Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta semana monastica

Proyecto Maringá, el lunes empiezo tres meses monásticos

Asé es, el Proyecto Maringá está en camino. Hice lo mejor que pude esta semana y traté de despedirme de Sunchales, sabiendo que en realidad voy a tener tres meses por delante para asimilar el cambio y ordenar la infraestructura para mudar al resto de la familia.

El objetivo es que yo empiece a trabajar el lunes en Maringá con posible fecha de vuelta para el cumpleaños de Bárbara en Noviembre (o antes, son muchos días). Durante ese lapso de tiempo nos dividimos con B las tareas en dos frentes distintos: frente armo y frente desarmo. Los dos frentes de trabajo van a avanzar hasta mediados de enero, fecha oficial de mudanza.

El frente desarmo le queda a B, que tiene serias dificultades para encarar la tarea. Si fuera yo hubiese armado una hoguera de San Juan con todas las pertenencias no regalables y hubiese hecho el gran sacrificio purificador. B lo maneja distinto y se ve en problemas para encarar la tarea, a la vez que mantiene -sola- el funcionamiento de la casa con los 5 bárbaros.

Bon courage!

Yo en mi frente tengo un par de tareas bien precisas:
  • Hacer que las coas funcionen en el trabajo.
  • Conseguir un colegio donde los bárbaros sean acogidos en masa (arrancan el primero de febrero los cuatro mayores)
  • Conseguir una casa que cumpla con los requisitos de habitabilidad, espacio verde y cercanía con el colegio.
  • Habilitar la casa para su mejor funcionamiento.
  • Conseguir financiación y un auto.
  • Hacer todo esto confiando en la Providencia.
Mi agenda de las semanas que viene son de mucho trabajo, vida de hotel, entrevistas de colegio y visitas de casa. También voy a tratar de conocer mejor la ciudad y sus actividades. Y si Dios quiere también hablar de esta experiencia en este espacio. ¿Podré?

Por lo pronto, encaro el fin de semana que viene una búsqueda intensa de prueba y error para encontrar una misa  Hasta ahora encontré cosas como esta:

La visita sorpresa

Cabeza la mía, no les conté que el viernes pasado tomamos los chicos, los bolsos y nos fuimos a Buenos Aires para darle una sorpresa a los abuelos. Fue muy divertido llegar allá y sorprender a todos, menos divertido es estar sólo en casa.
De todos modos la semana monástica va a ser corta esta vez, mañana tengo que estar en Buenos Aires por trabajo y la estadía también incluye el viernes. El Domingo volvemos todos para Buenos Aires.