas las jerarquías tergiversadas.

Enojado heme.