Lesionado
Es la segunda vez este año, ya me pasó allá por Mayo. Resulta que en la práctica del deporte fútbol tuve un encontronazo y recibí una humanidad entera en mis costillas, con el resultado imaginable de una distensión del músculo intercostal. Lo que sufreiron este tipo de golpe saben lo molesto que es: estornudar, levantar la voz, hacer esfuerzos de casi cualquie tipo o darse vuelta en la cama son momentos donde el dolor nos anuncia que el asunto todavía no está curado. Esperemos solucionarlo de acá a las vacaciones en el mar en la primera quincena de enero.