Willy Muzio

Hace ya dos años (¿o tres?, pierdo la cuenta) que nos dejó Willy Muzio...
Desde ese entonces el día de Todos los Santos tiene un sentido especial (así como el de Todos los muertos) y calculo que es lo mismo para todos los que lo conocieron.

Empezamos a amigar en un encuentro en la Plata (¿1993?) donde viajamos unos cuantos de los que después seríamos miembros del MJP (Movimiento Juvenil Parroquial), en ese encuentro compartimos habitación, charlas y oraciones. Fue como un iniciar un camino en el cual conocí a una persona llena de vida y de sentido común, porque algo que hay que decir bien alto es que Muzio tenía en don del silencio y del Sentido Común, cosa que nos hacía falta a los otros post-adolescentes enfervorizados que lo cruzamos en nuestro camino.

Willy acababa de pasar por una experiencia dolorosa, con una fractura de columna y una lenta recuperación, un accidente del que nunca se recuperaría totalmente, pero luego del cual había vuelto a caminar. Creo que esa era la razón por la que Willy era un tipo que comunicaba tanta paz interior, la experiencia del dolor y de la lenta recuperación en ALPI había domado y formado al Willy que pudimos conocer.
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En la foto: Guille, Nico, Martín,Chonchi, Luli, Willy y Bárbara, el día de nuestro casamiento.
Después pasaron los años y fueron acumulando los recuerdos, los buenos momentos, toda la experiencia de ver nacer y morir al MJP, sendas novias (la primera para mi y la última para él), su entrada al seminario y nuestro noviazgo (esta vez , si el último) con Bárbara, etc.

La última vez que nos vimos fue el día de nuestro casamiento, para ese entonces Willy ya llevaba 3 años en el seminario de San Miguel y ya el cáncer y sus tratamientos empezaban a minar una salud que nunca se había recuperado del todo, cuando falleció nosotros estábamos en España y recuerdo (¡cuando no!) una noche gris de Santiago en la cual hice todo este repaso y escribí un mail que nunca salió, pero que iba dirigido a quien , sin duda alguna, nos mira con cariño desde el Cielo e intercede por nosotros y por nuestras miserias.

Poco más queda por decir, todo lo demás va por dentro, en particular ese guiño desde el Cielo que quiso llevárselo el día de Todos los Santos, dejándonos claro que nuestro recuerdo debe ir de la mano de la Gracia de haber conocido a una persona fuera de lo común que ha combatido "el buen combate".

Comentarios

  1. muy lindo lo que escribiste, a veces uno piensa que con el tiempo se puede acostumbrar a la falta de alguien y parece que fuera cada vez mas dificil....hay gente que en pocos a�os cumple su mision en la tierra y otros que seguimo tratando de descubrir nuestra mision: facil de decir (vivir segun lo que Dios nos ense�o) pero mas complicado de hacer!!

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  2. Me gusto mucho lo que escribiste, y sin haberlo conocido, uno siente que lo conoce un poco a traves de tu relato...

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