19 de febrero de 2011

Misal para Inés y Misal para mi

En uno de mis cumpleaños de los años 90 me habían regalado un misal. No recuerdo si no fue mi padrino, creo que si.

Es un ejemplar del Misal Iberoamericano editado en Panamá en 1977. La realidad es que lo había usado poco y los únicos síntomas de uso los tiene de una vez que lo llevé en uno de mis viajes a Córdoba en al cual sufrió algún tipo de humedad que lo arruinó bastante.

Como es de 1977 no incluye el “pro multis” en la traducción, pero la diferencia es bien notable porque sigue incluyendo el texto a dos columnas y a la izquierda figura el “pro multis” que se traduce a la derecha en “por todos”

Lo recuperé durante las vacaciones porque lo había dejado en casa de los viejos antes de partir para España. El objetivo era acompañar en misa a Inés que recibió una copia de “La misa, antes, durante y después” para seguir la Liturgia y así ir preparando juntos el camino a la Primera Comunión.

El resultado fue que ahora soy yo el que anda en misa con el misal –para sorpresa de los fieles de Sunchales, me consta- y encuentro en el seguimiento de la misa con misal una serie de ventajas espirituales notables. Paso a detallar:

  • Limageas oraciones del devocionario traen mi mente de la estratósfera de los problemas de la semana que se viene, a la realidad de la presencia de Dios en su casa.
  • Leer imprime una postura penitencial que evita distraerse con aquello que pasa entre tu nariz y el altar.
  • Es muy bueno tener la versión en latín del texto.
  • Puedo leer el credo “largo” y me recuerda que deberíamos recuperar la genuflexión al nombrar la encarnación.
  • Leer las notas y descubrir los gestos del celebrante, así como los que no realiza.

Pero no todas son rosas, tener el misal en las manos nos puede hacer algo rubricistas y tiene un par de efectos indeseados en mi:

  • Pierdo tiempo buscando la plegaria eucarística y el prefacio. La semana pasada el Padre Marcelo Colino usó la Plegaria Eucarística III pero no se si eso se va a mantener, debería haber un cartel que digo “Hoy es Domingo IV del tiempo ordinario, vamos a rezar la PE II y el Prefacio de los Difuntos”
  • Esta mal que porque uso el misal entonces me siento más piadoso, es una trampa constante.
  • En la consagración no estoy llegando con el tiempo suficiente para prepararme.

Calculo que estos indeseados son consecuencia de la escasa práctica en el uso del misal, vamos a ver si persisto y voy armándome de nuevos recursos.

6 comentarios:

  1. No sé qué harás con las lecturas; si encontrás las mismas después de tantos años. No me acuerdo cuándo se hizo este leccionario. Pero mi comentario viene a que los liturgistas insisten que la Palabra de Dios, en la Misa, es para ser escuchada y no para ser leída. Por eso la solemnidad de su proclamación y relevancia del ambón.Y para los que traen el misal, muchas veces pareciera que sobre todo leen lo que hay en él.
    Sería como si en un encuentro con un autor importante, donde él mismo dice su obra, nosotros la leyéramos en nuestro libro en vez de escucharla.
    A veces me pasa lo mismo con otros momentos de la Misa: creo que algo que es 'en comunión', en comunidad, algunos que viene con Misal, pareciera que van a su aire, individuales.
    Xavier, vos sabés que estos comentarios no son por contrariar sino por intercambiar opiniones ¿verdad?

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  2. Sin mucho problema encuentro la lecturas, en algunos casos -como el fin de semana pasado- inclusive encuentro las versiones "largas" del texto. Lo que si me pasa es que la traducción es distinta con lo cual me dedico a escuchar sacando la nariz del misal.

    En cuanto a los otros momentos de la misa tenés razón, pero ¿cuales son? yo me separo del misal en la presentación de las ofrendas donde mando a todos los ángeles de la guarda de la familia a pedir por nuestras intenciones -un derecho del pater familias- y también en el Padrenuestro, pero es a mi gusto y no con reglas claras.

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  3. amorcito, me parece que ese misal fue un regalo de amachi en uno de tus cumpleaños en pringles, es mas...A mi me toco uno el año siguiente creo, cuando cumpli 14 o sea en el 89....capaz que me equivoco pero me acuerdo muy bien que te regalaron uno y lo usabas mucho! besos

    agus

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  4. Coincido en la importancia del misal para seguir la misa y también en sus posibles defectos. En el caso de las lecturas tiene lo suyo de cada lado pero, sin entrar en posturas absolutas, la realidad es que muchas veces al que lee no se le entiende ni jota.

    En fin, es un lindo punto para charlar.

    Respetos misaleros.

    Natalio.

    Pd: conocí finalmente a tu padrino el sábado!

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  5. Me encantó lo de los ángeles de la guarda.
    Creo que el misal, o estos que salen mensuales, sí es buenísimo para la gente que no oye. Porque como dice Natalio a veces se entiende u oye poco. Cuando estuve en París, me venía regio porque entendía mucho más leyendo que escuchando. Y podía incluso yo responder.

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