Del papel al blog
Un defecto que arrastro es mi imaginación y mi educación fraccionada, dispersa y sin exigencias. Juntas fueron las responsables de que tardara 10 años en recibirme en mi carrera y además me dejó una herencia de nube mental donde me cuesta hacer esfuerzos prolongados. Estimo que eso se transforma en virtud cuando uno tiene que llevar un blog y hacer entradas digestibles con textos cortos y temas variados, pero en términos generales lo llevo mal. Esa incapacidad por los esfuerzos continuados se domestica con el tiempo, hago un esfuerzo diario para no dispersarme y no usar la loca de la casa mientras no es llamada a expresarse. La receta de autocontrol que utilizo cuando encaro una lectura larga que va a ser interrumpida por mis huestes infantiles y por pensamientos cruzados, es tomar decididamente el texto en una mano mientras en la otra tengo preparado lápiz y papel. No se extrañen entonces si muchas de las entradas del blog surgen de una idea perdida en un papel que después cobra v...