Interesado me enteré de la charla de Fernando Romero Moreno en Rosario acerca de la Encíclica, digámoslo correctamente: Pascendi ... que leí hace unos días.
No pude ir, pero me hubiese interesado mucho, es un tema que me apasiona y del cual creo que hay que hacer algunas observaciones. Sin duda el hablar de la encíclica va a requerir conocer el contexto histórico que la motivó, así como la realidad de la Iglesia hoy, después de un siglo donde tuvimos, entre otras cosas: el concilio Vaticano II, la reforma de la liturgia y papas como el actual o JPII el Magno. Pero hay algo que para mi es muy importante y es que no hay manera de leer un documento como ese sin pensar en los signos de los tiempos y el advenimiento de Cristo.
A esta altura del post acabo de perder todo tipo de lector aburrido, areeligioso y modernista, pero sigamos adelante sin su grata compañía. El dogma de la Parusía es para mi la ayuda que tenemos los cristianos para entender los signos de los tiempos y hoy estos indican que la Iglesia o los católicos hizo oídos sordos a las advertencias implícitas de Pascendi y a las enseñanzas del Santo Papa Pío X. Donde miremos con un poco de ojo crítico vamos a ver que el modernismo no es un error que pelea por modificar las conciencias, es la ideología victoriosa que empaña toda enseñanza o discusión, que además se encarga de enturbiar la lectura de cosas como la misericordia, el pecado, el perdón y el diálogo.
Suena de fondo Teaching the truth in love de Acappella, ¡Que oportuno!
Upa, Santi se durmió mientras escribía ¿Me bancan que lo llevo a su cama?... Listo, gracias.
¿Será tan clave el modernismo para precipitar o posponer la venida del Reino? Esta es la pregunta que me surgió recordando aquella hipótesis tan lógica que me plantearon hace unos años. De todos modos creo que es claro que el modernismo y sus consecuencias en esta dictadura del relativismo que vivimos son los factores que nos llevan hoy en día a constatar que muchos pierden la luz de la verdad y la gracia del verdadero Amor. ¿Propuso Fernando una estrategia novedosa para aplicar la censura del error que propone la encíclica mencionada? ¿es demasiado tarde? ¿Enfocará como nosotros este tema? Si hay una charla que me perdí con bronca es esta. A algunos les parecerá un tema menor que hoy no aplica: “ya superamos esas discusiones...”, pero para mí son temas claves de la Iglesia hoy necesarios para fundamentar el mensaje del Evangelio y respetar el depósito de la Fe que Cristo dejó a Pedro. Si no me creen lean la encíclica, después me cuentan, como todas las encíclicas es un documento muy rico y de lectura rápida (salvo excepciones especialmente complejas con Veritatis Splendor, offf course).
De todos modos no me hagan mucho caso, que no soy un erudito en estas cosas, menos aún una autoridad.