Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta Humanae Vitae

Tratado de cunicultura. Mi esfuerzo para entender lo del Papa y los conejos, mis sensaciones y conjeturas

Entramos? Se animan? Voy a ser duro, si no se animan pueden ir al final de la nota donde dejo mi reflexión.

Vengo repasando las palabras del Papa en la entrevista de vuelta de Filipinas porque son una referencia exacta a lo que somos como familia. Somos conejos y como tales nos vemos interpelados por Su Santidad.
Voy a intentar hacer mi propio camino.

Primero vayamos a las palabras textuales del Santo Padre en el avión. Ya se que las leyeron mil veces, pero hay tanto exegeta tergiversando cosas por ahí que prefiero pegar el texto yo mismo y no obligarlos a buscarlo en un enlace.

La pregunta, hecha por un periodista del grupo alemán, fue la siguiente: 
“Usted ha hablado de muchos niños en las Filipinas, de su alegría, que hay muchos. Según los sondeos, la mayoría de la población filipina cree que el aumento de los filipinos es una de las razones más importantes de la gran pobreza en el país. En promedio, una mujer filipina da a luz tres niños en su vida, y la posición católica en relación a la contracepción parece ser unas de las cuestiones por el que mucha gente en Filipinas no está de acuerdo con la Iglesia, ¿qué piensa sobre esto?”
La respuesta del Papa vino así:
“Pienso que el número de tres (niños) por familia que has mencionado es el que los expertos dicen que es importante para mantener la población. Tres por pareja. Cuando esto disminuye, ocurre el otro extremo, como está sucediendo en Italia. He escuchado, no sé si es verdad, que en el 2024 no habrá dinero para pagar las a los jubilados (debido a) la caída de la población.
Por tanto, la palabra clave, para darle una respuesta, y una que la Iglesia siempre usa todo el tiempo, y yo también, es la paternidad responsable. ¿Cómo se hace esto? Con el diálogo. Cada persona, con su pastor, busca cómo realizar esta paternidad responsable. El ejemplo que mencioné hace poco antes sobre la mujer que está esperando su octavo (hijo) y ya tenía siete que han nacido por cesárea. Esto es una irresponsabilidad. (Esa mujer puede decir) ‘no, yo confío en Dios’, pero Dios te da métodos para ser responsable. Algunos creen que, disculpen la palabra, eh, que para ser buenos católicos tenemos que ser como conejos. No. Paternidad responsable. Esto es claro y por esto en la Iglesia hay grupos matrimoniales, hay expertos en esta materia, hay pastores, uno puede buscar y sé que hay muchas, muchas maneras que son lícitas y que han ayudado. Has hecho bien en preguntármelo. Y otra cosa en relación con esto es que para la gente más pobre, un niño es un tesoro. Es verdad que debes ser prudente aquí también, pero para ellos un niño es un tesoro. (Alguien diría) ‘Dios sabe cómo ayudarme’ y tal vez alguno de ellos no son prudentes, esto es cierto. Paternidad responsable, pero vamos también a mirar la generosidad del padre y la madre que ven un tesoro en cada niño”.
Hago dos observaciones antes de seguir con la larga cola de repercusiones y mi conclusión final.
  1. La primera observación es el tono coloquial que adquiere después de “Algunos creen…”. No cuesta imaginar que en ese momento el Papa recordó los dolores de cabeza que le generaron en Argentina tantos tradis obcecados, criticones, intransigentes y….de familia numerosa. Es una observación que hago yo y que me parece más importante que todo lo demás que se habló.
    Yo sé que esta primera observación es injusta y requiere rebajar todos los argumentos a una psicologizacion del personaje, es una pena. Por otra parte podemos considerar que en la cabeza de muchos la asociación de familia numerosa con recursos, no está especialmente en contacto con la “periferia”. Un argumento más para fundamentar el preconcepto de arriba.
  2. Segunda observación: hay una influencia grande asociada al viaje que estaba terminando Franciscus en ese momento, una influencia que el periodista aplica a la realidad de Filipinas. Olvidar esto hace que uno entienda mal las palabras del Papa.
En los días siguientes la tormenta estaba servida, la frase de los conejos fue desafortunada porque iba a ser malinterpretada y es determinante para los años a venir. Igual de tergiversados como fueron el discurso de Ratisbona o el comentario de los preservativos de Benedicto XVI, con la diferencia que en el caso de Benedicto las palabras son mucho más precisas y tajantes, no dejan abiertas tantas rendijas por donde colar una idea propia.

Parece que su Santidad reaccionó rápido y decepcionado, con múltiples intervenciones en torno a la familia. Yo voy a rescatar una que tienen enjundia porque es la primera, es el comentario siguiente a “Pienso que el número de tres (niños) por familia…” que algunos marcaron como piedra de toque en las ideas del Papa. Como si el Papa apoyar a las teorías maltusianas.

Haciendo una lectura repetida del texto de transcripción de la entrevista queda claro que no, que el Papa solo presenta la conjetura. Sin embargo días después aclara oscureciendo que no quiso restringir la visión a solo tres hijos, con lo cual la cantidad de hijos pasa a ser algo más importante que la mecánica de la voluntad de Dios en el diálogo con los esposos.

De ahora en más –pienso yo- todo aquel que tenga más de tres hijos debería cuidarse de su párroco, o traer un informe de crecimiento poblacional al confesionario.

En fin.

La pregunta luego es conocer las consecuencias de la entrevista. Yo tengo tendencia a pensar que con esa estocada el apoyo de la Iglesia para las familias numerosas deja de existir, se ven avaladas todas las tesis de sacerdotes anticonceptivos que hoy como pastores asesoran a sus feligreses para tejer la maraña de la “paternidad responsable”.

Una Paternidad Responsable que para algunos solo tiene sentido cuando la conversación llega a “no vas a poder pagarle la facultad”, pero que para mí consorte y para mí es garantizar la salvación del alma de mis hijos (muy lejos de saber si una octava cesárea es una irresponsabilidad).

Y así debería hablar la Iglesia.
Pope Francis. 2013 by Stephen B Whatley
A esta altura, aquellos de ustedes que soportaron esta diatriba pensaran que estoy exagerando. Yo mismo leyendo esto me considero un poco excesivo y tengo que reconocer que las contramedidas del Papa en estos días surtieron efecto. Pero los invito igual a estar atentos porque considero que detrás de todo esto hay consecuencias difíciles de medir, que solo están en las conciencias y que vamos a tardar mucho tiempo en entender.

Reflexión final… No me gustó nada el comentario del Papa a primera lectura y me vi caricaturizado. Entiendo que no modifica la enseñanza de la Iglesia y que tenemos que entender el contexto de la entrevista, pero recuerden cual fue una de las primeras entradas de este blog allá en 2004.

Qué le diría al Papa ahora si lo encontrara tomando un café en la confitería Marcos de Maringá? Le diría más o menos así:

Papa Francisco, entiendo el ámbito y el tono de sus palabras, entiendo las aclaraciones de los días siguientes, pero me sigue doliendo su referencia. Usted puso en su boca la broma socarrona que el Mundo utiliza para hacerme dudar de mi vocación de padre (esa y la de la televisión). No lo hago por la Iglesia, lo hago por mi consciencia y porque quiero a mis hijos –¡me salen tan bien!- , es mi vocación. Pero la Iglesia es madre y hasta ahora era una de las pocas que me acompañaba en esta tarea difícil, ahora el daño está hecho y solo Dios sabe las consecuencias de sus palabras.

PS1: "psicologización" no existe como palabra, pero la vamos a dejar pasar porque la usa en francés Eric Zemmour para defenderse. Viene al caso.
PS2: Obra de Stephen B. Whatley

El Papa permite el uso de profiláctico

El sábado me encontré con esto y cual rayo mandé este twítiri al aire:

image

Pasados dos días le digo a los que festejaron el domingo con una fiesta anticonceptiva que van a tener que pasar por la caja negra al igual que cualquier hijo de vecino.

Ayer complementé con estas lecturas de abajo para lograr llegar a una conclusión, tengo unas cuantas pendientes todavía pero me parece que el tema cierra bastante bien, hagan su propia experiencia:

image

Actualización para ir agregando más notas.

Último día de trabajo

Ya terminé, hoy es mi último día de trabajo, estoy arreglando todo para irme, disponiéndome de los contactos y clientes importantes para dejar una buena imagen... uno nunca sabe.
Ya tengo semi redactado el mail de despedida y creo que queda bien, dice algo así como "que bueno fue trabajar con ustedes".

Estoy leyendo estos días la encíclica Humanae Vitae es cortita, son 11 páginas de fácil lectura pero indispensable, explica con claridad lo que piensa la Iglesia acerca de los métodos anticonceptivos y de la Paternidad Responsable.

Les pongo acá un párrafo interesante acerca de los métodos naturales y su justificación:

"Licitud del recurso a los periodos infecundos

16. A estas enseñanzas de la Iglesia sobre la moral conyugal se objeta hoy, como observábamos antes (n. 3), que es prerrogativa de la inteligencia humana dominar las energías de la naturalez airracional y orientarlas hacia un fin en conformidad con el bien del hombre. Algunos se preguntan: actualmente, ¿no es quizás racional recurrir en muchas circunstancias al control artificial de los nacimientos, si con ello se obtienen la armonía y la tranquilidad de la familia y mejores condiciones para la educación de los hijos ya nacidos? A esta pregunta hay que responder con claridad: la Iglesia es la primera en elogiar y en recomendar la intervención de la inteligencia en una obra que tan de cerca asocia la creatura racional a su Creador, pero afirma que esto debe hacerse respetando el orden establecido por Dios.

Por consiguiente, si para espaciar los nacimientos existen serios motivos, derivados de las condiciones físicas o psicológicas de los cónyuges, o de circunstancias exteriores, la Iglesia enseña que entonces es lícito tener en cuenta los ritmos naturales inmanentes a las funciones generadoras para usar del matrimonio sólo en los periodos infecundos y así regular la natalidad sin ofender los principios morales que acabamos de recordar (20).

La Iglesia es coherente consigo misma cuando juzga lícito el recurso a los periodos infecundos, mientras condena siempre como ilícito el uso de medios directamente contrarios a la fecundación, aunque se haga por razones aparentemente honestas y serias. En realidad, entre ambos casos existe una diferencia esencial: en el primero los cónyuges se sirven legítimamente de una disposición natural; en el segundo impiden el desarrollo de los procesos naturales. Es verdad que tanto en uno como en otro caso, los cónyuges están de acuerdo en la voluntad positiva de evitar la prole por razones plausibles, buscando la seguridad de que no se seguirá; pero es igualmente verdad que solamente en el primer caso renuncian conscientemente al uso del matrimonio en los periodos fecundos cuando por justos motivos la procreación no es deseable, y hacen uso después en los periodos agenésicos para manifestarse el afecto y para salvaguardar la mutua fidelidad. Obrando así ellos dan prueba de amor verdadero e integralmente honesto. "

La siguiente lectura que creo que va a quedar para el viaje transoceánico es la Evangelium Vitae sobre el valor y el carácter inviolable de la Vida Humana, esta tiene unas 50 páginas y la escribió Juan Pablo II, ya les contaré cuando la haya terminado.